Capitulo 28

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RIVERDALE HIGH — DÍA SIGUIENTE

La escuela bulle con el sonido de estudiantes. Aunque el sol brilla afuera, dentro del edificio la atmósfera se siente más pesada que nunca. Algunos profesores caminan con prisa, otros murmuran entre sí. Se nota en el aire: algo no está bien.

PASILLO PRINCIPAL

Kara, Lena, Alex y Sam caminan juntas rumbo a sus respectivas aulas. Van vestidas como profesoras, cada una con su estilo, pero comparten la misma mirada: alerta. Están atrapadas, pero han aprendido a integrarse.

Kara — (bostezando) ¿Alguien más siente que las noches aquí duran más de lo normal?

Lena — Es el estrés, y el hecho de que dormimos en la casa de Toni con un bebé que llora cada tres horas.

Sam — No me quejo, al menos tenemos techo.

Alex — Igual... ¿no sienten que el pueblo está... diferente hoy?

SE ESCUCHA UNA DISCUSIÓN CERCA DE LA CAFETERÍA

ARCHIE — ¡Esto no puede seguir así, Kevin! ¡Anoche escuché algo en el bosque, y lo mismo dicen Tabitha y Fangs!

KEVIN — Archie, cálmate, estás alterado.

TABITHA — No es paranoia. En el Pop's faltan cosas... víveres, herramientas. Y no son ratas. Son manos humanas.

Las chicas se acercan discretamente. Kara escucha más allá con su súper oído.

FANGS — El bosque está raro, Archie. Ya no es solo el búho ese que vimos... hay otros sonidos. Sombras. Algo grande.

ARCHIE — (mirando a su alrededor) Riverdale está peor que nunca.

Kara aprieta el puño. Nadie la nota.

AULA DE LITERATURA — MÁS TARDE

Jughead entra en el aula donde se encuentra Kara sola, fingiendo ordenar libros.

Jughead — Profesora Danvers... ¿tiene un momento?

Kara — Claro, Jughead. ¿Todo bien?

Jughead — Más o menos. Solo quería saber... ¿usted y las demás de dónde vienen? Ya sé que se lo había preguntado la otra vez sobre esa conversación que tuvimos pero hay algo en ustedes que no encaja con este lugar. Lo digo con respeto.

Kara sonríe, pero sus ojos reflejan tensión.

Kara — Lo entiendo, Jughead. Venimos de... lejos. Y no por elección propia.

Jughead — ¿Y lo del dispositivo la otra noche?

Kara se congela. Luego se acerca un poco.

Kara — Esa conversación no es para ahora. Pero si ves algo extraño... ven a mí primero.

Jughead asiente, intrigado.

CAFETERÍA — MEDIODÍA

Betty y Verónica están sentadas en una esquina, hablando en voz baja. Cerca, Chad, el esposo de Verónica, entra inesperadamente con un traje que desentona con la estética de Riverdale.

Chad — (a Verónica) Necesitamos hablar. Ahora.

Verónica — (mirando a Betty, molesta) Estoy en medio de algo, Chad.

Chad — No puedes simplemente desaparecer a otra ciudad y esperar que me quede en Nueva York como si nada.

Betty — (cruzándose de brazos) Ella no desapareció. Está reconstruyendo su vida. ¿Por qué no respetas eso?

Cheryl — (llegando de la nada) Claro que sí, querida Betty... defendiendo lo indefendible como siempre.

Betty y Cheryl cruzan miradas punzantes. Verónica se pone de pie, entre ambas.

Verónica — ¡Basta! No tengo tiempo para tu drama, Cheryl. Ni para tus celos disfrazados de sarcasmo.

Cheryl — ¿Celos? Por favor. Solo me divierte ver cómo coleccionas problemas como si fueran diamantes.

Desde una mesa al fondo, Toni observa la escena en silencio. Su expresión es dura. Cheryl la nota, y aunque baja la mirada, no dice nada.

DESPUÉS DE CLASES — CALLE DE RIVERDALE

Kara, Lena, Alex y Sam caminan de regreso a casa con Toni. El ambiente está más denso.

Lena — ¿Notaron cómo todos evitan hablar directamente del hombre búho?

Sam — Lo mencionan con miedo. Eso ya dice mucho.

Toni — (cerrando la puerta tras ellas) Ese tipo... no es un mito. Muchos lo han visto, pero nadie lo quiere admitir. Y cuando alguien lo nombra... desaparece.

Alex — ¿Desaparece?

Toni — Fangs perdió a un primo. Estaba investigando... y se fue a acampar al bosque. Nunca regresó.

Kara — (cruzando los brazos) Entonces... es momento de que investiguemos nosotras.

Sam — (mirándola) ¿Vas a hacerlo a tu manera?

Kara — (sonríe de lado) Por supuesto que sí. Pero esta vez... con más cuidado. No quiero que sepan quién soy. Aún.

Lena le lanza una mirada suave. Kara le guiña un ojo.

MÁS TARDE — CASA DE TONI

Lena y Kara están en la habitación que comparten. Lena está sentada en la cama revisando un libro. Kara se le acerca por detrás y le acaricia el cuello.

Kara — (en voz baja) ¿Sabes qué quiero más que respuestas?

Lena — ¿Qué?

Kara — Cinco minutos contigo... sin misterios, sin portales, sin búhos asesinos.

Lena — (sonriendo, se voltea y la besa) Me conformo con tres.

Se besan con suavidad al principio. Luego, con más intensidad. Kara la levanta con facilidad, y Lena suelta una risa ahogada.

Lena — Cuidado, mujer de acero... me vas a romper la cama.

Kara — (en su oído) No sería la primera vez...

funde en negro con una imagen final del bosque a lo lejos. Una silueta alta y delgada los observa desde las sombras. Ojos brillantes como faros se abren entre las ramas. Y un graznido seco sacude los árboles.

TIERRA 27Donde viven las historias. Descúbrelo ahora