Por primera vez desde que estaba en la parcela amarilla, decidí usar la tarjeta de Irinas que Taien me había dado para mis gastos. Obviamente nunca la usé puesto que me las arreglé para vivir con lo que encontraba, no quería que pensara que estaba de vacaciones viviendo de su dinero, ya demasiado en deuda me sentía con que me haya traído hasta la parcela y me hiciera la cabaña. Hoy era día de vacunación y se hacían largas colas al rayo del sol para esperar el turno, quise acompañar a Romen e invitarle un helado, un artículo de lujo para personas como nosotros y en un lugar como este. Un total contraste con la parcela blanca y las fiestas del palacio donde la comida y bebida abunda.
—Está muy fuerte el sol —dijo Romen, se quitó su sombrero de paja y lo puso en mi cabeza. Estábamos en una parte donde no había refugio de nada.
—Gracias —agradecí y seguí comiendo mi helado de limón—, no tenías por qué...
—Es que estás colorada, tu piel es tan pálida que te hace mucho daño.
Hicimos silencio y observamos a las personas pelear por el lugar de la fila, todos apurados, con calor, hambre, y mil cosas por hacer en un día laboral. Jamás había estado en una vacunación puesto que me la daban en mi casa para no tener que soportar a la gente discriminarme. Pero ahora todo se sentía diferente, recibía miradas, pero no había nadie diciéndome cosas, sentía que me respetaban en contra de su voluntad, y eso me servía. Vacunarse era tan necesario como respirar, pero las personas odiaban hacerlo, había efectos adversos, como dolor de cabeza, malestar estomacal, bajo presión arterial, etcétera. A cada persona le hacía algo diferente a la otra, incluso las vacunas que daban en esta parcela no eran las mismas que en la parcela amarilla del norte por ejemplo. Todo lo dictaminaba tu ADN y la zona en donde vivías, nosotros aquí eramos los más afectados, junto a la parcela norte azul que tenía también mucha radiación.
—Me quedan pocos dias de no hacer nada —dije y Romen solo me observó—, en breve mandarán a buscarme.
—¿Tienes miedo?
—Sí —confesé—, porque no sé a lo que me expongo.
—Ojalá pudiera ir contigo —se lamentó mi amigo, disfrutaba de su helado pero veía la desdicha en su rostro, no era feliz viviendo aquí.
—¿Y por qué no te apuntas a la Milicia el año entrante? —propuse—, eso es una puerta al mundo.
—Podría intentarlo —respondió animado—, si tú estás ahí no me sentiré tan perdido.
—Quiero que te quedes en mi casa, que cuides la huerta y los animales —pedí. Romen me miró extrañado.
—Pero debo caminar mucho todos los días...
—No no, no que la cuides, que vivas ahí y la uses, quiero dejártela, que sea para ti.
—Pero es tu terreno, tu casa...
—Quizá vuelva de vacaciones alguna vez pero no creo vivir aquí para siempre. Solo necesitaba venir a enfriar la mente de todo lo que estuvo pasando en estos meses. Sería un desperdicio que quede sola y abandonada cuando puedes usarla.
—No sé qué decir —se lamentó—, es un obsequio muy grande, nadie aquí aspira a tener una casa a los 20 años.
—Pero tú sí —afirmé y le apreté el hombro.
La mirada amarilla de Romen se veía brillante, más de lo normal, y eran lágrimas acumuladas, cosa que nunca antes ví. Ese terreno era un sueño para él, incluso para mí también podría haber sido.
—Gracias.
—De nada.
Cuando llegó el turno de Romen lo acompañé para poder estar a la sombra, había mucho personal médico para agilizar la vacunación de tantas personas, pero de entre tanta gente, encontré a una que ya conocía y no veía en muchos meses. Rosen, la amiga de mi abuela, quien supuestamente nos daba la vacuna. Caminé hacía ella mientras ordenaba cosas en una mesa, inmersa en su trabajo, sin percatarse de que me acercaba, hasta que estuve frente a ella y se llevó la sorpresa.

ESTÁS LEYENDO
ANION #1
RomancePrimera parte saga IRIS. +18 🔥 "No era difícil, solo necesitaba memorizar: 1-Los salvajes tenían ojos color púrpura. 2-Los nativos tenían ojos color amarillo. 3-Los Anion color verde. 4-La realeza color azul. Y por último... Mi duda era a qué g...