Anteriormente:
El Jefe Maestro, aunque concentrado en su equipo y en los preparativos, no podía evitar reflexionar sobre lo que estaba en juego. Esta no era solo una misión más; era una oportunidad para golpear al Strom Covenant y al Didacta donde más les dolía. Pero también sabía que el enemigo no se rendiría fácilmente. Jul 'Mdama era un líder astuto, y el Didacta, una fuerza implacable. Cada Spartan, cada Marine, cada piloto en la Infinity entendía que esta operación podría ser el punto de inflexión en la campaña, pero también que el precio de la victoria podría ser alto.
Mientras los Mamuts tomaban posición y los equipos Spartan se preparaban para el asalto, la Infinity comenzó a cargar sus sistemas de escudos y a desplegar sus cazas. La nave, imponente y majestuosa, se movía con precisión calculada, como un coloso en el campo de batalla. En el puente de mando, el capitán Lasky observaba la pantalla táctica con una mezcla de determinación y preocupación. Las luces parpadeaban en los paneles de control, y el murmullo constante de los oficiales transmitía la tensión del momento. Sabía que enfrentarse al Didacta era un riesgo enorme, una apuesta que podría costarles todo, pero también sabía que no había otra opción. "Que los Spartans hagan su trabajo en la superficie", pensó, mientras sus manos se aferraban al borde de la consola, "nosotros nos encargaremos de mantener al Didacta ocupado". Su voz resonó firme al dar las órdenes finales: "Activen las baterías principales y mantengan la formación. No podemos fallar".
En el suelo, el Jefe Maestro levantó la vista hacia el cielo, donde la Infinity se movía hacia su objetivo, un faro de esperanza en medio del caos. Aunque no lo decía, sentía una conexión con la nave y su tripulación. Sabía que cada persona a bordo estaba dando lo mejor de sí para asegurar el éxito de la misión, desde los pilotos de los cazas hasta los técnicos que mantenían los sistemas funcionando bajo presión. Y él, como siempre, haría lo mismo. "Es hora", dijo finalmente, su voz calmada pero firme, mientras se unía al resto del Equipo Azul. A su alrededor, los Spartans revisaban sus armas y equipos, sus movimientos precisos y disciplinados, reflejo de años de entrenamiento y experiencia. La operación estaba a punto de comenzar, y no había margen para el error. Cada segundo contaba, cada decisión podía marcar la diferencia entre la victoria y la derrota.
Presente:
"Es hora", dijo finalmente, su voz calmada pero firme, mientras se unía al resto del Equipo Azul. A su alrededor, los Spartans revisaban sus armas y equipos, sus movimientos precisos y disciplinados, reflejo de años de entrenamiento y experiencia. La operación estaba a punto de comenzar, y no había margen para el error. Cada segundo contaba, cada decisión podía marcar la diferencia entre la victoria y la derrota.
El Jefe Maestro observó a sus compañeros: Kelly-087, ajustando su rifle de francotirador con la precisión de una cirujana; Fred-104, revisando las cargas explosivas con una calma casi inquietante; y Linda-058, quien, como siempre, parecía estar un paso adelante, lista para cualquier eventualidad. Cada uno de ellos sabía lo que estaba en juego. La UNSC Infinity había logrado abrir un camino hacia el corazón de Requiem, pero ahora dependía de ellos, el Equipo Azul, completar la misión.
Mientras tanto, en un rincón oscuro de Requiem, en una sala iluminada por el tenue resplandor de hologramas, Jul 'Mdama y su fiel lugarteniente, Gek 'Lhar, discutían con intensidad. Los recientes ataques de los humanos habían golpeado duramente a los Restos de su Strom Covenant. Todas sus bases en Requiem habían sido destruidas, solo quedando su base principal en la que actualmente se encontraban, y con ellas, valiosos recursos y comandantes experimentados.
"Los humanos son más persistentes de lo que anticipamos", gruñó Gek 'Lhar, su voz grave resonando en la sala. Su armadura reflejaba la luz azulada de los hologramas, y sus mandíbulas se tensaron con frustración. "Desde que su nave, la UNSC Infinity, llegó al planeta, han logrado destruir todas nuestras instalaciones en menos de un ciclo. Perdimos a Rok 'Tanamee en la última emboscada, y nuestras fuerzas están debilitadas. Si seguimos así, no podremos mantener nuestra posición en el planeta. ¿Qué te ha dicho nuestro Dios?" Gek hizo una pausa, inclinando ligeramente la cabeza en señal de respeto, refiriéndose al Didacta.
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Halo OC
FanfictionAlguien reencarna en el universo de Halo antes de la Guerra Humano-Covenant, con la tarea de cambiar el resultado.
