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What we could have been

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What we could have been

Part.2

2

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Pasaron algunas semanas desde aquella noche incómoda, y aunque las cosas no mejoraron mucho en casa, al menos logré mantener una especie de equilibrio. No hablé más de Rubén con mis padres, y ellos no mencionaron el tema, como si evitarlo fuera la mejor manera de lidiar con la situación. A veces me sentía como una adolescente rebelde, saliendo a escondidas para verlo, y aunque no me gustaba la idea de mentir, sabía que era la única manera de mantener nuestra relación sin causar más problemas.

Nata siempre intentaba que las cosas fueran lo más normales posibles. Salíamos a cenar, veíamos películas, y hablábamos de nuestros sueños y planes. Él quería que las cosas funcionaran, y yo también. Pero ambos sabíamos que había una sombra sobre nosotros, algo que tarde o temprano estallaría. Y, como temía, ese momento llegó más rápido de lo que esperaba.

Una tarde, regresé a casa después de haber estado con él, intentando parecer tranquila y despreocupada, como si hubiera pasado el día con amigas. Sin embargo, desde el momento en que abrí la puerta, noté algo raro en el ambiente. Mi papá estaba sentado en la sala, con los brazos cruzados y una expresión seria que no presagiaba nada bueno. Mi mamá estaba en la cocina, evitando la mirada, lo que solo me puso más nerviosa.

-Hija, tenemos que hablar -dijo mi papá en cuanto me vio.

Mi estómago se contrajo. Presentía que lo que venía no sería nada bueno.

-¿De qué? -pregunté, intentando parecer inocente, aunque por dentro ya sabía la respuesta.

-¿De qué crees? -respondió con una frialdad que me heló la sangre-. Sé que sigues viéndolo.

Mi corazón se detuvo por un segundo. Me sentí atrapada, como si no hubiera forma de escapar de aquella situación. No sabía cómo lo había descubierto, pero eso ya no importaba. Lo importante era que ahora, más que nunca, estaba dispuesto a poner fin a todo.

-Papá, yo...

-No tienes nada que decirme -me interrumpió, levantándose del sillón y acercándose lentamente-. Te lo dejé claro, y decidiste ignorarme. Pero esto se acaba hoy.

One Shots ; Natanael CanoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora