Capitulo LIX

1.7K 203 63
                                        

La superioridad de Minho era innegable, irradiaba de él como una fuerza viva

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

La superioridad de Minho era innegable, irradiaba de él como una fuerza viva. Cada paso suyo entre los cuerpos de los hombres caídos era una declaración de poder. Aquellos que habían osado levantar un arma contra él ahora yacían inmóviles, convertidos en una advertencia muda para cualquiera que se atreviera a desafiarlo de nuevo.

Los demás miembros de su equipo ya estaban abordando las camionetas, listos para seguir a Yoon. Sin embargo Minho no se movió de inmediato. Su mirada fría y calculadora se fijó en la figura que emergía de las sombras de la casa.

Lee Doyun descendía las gradas con una calma que bordeaba el descaro. Era un hombre que sabía ocultar sus intenciones tras una fachada impenetrable, pero Minho notó la tensión en su postura, la manera en que sus hombros rígidos traicionaban el descontrol interno.

Algunos de los hombres que aún permanecían en guardia apuntaron sus armas hacia Doyun. Él no reaccionó, se detuvo al pie de las escaleras, completamente solo.

Minho sonrió, un gesto que no contenía ni un ápice de calidez.

— ¿Fuiste traicionado por mi padre o simplemente nadie quiso acompañarte en tu patética cruzada? — preguntó con sarcasmo, su tono impregnado de burla.

Doyun alzó una ceja correspondiendo con la misma mordacidad.

— ¿Y tú? ¿Tu padre escapó de ti o por qué sigues aquí desperdiciando tiempo?

El comentario hizo que la sonrisa de Minho se desvaneciera, reemplazada por una expresión fría, casi cruel.

— No escapó, pero parece que tu hijo fue capturado porque su padre es un bastardo que no supo protegerlo — espetó, sus palabras cortantes como cuchillos.

Doyun no respondió de inmediato. Su mirada descendió y con una lentitud calculada, comenzó a bajar las escaleras. Su andar era tranquilo, pero Minho detectó la tensión en cada paso. El ligero rastro de sangre en su camisa no pasó desapercibido.

Era un detalle pequeño, pero suficiente para que Minho comenzara a construir teorías en su mente.
¿Habían matado a los aliados de Doyun? ¿O acaso lo habían traicionado? Ambas posibilidades eran posibles, pero lo que no tenía sentido era que Yoon lo hubiera dejado con vida.

Doyun se detuvo frente a una de las camionetas que aún permanecían en la zona. Minho lo observó con detenimiento, su mirada evaluando cada detalle, buscando una grieta en su fachada.

— No me interesa acabar contigo ahora mismo. Por desgracia, tú y yo compartimos el mismo objetivo esta vez — dijo Minho, subiendo a una de las camionetas con un movimiento ágil y seguro.

Mientras la camioneta avanzaba lentamente, Minho miró por la ventana, asegurándose de que Doyun lo escuchara.

— Síguenos. Solo no durarás ni un segundo.

Doyun levantó la vista hacia él, su expresión permaneciendo impasible. No respondió, pero tampoco retrocedió. Con un movimiento firme subió al vehículo restante, aceptando la inusual y forzada alianza.

Cadenas De Luna ~ MinsungDonde viven las historias. Descúbrelo ahora