Capítulo 13

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Erin:

-Erin, cariño, ¿Por qué no tomas un poco más de té, mi niña?-su sonrisa cálida me reconforta.

Mis labios se ensanchan en una enorme sonrisa de felicidad, aunque no era suficiente para expresar la alegría que sentía en ese momento, hacía tanto tiempo que no venía a verla, la ausencia de estar sin ella era algo que no quería en un principio, debía estar cerca de ella, lo era todo para mí y el miedo de que algo le sucediera me abrumaba cada noche al poner mi cabeza sobre la almohada. Me había adaptado a estar siempre cerca, cuidándola y velando por su salud, había sido como una madre para mí durante todos estos años y la veía como tal.

Desde que llegamos a la cuidad no hacía más que pensar que alguna forma para mantenernos a salvo a ambas, libre de cualquier peligro que podríamos enfrentar al estar en un nuevo lugar el cual no conocíamos, por lo que no me lo pensé dos veces al intentar conseguir la vacante de bailarina en el club. Sin embargo, ella no está al tanto de esos pequeños detalles que nos mantuvieron a flote durante algún tiempo.

En cuanto empecé a tener las primeras ganancias que obtenía en Olimpus me aseguré de que ella tuviera un lugar acogedor y comodidades a las cuales adaptarse, mientras iba a la universidad y trabajaba me mantenía viéndola con más frecuencia.

Pero todo cambió cuando empecé mi relación con Dmitry, no era falta de confianza, no después de que pasara el tiempo, no cuando le consideraba el hombre de mi vida, pero por las amenazas que representa su mundo, nunca quise que supiera de ella, de lo que representaba para mí, y durante mucho tiempo la logré mantener oculta y así seguiría, pues era consiente, que si lo nuestro algún día se hacía público, la mejor manera que tenían sus enemigos para llegar hasta él, era a través de mi, y dado ese hecho, no podía permitirme que algo malo le sucediera, no después del infierno que alguna vez fue nuestras vidas, no estoy dispuesta a que pase por ello una vez más.

No obstante, soy consiente de que está visita la pone en riesgo, pero no podría irme sin despedirme de ella, aunque me aseguraría de que todo siga como hasta ahora, no solo yo soy conocedora del paradero de mi tía, sino que Artyom también lo sabe, pero con el hablaré y llegaremos a un acuerdo.

-¿Cariño, está todo bien?-sus palabras me sacan de mi pequeña burbuja-Te he estado hablando todo el rato y no me has oído.

-Lo siento tía-pongo una sonrisa avergonzada en mis labios ladeando la cabeza-Ya sabes cómo soy de distraída, me he quedado pensando.

Da una pequeña palmada en mi mano y suelta una leve carcajada.

-Si, lo sé tesoro, eres muy distraída cuando algo anda inquietando esa cabecita tuya-mi sonrisa permanece sobre mis labios de forma obligatoria, no quiero dejarle ver cómo me encuentro verdaderamente.

-Nada mi inquieta tía, puedes estar tranquila, solo...., estoy un poco nerviosa-estiro mi otra mano poniéndola sobre la suya tratando de transmitir calma, para ambas-Solo eso.

-¿Segura?-me mira encarnado una ceja.

Suelto un suspiro liberando la tensión que he mantenido acumulada en mi cuerpo hace algunas horas, me conoce muy bien, después de todo, ella ha estado conmigo desde que tengo consciencia.

-No tienes de que preocuparte, puedo manejar las cosas por mi misma, todo está bajo control.

-Ví las noticias-su voz decae un poco convirtiéndose en un murmullo.

Frunzo el ceño intentado adivinar a qué se refiere, solo bastan unos breves segundos para que a mí mente vengan los recuerdos de la noche en la que Dmitry expuso nuestra relación, haciéndola pública antes los invitados y pública antes la sociedad entera.

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⏰ Última actualización: May 18, 2025 ⏰

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