El centro comercial estaba lleno de adolescentes con jeans a la cadera y blusas ajustadas con estampados llamativos. Karime y Dania caminaban sin prisa por las diferentes tiendas con sus frappés en mano mirando como los demás realizaban sus actividades, ellas solo disfrutaban de su tiempo de amigas.
—Entonces, ¿cómo va tu increíble relación con la maravillosa de Gala Montes? —preguntó Dania, revolviendo la crema batida de su bebida con la pajilla.
Karime puso los ojos en blanco al escuchar el tono de su amiga, sabía que quería obtener información
—Perfecta, gracias por preguntar —respondió con fingida indiferencia.
Dania la miró con una ceja levantada.
—No me malinterpretes, Karime. Me encanta el chisme, pero hay algo que no me cuadra. Un mes antes ni te importaba lo que ocurriera con ella y al siguiente son la pareja sensación del colegio. ¡Suena sospechoso Pindter!
—Las cosas cambian, Dania. A veces cuando menos lo esperas, las personas se dan cuenta de que tienen más en común de lo que pensaban, no era necesario que todos supieran que nos coqueteabamos en ciertos momentos.
Dania bebió un sorbo de su frappé sin dejar de mirarla con escepticismo.
—¿Y qué es exactamente lo que tienes en común con ella? Porque hasta donde recuerdo, te cagaba el fútbol cada que Sian lo mencionaba y tu querida noviecita no es precisamente fan de nuestro equipo de porristas.
—No todo tiene que ser sobre lo que se tiene en común. La química simplemente surge cuando las personas saben comunicarse —Karime se cruzó de brazos.
Dania soltó una risa burlona.
—Te lo diré sin rodeos, Kari. No te creo —al escuchar esas palabras de la chica castaña, Karime hizo una mueca a modo de queja, sin darle mucha importancia siguió caminando pero Dania la detuvo con un tirón suave del brazo para que le siguiera prestando atención —. Tranquila, no debes preocuparte. Eres mi mejor amiga y jamás te voy a delatar ni nada sí es que todo esto es falso. De todos modos, mis sospechas no estaban tan equivocadas.
Pindter sabía que su mejor amiga la conocía a la perfección aún cuando tratara a toda costa disimular algunas situaciones. No hacía falta negar o confirmar las cosas, ella lo entendería.
—¿De qué hablas?
—Solo digo que esto de ti y Gala no es tan inesperado como crees —dijo tomando otro sorbo a su café para después encogerse de hombros de manera despreocupada pero con una gran sonrisa burlona.
—¿Me puedes explicar en español?
—Vamos, Kari —Dania se apoyó en un mostrador de una tienda de zapatos y bajó un poco la voz—. Te conozco desde que somos unas escuinclas, ¿crees que no noté lo mucho que te encantaba molestar a Gala en primer año? Parecía que tenías una ligera obsesión con ella.
El estómago de Karime se revolvió con incomodidad.
—Eso no es verdad —se apresuró a decir—. Solo me caía mal y ya, tenía un carácter insoportable...lo sigue teniendo en realidad —dejó escapar una sonrisa cuando en automático recordó a la chica mencionada.
Dania levantó una ceja al ver como el ligero rojo carmesí invadía rápidamente la cara de la pelinegra.
—Ay Kari, ¿y por eso te uniste a la broma de las anteriores porristas? Porque no sé tú pero mojarla con restos de comida en la cafetería y llenar los baños con carteles burlándose de que es lesbiana fue demasiado humillador.
—Me arrepiento de eso, ¿ok? Fui una imbécil —Karime sintió cómo la culpa la golpeaba de lleno en el pecho al tan solo recordar a una Gala más adolescente siendo inundada por restos de carne y espagueti rancio de días anteriores, ahora le daba vergüenza haber sido tan idiota con ella.
—No intento justificar tus errores —Dania la observó por un momento antes de suspirar—, pero sé que Cassandra te presionó para que le dijeras cosas horribles. Te burlaste de ella en su cara, eso fue despiadado.
Karime desvió la mirada hacia sus tenis blancos. Aún cuando habían pasado cerca de tres años recordaba exactamente lo que había dicho, palabras hirientes y crueles que ni siquiera sentía en ese momento, pero que había dicho porque Cassandra la miraba con expectativa.
Todos lo hacían, ella debía ser la siguiente líder de las porristas.
Justo como su hermana mayor.
—Yo no era la misma persona —murmuró apenas audible—. Ahora soy consciente de mis actos.
—Hemos crecido Kari, es normal madurar pero debemos admitir que esa bromita fue lo que hizo que Cass te dejara su puesto. Desde ese día, aseguraste tu lugar para tomar el control y te volviste la más popular.
Karime apretó los labios. Lo sabía, claro que lo sabía. Pero que Dania lo dijera en voz alta lo hacía sonar aún peor. Esta última jugó con la pajilla de su frappé, como si estuviera pensando bien sus siguientes palabras.
—Igual y... ¿tiene sentido?
—¿Qué cosa?
—Que ahora estés "saliendo" con Gala. Tal vez estás tratando de compensarlo. O, no sé... enfrentando algo que no quieres admitir.
Karime sintió cómo se le helaba la espalda al escucharla, comprendió al instante el significado de esas palabras pero no quería reconocerlo.
—¿Qué se supone que significa eso?
Dania ladeó la cabeza y la miró con un gesto casi compasivo. Esta vez su sonrisa era sincera.
—Kari, ¿nunca has pensado que podrías ser bisexual? Antes salías con Sian y ahora de la nada con Gala.
Los latidos del corazón de Karime comenzaron a ser lentos, tenía miedo.
No era la primera vez que alguien insinuaba algo así pero sí la primera vez que realmente lo consideraba.
Primero el estupido de su ex cuando la exhibió en la sala para dejarla en ridículo ante sus padres. Hasta ese momento, todo lo que había hecho con Gala había sido parte de un plan para seguir con su estatus social en el colegio y no quedarse como la soltera del lugar pero a los ojos de los demás, estaba saliendo con otra chica.
Besaba a Gala Montes en cada oportunidad que tenían para que los demás vieran.
Se permitía estar entre los brazos de Gala Montes cada que tenía frío o la sentía lejana a ella.
—Eso no tiene nada que ver —respondió a la defensa de esa insinuación.
—Si tú lo dices —la observó con una pequeña sonrisa—, pero sea lo que sea que tengas con Gala, no se lastimen ¿ok? Hacen una linda dupla.
Karime parpadeó todavía sintiendo el eco de las palabras de Dania en su cabeza, jamás se había planteado su sexualidad, no al menos en las últimas semanas.
¿Se había vuelto bisexual? La idea la dejó sin aliento.
Afuera de sus pensamientos, una pantalla gigante atrapó su poco potencial de atención, ver que reproducía el video de Girlfriend de Avril Lavigne le parecía una mala broma del destino.
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Tren de medianoche
FanfictionKarime Pindter tenía como meta seguir siendo la porrista más popular durante su ultimo año pero no contaba con que su estúpido novio la terminara para irse con su rival, desesperada por mantener su estatus, contratará a la mejor jugadora de fútbol d...
