{Capítulo 22}

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Incluso antes de abrir mis ojos mis músculos arden, tras abrirlos atisbo que mi ojo derecho no está abierto completamente, por lo que ya sin siquiera observarme en un espejo sé que mis heridas y magulladuras son peor de lo que pensaba, ya que si mi ojo apenas puede abrirse no quisiera imaginar mi cuerpo. Me levanté  a la par que tocaron mi puerta, giré mi cuello ligeramente debido a mi tirón y observé un sobre siendo introducido por debajo de la puerta. Posé el pie derecho y en el instante en que posé el izquierdo no pude dar un paso sin tambalearme y verme obligada a agarrarme a la pared. Tras unos segundos conseguí estar de pie sin que mis piernas temblaran demasiado. Avance con  lentitud y temor de verme estampada en el suelo, no obstante con la suerte de mi parte alcancé el sobre.

Queridos alumnos:

   Quisiera que se presentaran en el jardín en unos minutos, ya que he de hacerles un anuncio importante para la escuela. DEBEN presentarse.

                                                                                                                                              Travis.

Maldiciendo más de lo que lo había hecho en mi vida me visto lo más rápido que mis músculos adoloridos me lo permiten y me dispongo a encaminarme al jardín.


Al segundo de abrir las puertas del jardín Travis empieza su discurso con un 'buenos días alumnos' tras ello carraspea y aprovecho para ser rápida. Me siento en una esquina libre mientras Travis prosigue:

-Quería comunicaros a todos que van a cambiar ligeramente los horarios puesto que va a ser introducida una nueva clase - comenzaron a ser audibles varios murmullos - por favor, silencio, no os alarméis tanto, no creo que a todos ustedes os complazca, puesto que la nueva clase introducida será; Educación física. Oh, ¡vamos! no tenéis que llorar tampoco ja ja ja. He decidido que va a ser bueno para vuestra salud, y no levantéis las manos ya que no os voy a conceder la palabra, no hay vuelta atrás. La tendréis de lunes a viernes como nueva primera hora; de 7:00 a 8:00 am. Dicho esto sois libres de iros.

 Si mis músculos no me mataban lo suficiente, mañana lo harían aún más, definitivamente la suerte no me acompaña. Avance en dirección a los dormitorios  de los chicos, quería y debía encontrar a Zayn.  

Justo antes de pegar mis nudillos a su puerta para anunciar mi entrada alguien agarró mi muñeca, me giré veloz y tras hacerlo sentí todo mi cuerpo quebrarse ligeramente.

- ¿Estás bien?

- He estado mejor.

- ¿Quieres hablar?

- Liam, estoy bien.

- ¿Estás segura de ello?

Ya que no quería mentirle no dije nada y besé su mejilla.

- Nos vemos luego. 

Sin darle tiempo a responder abrí la puerta de Zayn sin dar aviso y la cerré tras de mí dejando a un aturdido Liam. Al levantar mi vista observé a Zayn, estaba plácidamente dormido, me acerqué a él y me senté a su lado con cuidado. Nunca antes había entendido el placer de ver a una persona dormida hasta que lo observé a él. Acaricié su rostro y su cabello durante minutos hasta que me percaté que estaba en calzoncillos y sentí como en mis mejillas crecía más y más el rubor. 

-¿Qué te tiene tan colorada?

Mierda.

- Es solo, que pues.. - mire hacia su mitad inferior- esto..

Eres la elegida {Zayn Malik}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora