Sigmund corre por las calles imperiales seguido por sus compañeros, hay un caos por sus presencias, guardias corren y se posicionan, hay una fila de izquierda a derecha de lanceros con escudos grandes bloqueando el paso, Sigmund sin mostrar duda se lanza con velocidad en contra del bloque humano que impide el paso, un tajo rotativo parte la fila por la mitad, mientras ocurre tal acto suena las campanas de aviso.
- Sigmund, los inquisidores no deben de tardar en venir, vamos directos al castillo
Ojitos da la orden mientras lanza un rato de Ether contra los soldados que venían por la calle de atrás, arqueros se elevan encima de las casas con arcos, no eran un problema, no habían tantos soldados, los ciudadanos se ocultaban en sus casas con miedo, las flechas rebotan y chocan con la armadura, cerca había una base del ejercito
- ¡REBELDES PELIGROSOS SUELTOS, DESPLIEGUEN A LOS SOLDADOS!
Un cordón de defensa se levanta alrededor de aquel castillo, el trio corría sin tregua, Sigmund bajaba a cualquiera que se interponía y corría hasta aquella dirección, de los tejados saltan inquisidores, con los ojos vendados, se postran en dirección a Sigmund, el se detiene tomando una posición de batalla
- Yo te cubro, date prisa si no vendrán más soldados
Sigmund coloca su espalda en posición de estampida y el escudo a su lado, los Inquisidores desprenden un aura poderosa y un aire de velocidad y agilidad, ellos otorgan la vista a cambio de recibir grandes bendiciones elevadas, así como poder ethirico, esto no es sabido por Sigmund, quién los ve como enemigos poderosos, salen corriendo hacia ellos , comienzan un intercambio, golpes rebotan con el escudo de Sigmund, los inquisidores esquivan y golpean
- Ese es el traidor ¿Verdad? No se unió al Emperador
- Traicionaste tu viejo amigo
- Mi viejo amigo...
Reflexiona Sigmund, reaccionando a tres sables a la vez, reflejando los ataques directos de cada uno de ellos, una rotación en 360 grados choca contra el sable del inquisidor lanzándolo, por el costado se aproxima un inquisidor con una energía naranja en su palma, lanza el golpe con la palma y choca contra el escudo lanzando a Sigmund un poco hacia atrás, el escudo se había deshecho un poco.
- Oh, poder de Ruina, ya veo
Lanza con fuerza hipersónica su escudo contra un inquisidor que lo rebota facialmente, se chocan los sables, una vez pensando captando como llegan, recibe información de su poder
[IZQUIERDA Y DERECHA]
Nota como llegan a gran velocidad por ambos lados apuntando con los sables para empalarlo, mientras choca con el inquisidor, levanta su pierna y la deja caer contra el suelo, una gran implosión parte el suelo, era una bomba de Ether concentrado, puro fuego, los inquisidores eran lanzados, en ese momento comenzaba a levantarse uno de los inquisidores pero la reacción no fue suficiente y fue partido por la mitad por el tajo de su sable, reacciona y se lanza hacia los otros que aún están en pie.
- Comprendo que puedan girar la balanza, son poderosos.
Golpean los sables sacando chispas, mientras están chocando ambos sables, por atrás viene otro inquisidor que es espantado por un rayo de ojitos
- ¡Estate atento!
El aviso de gracia había fallado, en ese mismo instante el Inquisidor lanza su brazo con un aura destructora, Sigmund reacciona con su mano libre
- ¡ Agua!
La mano se queda frenada por el agua dejando a Sigmund escapar de ese momento, aterriza y capta como llega una lanza hacia su cuello
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Blood and Dungeons
Fantasi"El pasaje por las mazmorras tiene un peaje con la sangre". La muerte no es siempre el final de un camino, a veces es el inicio de una tempestad, un tormento o un viaje surrealista. Algunos hombres caídos en la guerra describen el más allá como pasi...
