Había pasado otro año. Mi entrenamiento bajo la tutela de Orochimaru había intensificado mi poder, y cada día me acercaba más a mi objetivo de derrotar a Itachi. Había enterrado mis sentimientos, ocultándolos tras una muralla de rencor y odio. Pero el destino tenía otros planes.
El día que el equipo de la Hoja vino a buscarme, no me sorprendió tanto como debería. Parte de mí siempre había sabido que Naruto nunca se rendiría, que seguiría buscándome sin importar las circunstancias. Estaba en el bosque, concentrado en mi entrenamiento, cuando sentí su presencia. Esa energía inconfundible que siempre irradiaba.
Me subí a una roca y miré hacia la puerta de la guarida por donde deberían salir en cualquier momento. Y no me equivoqué: los vi allí, frente a mí. Naruto, Sakura, un hombre de pelo marrón que no conocía, y el chico de expresión neutral y piel nívea que había atacado hace unas horas. El aire se llenó de tensión en cuanto nuestras miradas se cruzaron.
—Sasuke... —comenzó Naruto, su voz cargada de emoción y determinación.
Miré a Naruto con frialdad, intentando ocultar cualquier rastro de emoción que pudiera delatarme.
—Naruto, Sakura... —dije, con un tono gélido—. No esperaba verlos aquí.
Sakura dio un paso adelante, su mirada suplicante.
—Sasuke, por favor, vuelve con nosotros. Esta no es tu verdadera naturaleza.
Sentí una punzada de rabia en mi interior, pero la reprimí rápidamente. No podía permitirme mostrar emociones. No ahora. Pero esa chica era tan pesada.
—Ya no soy el Sasuke que conocieron. Mi único objetivo es vengar a mi clan y matar a Itachi. Nada más importa.
El hombre que no conocía, al parecer el líder del equipo, intervino.
—Soy Yamato, el nuevo capitán del equipo. No vamos a dejar que te hundas en la oscuridad, Sasuke.
Su determinación me enfureció y, al mismo tiempo, me llenó de una sensación de desesperanza. Sabía que Naruto no se detendría, pero no podía permitir que su persistencia debilitara mi resolución.
Saqué un kunai y se lo lancé a Sakura, pero Naruto se interpuso.
—Esa no es una manera correcta de defender —dije, acercándome a él y poniéndole una mano en el hombro. Con la otra mano, llevé lentamente mi espada.
Nuestros rostros estaban muy cerca. Acerqué mis labios a su oído y le susurré:
—¿De verdad crees que puedes llevarme de vuelta? —Mientras decía esas palabras, desenvainaba lentamente mi espada—. Aquella vez en el Valle del Fin no te maté porque mi hermano decía que si quería ese poder tenía que matar a mi mejor amigo. Yo solo quería desobedecerle. Pero ahora, ahora haré lo que debí hacer hace tres años.
Hice una finta para rebanarle la cabeza, pero me detuve a unos milímetros. No podía, no podía hacerlo. De todas formas, no se dieron cuenta de mi vacilación porque el chico pálido (creo que se llamaba Sai) detuvo mi golpe.
—Esa sí es la manera correcta de defender-dije fríamente para disimular que, en realidad, yo ya me había detenido.
Furioso no solo con ellos sino también conmigo mismo, subí de nuevo a las piedras dispuesto a utilizar uno de mis jutsus más poderosos. Por suerte o por desgracia, apareció Orochimaru y me detuvo. Finalmente, nos fuimos dejando a mis ex-amigos atrás. Dejándolo a él atrás.
ESTÁS LEYENDO
Eres mi camino del ninja
FanfictionTodos creen conocer a Sasuke uchiha ¿pero en realidad saben lo que él siente? ¿De verdad saben quien es Sasuke Uchiha?
