Una cachetada no fue suficiente, no podía ser suficiente con todo lo que me hizo.
-¡Eres un maldito! - Ignore las punzadas en mi vientre, estaba completamente cegada por la ira. - ¡Te odio! ¡TE ODIO! - Ken no detuvo los golpes, golpee su pecho, su rostro, lo arañe y él ni se inmuto, se quedó quieto y dejo que hiciera lo que quisiera. - ¡Maldito bastardo! ¡Los odio a ambos!
-No es culpa de Mikey. - Y eso fue lo peor, aun en esta situación seguía defendiéndolo. - El único culpable soy yo.
Dolió.
-¡Deja de defenderlo! - Le volví a dar una cachetada. - ¡Él es igual de despreciable que tú! ¡AMBOS LO SON!
-Emma no-
-¡Cállate! - Lágrimas se deslizaban por mi rostro y en este punto no sabía si eran por el dolor en mi vientre o por la gran rabia que tenía. - ¡Solo cállate! - Solloce mientras mis piernas flaqueaban. - ¡¿Por qué él?! ¡Es mi hermano! ¡No puedes tener sentimientos por él!
Ken bajo la mirada.
-Lo amo. -Sentencio. - Siempre lo ame.
Y fue como si el mundo se detuviera, mis lagrimas cesaron y ninguna palabra escapaba de mis labios, no estaba sorprendida, por supuesto que no.
Siempre lo supe.
Ken siempre lo miraba a él, siempre miraba a Mikey.
No pude más y mis piernas cedieron, espere el inevitable golpe con el suelo, pero no llego ya que Ken me atrapo y me sostenía con delicadeza.
No lo hagas, no me mires con esa expresión en tu rostro, como si tu sufrieras más que yo, la única víctima soy yo, soy yo la que está siendo traicionada por su hermano y su pareja, y eres tú quien me está dejando, quien me hizo vivir esta mentira.
-Señores por favor. - Una tercera voz se escuchó y al voltearnos vi a una enferma viniendo en nuestra dirección. - Este no es lugar para pelear, piensen en los pacientes.
Ken al escucharla volteo a ver asustado en la dirección de la habitación donde estaba Mikey, la puerta estaba abierta y se podía tener una perfecta vista del rubio durmiendo, Ken al ver qué seguía durmiendo y que era ajeno al problema suspiro aliviado con una leve sonrisa en los labios.
Es de lo peor.
Mientras yo sufría, él dormía plácidamente, la furia renovó mis energías y sin pensarlo dos veces empujé a Ken y fui en dirección a esa habitación, no era justo que yo sufriera así.
-Emma.
Él me quito todo.
-¡Emma!
Y antes de poder ponerle una mano encima a ese traidor, sentí como Draken me cargaba y alejaba.
-¡Suéltame! - Me retorcí en sus brazos, lanzando manotazos sin ver y alegrándome cuando sentía que alguno llegaba a tocarlo. - ¡Ese maldito mentiroso!
-Emma por favor.
Entonces yo también soy feliz, solo quiero que Emma sea feliz.
-¡Mentiroso! - Ken me saco del cuarto y cerró la puerta tras él, pero no detuve mi diatriba. - ¡Dijiste que te importaba mi felicidad! ¡Mentiroso! ¡TE ODIO!
Y de repente todo oscureció.
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Lo único que le preocupa es Mikey, las motos y meterse en peleas.
Lo sé.
-¿A dónde van?
-Iremos a pasear en moto. - Sonrió mi hermano feliz mientras a su lado Ken-chan que llevaba un gran abrigo y tenia los brazos cruzados intentando mantener el calor no se veía muy emocionado.
-Es navidad. - Dije con un puchero, a sabiendas que Ken-chan vendría decidí quedarme y no salir con mis amigas con la intención de pasear tiempo juntos, pero aquí estaba mi hermano y sus caprichos.
-Si, ¿Y? - Me di por vencida, Mikey tenía la sensibilidad de una papa.
-Ken-chan. - Mis mejillas comenzaron a calentarse cuando sentí su mirada sobre mí. - Puedes quedarte si quieres, yo. - Ahora sentía mis orejas calientes. - Yo puedo preparar chocolate caliente y-
-No es justo Emma. - Mikey interrumpió. - Ken-chin me prometió pasear en moto. - Pensaba refutarle, pero Ken-chan interfirió.
-Gracias, Emma, pero le prometí a este que lo acompañaría. - Y nuevamente esa mirada.
-¡Bien dicho, Ken-chin!
Mi hermano salió por la puerta a paso firme mientras Ken-chan le seguía con una casi imperceptible sonrisa en los labios.
Ken-chan lo peinaba.
Ken-chan le compraba dulces.
Ken-chan siempre estaba para Mikey.
Abrí mis ojos lentamente intentando acostumbrarme a la luz y al ser completamente consciente intente moverme, pero leves punzadas en mi vientre me detuvieron por lo que continue recostada en la cama, inspeccione la enorme habitación en la que me encontraba y note que me pusieron una vía intravenosa, con la mano libre acaricie mi vientre.
-Tranquilo, está bien. - Mi voz sonaba rasposa. - Mamá está aquí. - Y el insoportable dolor fue desvaneciéndose poco a poco.
A pesar de que el dolor se fue no deje de acariciar mi vientre, mi bebe solo me tenía a mí.
Lo único que le preocupa es Mikey, las motos y meterse en peleas.
¿Cuándo dije eso? Era cierto que Mikey y Ken-chan eran cercanos, pero no tanto como para tener esos pensamientos.
Y luego esos recuerdos borrosos.
¿Ken-chan y mi hermano en navidad?
No, Mikey podía pasarlo hasta con Keisuke, pero no recuerdo verlo tan apegado a Ken-chan.
¿Ken-chan peinándolo? ¿Ken-chan en el hospital? ¿Ken-chan despertando a Mikey todos los días?
Eran... ¿Recuerdos?
Tantos escenarios borrosos llenaban mi cabeza de cosas que no recuerdo haber vivido, cada nuevo escenario era más bizarro que el anterior, pero solo una cosa no cambiaba.
Su mirada.
En cada uno de ellos e incluso en las memorias más recientes podía diferenciar esa mirada, esa dulzura que ocultaba Ken-chan al ver a mi hermano, sentí las lágrimas volver a escaparse por mis ojos, siempre supe lo que sentía por Mikey, pero decidí ignorarlo, porque anhelaba, deseaba más que nada que esa mirada fuera dirigida hacia mí.
¿Por qué Ken-chan? ¿Por qué no puedes amarme? ¿Qué me falta? Siempre he estado a tu lado y no me quejo de tu ajetreado trabajo, te defendí cuando Hina-chan dice que no me prestas atención y me negué a imponerte mis sentimientos esperando que así entendieras cuanto puedo amarte, pero no soy ciega, nunca lo fui, cuando estoy sola siempre me pongo a pensar en cómo lo miras.
Como si él fuera el único en el mundo.
Un sollozo se escapó de mis labios y luego fue inevitable, estaba hecha un mar de lágrimas, estaba en esta enorme habitación sola, siempre estaba sola, como todos los días en ese departamento al que te niegas a ir, ese lugar que considero mi hogar, pero para ti es irrelevante y puedo apostar mi vida a que en este momento en el que me siento más sola, tu estas a su lado cuidándolo, velando por su sueño, viéndolo con esa mirada que nunca me dedicaste a mí.
Nunca me alejare de ti, Manjiro.
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Buenas noches, lamento mucho la demora, pensaba que terminar la universidad me dejaría tiempo libre y en parte fue así, pero me llego bloqueo y no pude avanzar ningún cap de mis fics, me costó hacer este capítulo ya que sabía lo que debía poner, pero no sé si lo exprese bien, espero guste y como saben no lo revise n_nU
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Ella, el y yo (Drakey)
FanfictionAmbientado en la ultima linea, solo tres capitulos. No pongo resumen porque seria contar todo el fic. Gracias a Yuuki por la portada <3 Emma: https://twitter.com/anyacchin/status/1439257165169152004 Mikey: https://twitter.com/pizza_oisii6/status...
