Leila
El aire del bar me golpea al salir del escenario, más frío, cargado de olor a cerveza y perfume barato. Mis botas crujen contra el suelo pegajoso mientras volvemos a la mesa, el corazón todavía latiéndome en los oídos.
Cantar con Dereck no estaba en mis planes, pero sucedió. Y sinceramente no recuerdo la última vez que he reído tanto. De verdad que no. Incluso me duele el estómago de tan solo seguir recordando el momento.
Y es que Dereck... joder, Dereck sabe cómo hacer el ridículo y que le quede bien. Imitar a John Travolta no le ha salido nada mal —eso no me sorprende— y yo simplemente me he olvidado de todo, incluso de lo mucho que me niego a momentos así.
¿Cómo hace para que todo parezca tan fácil cuando está cerca?
Y cómo hace para cantar tan bien. Maldito egocéntrico con argumentos.
Por un momento pienso en otra ronda. Otro tema, otra excusa para quedarme un poco más. Quizás podríamos contar otra de Grease ya que tan bien no ha salido. Pero entonces lo veo.
—Dereck —murmuro, pero ni se inmuta. Y de repente soy demasiado consiente de que la cercanía que acabábamos de tener se ha roto por su parte.
Frunzo el ceño, siguiendo su línea de visión. Pero a pesar de que miro no hay nada que llame mi atención lo suficiente como para pensar que por ello se ha puesto aquí ¿Se ha enojado conmigo?
Dejo de mirar cuando su mano atrapa la mía y tira hacia la mesa donde estábamos antes. No es que estemos corriendo, pero camina hacia allí apresurado mientras intenta no chocar con ninguna mesa.
¿Que mierda está pasando?
En cuanto llegamos a la mesa todos nos aplauden con entusiasmo, en especial Zara, que incluso se levanta mientras nos grita algo que no termino de escuchar . Ethan, que para mí sorpresa también está aplaudiendo lentamente en cuanto ve a Dereck es el primero en mirarlo confundí do, y no se exactamente que decir cuando me mira a mi buscando respuestas.
—¿Qué hace él aquí? —su voz es baja en cuanto señala hacia la entfada, pero hay un filo que no me gusta— Que hacen ellos, más bien.
Los tres miramos a la vez.
Hay dos chicos en la entrada, uno tiene el pelo largo hasta los hombros con mechas blancas y más piercings de los que creo que alguna vez he visto a alguien. Vale, el tiene mala pinta.
Miro a Ethan intentando buscar una respuesta a todo el momento tenso que se acaba de crear. Ciertamente no espero una, pero tras unos segundos vocaliza la palabra "hermano"
Genial. Justo lo que necesitábamos.
—¿Y estos que hacen aquí? —dice Zara, frunciendo el ceño—. Es mi cumpleaños. Bueno, nuestro. Pero no entiendo como conocen este lugar, y conociéndolos dudo mucho que le sguste el karaoke, el alcohol si que puede ser, aquí sirven muy buenos nojitos, pero por la noche de karaoke no.
Ethan no dice nada, pero sus dedos aprietan el teléfono como si quisiera romperlo y no me gusta nada el aire que está tomando está charla.
Dereck se deja caer en una silla y soy consiente de que aún sostenía mi mano en cuanto la suelta para pasarse las palmas por su rostro.
—Dereck no les prestes atención—dice Zara, poniendo una mano en su brazo.
—Ya, por qué ellos no han venido para joder.
—Ni te están viendo Dereck.
Miro por detrás de Zara y...si que están viendo, muy mal, de hecho.
Intento sonreír, pero la tensión en la mesa es como un nudo que no se deshace. Ethan murmura algo sobre que ya se iran, pero sus ojos siguen clavados en Mark y Liam, haciéndoles la guerra supongo.
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Línea de meta
Teen FictionLo único que sabía Leila Kinsley sobre sí misma era que siempre había estado enamorada de la fotografía, y para ella eso era más que suficiente para saber quién era. Sin embargo, tras la muerte de su hermana mayor, ya no encuentra la misma emoción e...
