Mica...
Gran día, apenas eran las 5 de la mañana y ya me estaban molestando en la puerta de mi habitación insistiendo en que me levantara, que ganas de molestar.
Apenas me dió tiempo de lavarme la cara, los dientes, ponerme ropa cómoda «nada de tacones por hoy» se terminaron mis gloriosos días de descanso, tengo que asumir mi realidad y mi entrenamiento comienza hoy.
Tengo una semana para convertirme en la mejor líder de la mafia irlandesa, como mujer de Lorian tengo muchas cargas que asumir, no tengo tanto poder como el, pero tampoco puedo seguir con mi vida normal.
Sinceramente no sé que me prepara la vida, porque yo no agarrar un arma sé, incluso creo que mi mano tiembla al agarrar un arma a una mayor cantidad que un temblor, la pura imagen de mi matando a alguien o disparando el arma es... ¿Aterrador? ¿Raro? No sé, pero claramente no estoy acostumbrada.
Visto con unos pantalones cómodos de cuero en negro y un top del mismo color, unas botas bajas de cordones cruzados a la par con el outfit «muy mafiosa yo».
Fijo mi vista a mi vientre, llevo poco más de un mes embarazada así que claramente el ser que crece dentro de mi es imperceptible a la vista, pero no puedo evitar mirar la zona, no me había fijado más en ello, pero debo darle más atención a mí bebito, "mí bebito" que raro de escucha, jamás creí decir algo así, al estar condenada a no tener amor, jamás creí que llegaría a procrear a un bebito así, tan lleno de amor, porque así será.
Mis entrenamientos no serán tan pesados por el embarazo, pero una vez pasando el embarazo y mi recuperación tendré un entrenamiento como debe de ser, Lorian me dijo que no me va a obligar a asesinar o algo así, pero simplemente debo estar al nivel de una gran mercenaria, además de que por el modo de vida que tendremos debo de estar preparada para defenderme en cualquier momento.
Lo admito estoy nerviosa, jamás me vi alistando me para convertirme en una asesina, toda mi vida me imaginé en un futuro siendo una psicóloga brillante y famosa, ayudando a las personas a encontrar la felicidad, con comodidades y una vida normal, salir a pasear a mi perro, que se llamaría Zeus por cierto. Todo lo que se encuentre normal.
— Hola
Lorian se acerca y me toma desprevenida robándome un beso en la mejilla derecha, acercándose mucho a mi labio pero sin llegar a tocarlo.
— Hola
— ¿Lista?
— ¿Para patear traseros? Desde que nací, ok no. Estoy muy nerviosa la verdad
— Tranquila, esto es fácil, mucho más de lo que parece — me toma del brazo y me dirije a un área libre, es como un área de entrenamiento militar, es raro, solo solía ver este tipo de lugares en la tele y ahora estoy en uno de ellos, que nervios.
— Creí que estos lugares solo salían en los reportes militares aburridos que salen en la tele
— JAJAJA, no. En la mafia hay mucho de este tipo de lugares, así se entrenan a los mercenarios de mejor calidad, a los mejores asesinos, superando por mucho a los militares, créeme. Aiden también tiene muchos de este tipo de lugares, más que yo incluso, muchísimos más, su mafia es muy grande, así que tiene una gran cantidad de asesinos, todos hechos formulados en las academias o centros de servicio militar que hay, cada mafia entrena a sus asesinos de diferentes formas, pero luego te explico mejor, ahora a lo que vamos
— Vale, vale. A darle con todo entonces
— ¿Ves esos postes que hay ahí?
— Ajamm
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Serás Mía
De TodoAiden Scott, el joven empresario más rico de todos los tiempos, se ve enredado con el hilo del amor, no es rojo como de costumbre, es negro con su aura, oscuro como el y su doble identidad, no solo es empresario, es también en el rey de la mafia. ¿C...
