capitulo 2

357 24 1
                                        

Regresé a la guarida de Orochimaru después de mi breve descanso en la posada. El entrenamiento debía continuar, y no podía permitirme más distracciones. Sin embargo, algo había cambiado en mi interior. La presencia de Hark y los recuerdos que había evocado no se desvanecían tan fácilmente. Me encontraba distraído, algo que Orochimaru notó de inmediato.

—Sasuke, veo que algo te inquieta —dijo con su tono serpentino mientras observaba mis movimientos en el campo de entrenamiento.

—No es nada —respondí de manera cortante, concentrándome en los ejercicios para no mirarlo a los ojos.

Orochimaru se acercó, su mirada penetrante intentaba desentrañar mis pensamientos. Sabía que no podría ocultarle nada por mucho tiempo, pero no quería admitir lo que realmente me estaba distrayendo. No quería mostrar ninguna debilidad.

—Sasuke, no me mientas. Sé que algo te tiene distraído —insistió, con una sonrisa que no prometía nada bueno—. Y me aseguraré de averiguarlo.

Los días pasaron y Orochimaru no dejó de observarme con detenimiento. Finalmente, una tarde, mientras entrenaba en solitario, se me acercó de nuevo. Esta vez, su tono era más serio, casi amenazante.

—Estás pensando en Naruto, ¿no es así? —dijo, más como una afirmación que como una pregunta.

Me detuve y lo miré con frialdad. No podía negar que, en el fondo, tenía razón. Pero no estaba dispuesto a admitirlo.

—Naruto no tiene nada que ver conmigo. Corté esos lazos hace mucho tiempo —respondí, con firmeza en la voz.

Orochimaru me observó por un momento, evaluando mis palabras. Luego, su expresión se tornó más dura.

—Sasuke, debes entender que cualquier vínculo con Naruto te hará débil. No puedes permitirte ninguna distracción si quieres alcanzar tu objetivo. Tu amistad con él es un obstáculo.

Apreté los puños, sintiendo una mezcla de ira y frustración. Sabía que tenía razón, pero las palabras de Orochimaru solo aumentaban la confusión dentro de mí.

—No soy amigo de Naruto. Esa relación se terminó cuando lo dejé en el Valle del Fin. Desde entonces, no ha sido más que un enemigo, un obstáculo en mi camino.

Orochimaru sonrió, complacido con mi respuesta.

—Muy bien, Sasuke. Asegúrate de mantenerlo así. No quiero que nada te desvíe de tu entrenamiento y de tu venganza contra Itachi.

Asentí, aunque las palabras se sentían vacías. Sabía lo que tenía que hacer, pero los recuerdos de Naruto y el inesperado encuentro con Hark seguían rondando en mi mente. Tendría que enterrar esos sentimientos profundamente si quería seguir adelante.

Concentrándome en mi objetivo, me obligué a seguir entrenando, bloqueando cualquier pensamiento que no estuviera relacionado con mi misión. Orochimaru observaba desde las sombras, asegurándose de que no me desviara. Pero en el fondo, una pequeña chispa de duda permanecía, recordándome que, por mucho que intentara negarlo, había cosas que no podía borrar tan fácilmente.

La lucha interna continuaba, pero mi determinación no flaqueaba. Itachi seguía siendo mi objetivo final, y nada ni nadie se interpondría en mi camino.

Eres mi camino del ninja Donde viven las historias. Descúbrelo ahora