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LABORATORIO ESCOLAR — NOCHE
Kara camina con el dispositivo en la mano, que vibra suavemente con una luz tenue. Lena, Alex y Sam van detrás de ella, cruzando los pasillos oscuros de la escuela.
Kara — La señal se está volviendo más fuerte... ¿seguras que este lugar debería estar vacío?
Lena — Totalmente. Cerramos todo a las ocho y activamos el protocolo de seguridad. Nadie debería estar aquí.
Alex — A menos que estén haciendo algo que no deberían...
Sam — ¿Y qué clase de energía capta exactamente ese aparato?
Kara — Energía intensa... emocional, física... hormonal incluso.
Lena — mirando el dispositivo Entonces... básicamente, si alguien está teniendo una noche "movida", lo va a detectar.
Kara — con una risita Algo así.
Kara se detiene frente a la puerta del laboratorio principal. El aparato emite un pitido fuerte.
Kara — Aquí es. Algo muy fuerte está ocurriendo justo detrás de esta puerta.
LABORATORIO —
Entre documentos, mochilas tiradas y la mesa del fondo, Betty sostiene a Verónica contra el borde, besándola con desesperación. Ella es quien lleva el ritmo, marcando cada movimiento mientras sus manos exploran con urgencia. Verónica suelta un gemido suave y se aferra a los brazos de Betty.
Verónica — jadeando Dios, Betty... esto es... increíble...
Betty — con voz baja pero dominante No te detengas... ni se te ocurra detenerte...
La luz del aparato se enciende más fuerte justo antes de que Kara abra la puerta de golpe.
Kara — ¡Hola! ¿Hay alguien a—?
Silencio. Kara se queda congelada.
Lena — mirando sobre su hombro ¡Dios mío!
Alex — ¡BETTY!?
Sam — ¡¿QUÉ DIABLOS!?
Verónica — ¡¡NOOOO!!
Betty — ¡¡PERO CIERRA LA PUERTA!!
Verónica — ¡NO ES LO QUE PARECE!
Betty — subiendo el tono ¡CLARO QUE SÍ LO ES!
Kara — cerrando rápido los ojos ¡¡Perdón!! ¡¡Perdón!!
Lena — tapándose los ojos con una mano Yo no vi nada. No vi nada.
Alex — dándose media vuelta Estoy segura de que esto viola alguna regla... o varias.
Sam — riendo por lo bajo Técnicamente... esa intensidad explica por qué el aparato explotó.
Kara — ¡Salgamos ya, antes de que se queden traumadas por vernos!
La puerta se cierra con un golpe y todas quedan en silencio en el pasillo.
Lena — El aparato funciona... demasiado bien.
Alex — ¿Les digo que traigo agua bendita en el auto?
Sam — tratando de no reír No hagas eso, te lo ruego.
Kara — aún roja Nunca volvamos a hablar de esto. Nunca.
Las cuatro están recargadas contra la pared, procesando lo que acaban de ver. Kara sigue con el aparato en las manos, que ahora emite un pitido más suave, como si también necesitara un descanso.
Alex — Bueno... ya sabemos que el dispositivo no está roto.
Lena — Ni defectuoso... ni discreto.
Sam — cruzada de brazos, divertida Me preocuparía si la próxima vez capta algo en el aula de química...
Kara — aún sonrojada ¡No me hagan imaginar cosas! ¡No lo supero todavía!
Se hace un breve silencio. Todas se miran y luego empiezan a reírse inevitablemente.
Lena — ¿Sabes qué es lo peor?
Alex — ¿Qué?
Lena — Que Betty nos va a mirar como si esto fuera culpa nuestra.
Kara — asintiendo Literalmente entramos con un radar de intensidad hormonal y encontramos a dos adolescentes atrapadas en el cuerpo de dos adultas responsables.
Sam — Técnicamente, están fuera del horario escolar. No hay reglas contra... hace comillas con los dedos "explorar la química personal."
Alex — irónica Sí, claro. Pero no en el laboratorio de biología.
La puerta del laboratorio se abre ligeramente. Betty asoma la cabeza, el cabello despeinado, los labios rojos y el rostro entre avergonzado y molesto.
Betty — ¿Van a seguir ahí... o ya se fueron?
Kara — rápida ¡Nos vamos, nos vamos! Perdón por... todo.
Verónica — desde dentro, quejándose ¡Por entrar sin avisar! ¡Podríamos haber muerto de un susto!
Lena — murmurando No son las únicas que casi mueren...
Sam — Tranquilas, no diremos nada. Esto se queda entre nosotras y el radar sobrecalentado de Kara.
Kara — viendo el aparato ¡Oye! ¡Esto ahora vibra de miedo!
Alex — No eres la única.
La puerta se cierra. Las cuatro se quedan paradas en silencio un momento. Luego, Kara observa el dispositivo con seriedad.
Kara — Pero esperen... ahora que bajó la intensidad... está captando otra señal.
Lena — ¿Otra?
Sam — ¿En serio?
Alex — ¿Y dónde exactamente?
Kara gira lentamente, siguiendo la luz del aparato. El pitido comienza a aumentar... pero no hacia el laboratorio, sino hacia los pasillos traseros.
Kara — Hacia los vestidores... ¿Qué hay allá a estas horas?
Sam — Nada. Se supone que todo está cerrado.
Lena — Entonces... ¿quién está ahí?
Se miran entre ellas. La risa desaparece poco a poco. El tono se vuelve tenso otra vez.
Kara — Vengan. Esto ya no suena como una escena incómoda. Esto... suena como un problema real.
Las cuatro caminan juntas, el pitido acelerándose con cada paso.
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TIERRA 27
AventuraSupergirl, Lena, Alex y Sam viajan accidentalmente a Tierra 27 y quedan atrapadas.
