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Sunghoon estaba disfrutando un pacifico desayuno junto a Jake después de semanas, una sonrisa boba se formaba en su rostro al no poder ocultar su alegría de tenerle a su lado de nuevo, aun que pareciera ilógico, aun tenia la esperanza de que la paz volviera a alcanzarles, esperanza que se fue a la borda cuando Riki irrumpió en el comedor agitado y blandiendo una carta.

—¡Es Sunoo!— anuncio, poniéndole la carta al frente de Jake.

Automáticamente el ambiente se tenso, Jungwon y el se miraron ansiosos de tener noticias de su amigo desde su partida, Jake sostuvo la carta entre sus manos leyéndola con rapidez, y Sunghoon pudo descifrar rápidamente que eran malas noticias.

—¿Que dice?— preguntó Heeseung intrigado.

Jake alzo la mirada dando un breve suspiro, miro por un momento a Sunghoon, sus ojos cargados de preocupación para después regresar la mirada a sus compañeros y aclararse la garganta.

—Hay infiltrados entre nosotros.

Fue todo lo que tuvo que decir para que todos supieran que los zorros eran incluso aun mas peligrosos de lo que creían.

La situación se ponía cada vez mas tensa, ahora Sunghoon no tenia permitido estar solo y estaba siempre escoltado por Heeseung, Riki o Jay. No le dejaban salir del castillo, ni siquiera a los jardines y no era lo suficientemente egoísta como para enojarse por eso, sabia que Jake estaba haciendo todo eso para protegerle.

En las mañanas era escoltado por Heeseung, no eran tan cercanos pero podían tener breves charlas, sus tardes las pasaba con Riki y Jungwon, por sorprendente que pareciera comenzaba a tener una relación bastante amigable con Riki ya que el menor era bastante amable y bromista.

El problema eran las noches cuando Jay era su guardia, el ambiente se sentía tenso y Sunghoon era incapaz de mirarle a los ojos, todavía avergonzado por su atrevimiento tiempo atrás.

—Estaré afuera, si necesitas algo me avisas— Jay anuncio, antes de salir de la habitación y ocupar su puesto justo en la puerta.

Sunghoon solo pudo suspirar, demasiado incomodo por aquello, agradecía que fuera su guardia nocturno por que era al que menos veía de los tres.

Escucho la puerta abrirse dejando pasar a Jake el cual le indico a Jay que podia marcharse, una enorme sonrisa se formo en el rostro de Sunghoon, levantándose de un salto de la cama y corriendo a los brazos del recién llegado. Fue recibido en un abrazo cálido y protector, era claro que ambos se extrañaban demasiado.

—Tomare un baño y después vendré contigo a dormir.

Sunghoon asintió sentándose en la cama acomodándose para esperarle, el mayor no tardo demasiado, fueron solo un par de minutos y ya estaba de regreso con el. Ambos se acurrucaron en la cama, mientras Jake y le susurraba lo mucho que lo extrañaba y su amor por el, Sunghoon solo podia sonrojarse, sin saber exactamente que decir.

Eran aquellas noches las que motivaban a Jake a seguir adelante cuando mas cansado se sentía, al amanecer tenia que abandonar el cálido lugar junto a Sunghoon para comenzar su día, era el rey, aun no el oficial pero su padre le había dejado todas sus responsabilidades a el, y para Jake que apenas comenzaba su mandato no oficial, estar enfrentando una muy posible y futura guerra era una enorme catástrofe.

Apenas y tenia tiempo de respirar, al amanecer tenia su entrenamiento privado, era el rey, debía ser el mejor soldado para poner el ejemplo a su ejercito, en la tarde tenia un par de reuniones con el consejo y supervisaba los entrenamientos de los hombres a su cargo, en las noches era cuando enfrentaba largas sesiones de reuniones con su ejercito, donde discutían posibles estrategias y contemplaban la posibilidad de atacar antes de ser atacados.

Pero aquello era algo que Jake sabia que no harían, no eran un reino bélico, su padre se había encargado de dejarles en alto como seres fuertes e inteligentes capaces de saber cuando atacar y cuando no.

Se dio cuenta que estaba siendo egoísta, dejando a sus tres mejores soldados a cargo de Sunghoon, sabia que era lo mejor para el, pero también notaba a los chicos estresados por no poder entrenar como los demás. Decidió relevarles, poniendo dos guardias de rango medio en cada turno del conejo, de esa manera Sunghoon tenia seis guardias a lo largo del día y a Jungwon merodeando a sus alrededores.

Dos guardias de rango medio no estaban al nivel de sus amigos, pero aun así, sabia que Sunghoon estaba a salvo dentro del castillo.

Y dudaba que los zorros fueran tan estúpidos como para hacerle algo a su conejo, ellos eran conscientes de que podían masacrar su reino en cuestión de momentos.

No podia evitar suspirar, extrañaba estar junto a el, tener su pequeño y frágil cuerpo entre sus brazos, besar sus dulces labios y escuchar su suave voz, lo único que quería era que todo aquello terminara para volver a tenerle a su lado todo el tiempo.

Ese día sus soldados lo habían hecho particularmente bien, por lo que les mando a todos a descansar como recompensa, notando lo agotados que estaban al igual que el, sabia que estaba siendo demasiado duro pero no podia arriesgarse a perderlos en guerra.

Al haber terminado antes, camino hacia su habitación esperando envolverse entre el aroma frutal y la calidez del menor, pero al llegar a la habitación noto que no había ningún guardia fuera de la puerta.

Trago saliva, teniendo un presentimiento terrible, abrió la puerta con cierta violencia viendo de manera instantánea a un guardia tirado en el suelo claramente noqueado, mientras que la habitación estaba vacía, sin rastros de Sunghoon y el otro guardia.

Abandono la habitación corriendo, buscando a sus amigos, en instantes comenzaron a movilizarse en busca de Sunghoon mientras llevaban al soldado noqueado a enfermería.

No tardo mas que un par de minutos en despertar después de que le inyectaran un liquido para acelerar su cuerpo.

—S-su majestad— El soldado abrió los ojos, notándose claramente asustado— N-no pude hacer mas, lo siento mucho.

—Dime que sucedió— preguntó con rudeza.

—Ambos teníamos cascos, no hablamos en todo el turno, pero pensé que solo era callado, pero cuando el joven Jungwon salió de la habitación él se metió, fui tras él para detenerlo de molestar al joven Sunghoon, pero quito su casco y vi que era un zorro— trago saliva, notando como el rey iba enfureciendo a cada segundo que pasaba— Trate de luchar contra el, incluso le dije al joven Sunghoon que corriera, pero el me sostuvo y me dijo que llevaría al conejo con su rey, después me noqueo, lo siento mucho, en serio, se que pude haber hecho mas.

—No te disculpes, prepárate para la guerra, si tienen a Sunghoon no tardaremos en recuperarlo.

Jake sabia que eran un reino sabio, nunca atacaban si no eran atacados antes, consideraba las guerras innecesarias al igual que su padre, sin embargo, quitarle a Sunghoon había sido un ataque directo y no podia perder mas tiempo, sabia lo que esa raza era capaz de hacer y quería llegar antes de que si quiera le hicieran algo a su conejito.

—Esta noche te recuperare Sunghoon, lo prometo— miro al cielo, pidiendo a la Luna que no fuera demasiado tarde para Sunghoon.

𝘭𝘪𝘵𝘵𝘭𝘦 𝘣𝘶𝘯𝘯𝘺 ɞ 𝘫𝘢𝘬𝘦𝘩𝘰𝘰𝘯Donde viven las historias. Descúbrelo ahora