—¡¿Qué haces, pervertido?! —grito al demonio que la tenía atrapada entre sus brazos. Sus mejillas estaban teñidas de rojo y no era por vergüenza, aquel arrebato salvaje la había excitado.
El demonio ronroneo y paso su nariz por el delicado cuello de la chica, escuchaba su corazón frenético y su respiración agitada, y lo mejor de todo el leve aroma de la excitación.
—Pues... A mí me parece que te ha gustado, bonita.
Su voz la estremecía, aún no comprendía como cambio si Colmillo de Acero estaba en buenas condiciones. Paso su lengua muy lentamente por su cuello probando a la chica mientras sus garras se paseaban por su estrecha, esbelta y atlética cintura hasta llegar a sus nalgas. Su cuerpo cambio para bien de él ya que su figura era más delicada y más definida.
—¿Qué quieres de mí? —dijo en un jadeo al sentir sus garras por sus pezones endurecidos por el contacto.
Una sonrisa surgió de los carnosos labios masculinos, observándola con intensidad.
—A ti... Te quiero a ti
Paso su mano por la nuca de la chica y estampó sus labios con los suyos, el beso era necesitado y desesperado. Sango respondía mordisqueando los labios del demonio con la misma intensidad.
Gimió cuando la lengua de Inuyasha hizo contacto con la suya, hizo que ella enrollara sus piernas alrededor de su cintura cuando la tomo en brazos y la alzó.
Sin romper el beso, ella luchaba con la ropa del chico, estorbaba para obtener mejor contacto con su piel. Inuyasha se separó lentamente dando picos en sus labios y la ayudó a quitar su propia ropa.
Observo sus ojos, aquellos que causaban miedo a los humanos cuando obtenía la personalidad del demonio, no cabia duda que le fascinaba.
El demonio bajo una de sus manos lentamente por su vientre hasta llegar a sus pliegues ya húmedos por aquel arrebato de pasión. Sus dedos empezaron a estimular su clítoris sin lastimarla con sus garras, ella se retorcía de placer.
—¿Te gusta, bonita?
Gimió alto al escucharlo, movió sus caderas para generar fricción, metió dos dedos sin lastimarla con sus garras. La chica mordió su labio, Inuyasha estaba encantado lo que generaba en esa preciosa hembra. Sango sintió una calidez en su vientre.
—Inu... voy a...
—Shh
Sus dedos friccionaban más rápido, clavo sus uñas en los hombros masculinos, el orgasmo se hizo presente en la chica con un fuerte gemido se corrió en los dedos del demonio. Jadeaba con pequeños temblores debido al reciente y potente orgasmo, saco sus dedos y probó su esencia: dulce como ella.
Se preguntaba dónde había aprendido aquello, una mirada de decepción se hizo presente ante él.
—¿Qué pasa? —pregunto mientras acariciaba su cabello dulcemente.
—Nada
—Estas decepcionada. —la exterminadora lo miro. Era normal que él supiera eso por su agudo sentido del olfato. —Piensas que se lo hice a ella. —su silencio indicaba un si. —Tú eres la primera, Sango.
Continuará!!
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Instinto de Bestia
FanfictionSe sentía desplazada por el de orbes doradas, ella se acercaba y él huía... Pero aquella noche donde sus amigos los dejaron solos, cambiaría sus vidas. Está historia se basa después del capítulo "El instinto de bestia no se detiene" de la serie His...