ALEX
— Pudimos controlarla, sufrió dos ataques al corazón uno de ellos su corazón se detuvo
por completo luego de cinco segundos pudimos volver a reanimarla, en el esfuerzo en mantenerla vida parte de sus huesos rotos se movieron y como magia alguno de sus brazos quedaron colocados en su misma posición inicial.
Mientras mi madre lloraba desconsolada tapándose su boca, yo solo podía mirar a un punto fijo de algún lugar del hospital.
— ¿Logró despertar? — la voz de mi madre salió como un hilo. Mamá siempre se intentaba mostrar inquebrantable sobre situaciones difíciles, desde que papá falleció ella jamás volvió a sacar su lado débil ante nadie
Ya hacía más de una semana en la cual Kara se encontraba en un coma luego de accidentarse en una ruta desconocida. La encontraron a través de su celular que aún estando roto su dirección actual funcionaba como tal, después de todo la tecnología logró salvar lo poco que quedaba de mi hermana. Huesos de cadera rotos, muñeca izquierda quebrada, pérdida de más de un litro de sangre y piernas totalmente paralizadas.
El coma de Kara iba a durar tan solo un día, luego de su cirugía despertaría cuando la anestesia se fuera de su cuerpo. Pero nunca despertó, su cuerpo quedó en coma luego de salir del quirófano. Los médicos no encontraban una explicación al principio pensaban que estaba muerta, que estaba en estado vegetal, y que simplemente teníamos que aceptarlo.
Pero Kara se encontraba en coma, ella tenía una oportunidad de despertar, de volver a realizar su vida y hacer felices con sus malos chistes, con sus karaokes nocturnos. Su extraña y peculiar comida.
Luego de estar más de cinco días sin dormir, sobreviviendo con cigarrillos y vodka, apareció Maggie en la puerta del hospital.
— Tienes que salir de esta habitación — su frase fue dura y seca. Me encontraba sentada con ambos brazos apoyados sobre mis piernas. Kara se encontraba a un lado de mí con máquinas controlando el pulso de su corazón, su presión arterial y que todo estuviera como tenía que estar. El sonido del pulso estaba enloqueciéndome. Había pasado toda la noche sin dormir, me asustaba hacerlo. No podía dejarla sola.
— No vengas aquí a dar sermones y vete por la puerta que entraste. — Al igual que me habló ella, respondí de igual manera. Puse mis manos sobre mi cara intentando despertarme, los ojos se me cerraban solos y de seguro me veía con unas ojeras que llegaban hasta el suelo.
— Alex tu...
— No Maggie, no vengas aquí a hablarme sobre que no fue mi culpa todo esto, esto se pudo haber evitado si tan solo yo...
El día en el que Kara se accidentó, fue el mismo día que habíamos tenido una discusión sobre qué era pésima idea alejarse de todos nosotros. Kara era un alma solitaria, le encantaba compartir con todos, incluso pasar tiempo de calidad pero aún así era una persona solitaria, un cascarón duro e inquebrantable que se escondía detrás de una sonrisa.
— Debería de haber ido con ella, frenar el auto decirle que era una locura que no podía irse a la ligera a un lugar donde no conocí...
— Kara conocía ese lugar...
Había hablado bajo, casi inaudible pero logre escucharlo. ¿Qué carajos está diciendo?
Me paré con fuerza y velocidad, Maggie no le dio tiempo de conseguir llenar sus pulmones de aire cuando se encontraba contra la pared, y una de mis manos rodeaba todo su cuello.
— Kara conocía ese lugar, ahí estaba ella. Ahí murió ella.
"Ella"
Con esas simple palabra sabía quién era, como se llamaba su edad, y cuando fue que dejó de estar en este plano. Apreté su cuerpo aún más contra la pared. Maggie comenzaba a quedar roja por la falta de aire pero aún así no hacía nada por soltarse, su orgullo era más grande que eso.
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Pulso (Supercorp)
FanfictionUn pueblo con casas que guardan una historia detrás de sus paredes. Un espeso bosque que mantiene secretos ocultos. Un misterioso lago y parque abandonados. Una anciana y su gata, que tienen todas las respuestas que Kara necesita.
