Cançons d'amor.- Els Catarres ft.- La Fúmiga.
(Segunda parte de "Ja no fa mal").
Se había pasado tres días dándole vueltas al tema de Violeta. Lo que menos esperaba era que hubiese sido la chica la que hiciera la primera crítica de su concierto. Se sorprendió al ver su nombre y, a raíz de ahí, no se la había podido sacar de la cabeza. ¿Habían estado en el mismo espacio y ella ni siquiera se había dado cuenta? ¿Por qué no se había esperado para saludarla?
-¿Por qué no le buscas?- Propuso Ruslana. Era el tercer día consecutivo en el que, desayunando, veía a su mejor amiga con la mirada perdida.
-Porque ella no lo hizo, y si no lo hizo... Igual es por algo.- Musitó.
-Igual simplemente no pudo. Al fin y al cabo, estuvo ahí por trabajo.- Se encogió de hombros.
-De todas formas no...- Suspiró con pesadez, negando con la cabeza repetidas veces.- Quedamos en no buscarnos, ¿sabes?
-No, no sé.- Bufó.- Nunca me has contado la historia, Chiara.- La mencionada hizo una pequeña mueca, mirando a su amiga.- Que puedo suponer cosas por comentarios que has hecho pero...
-La conocí a los diecisiete.- Empezó a relatar. Ruslana asintió, mirándola con atención. Era la primera vez que Chiara iba a contarle algo más de la pelirroja, de la que solo sabía que había sido importante en su vida y poco más.- Y... Joder, Rus.- Sonrió sin poder evitarlo.- Esa chica es el amor de mi vida, de verdad te lo digo.
-¿Pero llegasteis a tener algo?- Se interesó.
-Yo creo que con la canción de about time puedes deducir que sí.- Soltó una pequeña risa.
-Le estoy preguntando a Chiara, no a Chiara Oliver.- Matizó.- No voy a dar nada por hecho por un par de canciones.
-Fuimos novias.- Aclaró entonces.- Mi madre encontró un trabajo en Granada...
-¿Estuviste viviendo en Granada?- Alzó las cejas sorprendida.
-Sí que hablo poco de mí...- Reflexionó en voz alta la inglesa.
-Demasiado poco.- Estuvo de acuerdo la ucraniana.
-Bueno, el caso es que coincidí con ella en clase y... Nos hicimos inseparables.- Dio un par de vueltas al café con la cucharilla.- Y... Me enamoré de ella, Rus.- Miró a su amiga con una pequeña sonrisa.- Era imposible no hacerlo, ¿sabes?
-¿Es guapa?
-Si es guapa o no, es lo de menos.- Aclaró.- Es... Toda ella en general. Su forma de ser, de ver las cosas, de apoyarme desde siempre...
-¿Por qué lo dejasteis?- Ladeó la cabeza con curiosidad.
-Tuve que volver a Inglaterra.- Hizo una mueca.- Intentamos que funcionara al principio, pero era muy complicado. Vino después de varios meses sin vernos y... Nos dimos cuenta de que iba a ser muy difícil. Nos dio miedo que, por intentarlo, terminase siendo algo tóxico, o que nos hiciera daño. Preferimos quedarnos con el recuerdo.
-¿Y no la ves desde entonces?- Se sorprendió.- ¿Hace cuánto fue eso?
-Diez años.- Le dio un sorbo al café.- Pero sí, nos volvimos a ver a los meses porque...- Se sonrojó.- Bueno, falleció su abuela y quise estar.
-¿En serio?- Hizo un puchero la pelirroja, poco acostumbrada a esa faceta romántica de la inglesa.- No sabía yo que mi amiga, acostumbrada a ser toda una rompecorazones, fuera toda una romántica.
-Esa faceta solo sale con ella, Rus.- Se encogió de hombros.- Tengo tan asumido que nunca voy a encontrar a nadie que se le acerque ni un poco, que ni lo intento. Con mis líos de una noche va bien.
