Otra cosa entre ellos

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-¡No me sigas! ¡No importa que pase, no me sigas!- gritó Sebastian

Valentine se quedó de pie allí

Después de unos segundos se dirigió a su propia casa, pasando frente a la de Sebastian, donde se escuchaban gritos, muy fuertes, y también golpes

No quería interferir, le preocupaba que algo le pudiera pasar a Sebastian, pero él había dicho que no lo siguiera, había corrido tan rápido que Valentine lo perdió de vista en tan solo segundos

Entonces algo se escuchó golpear la ventana, que se estrello

Valentine se giró, y se escuchó otro golpe. Ella corrió hacia la casa, que tenía la puerta abierta

-¡PAPÁ, NO TE DAS CUENTA DE LO QUE ESTAS HACIENDO, CALMATE!- gritó Sebastian con una mano al frente y la otra atrás, sobre el hombro de su desesperada madre

La escena era horrible a simple vista, el hombre estaba ebrio, eso era obvio, la casa estaba absolutamente desordenada, había cosas rotas por todas partes, la mesa estaba volcada y una de las sillas tirada frente a la ventana

Sebastian estaba frente a él a unos dos metros, y detrás de Sebastian estaba su madre, que lloraba en silencio, y se notaba aterrorizada

El padre de Sebastian tomo un florero, tiro las rosas al suelo, y luego lo lanzó en dirección a Sebastian, que se dio la vuelta y rodeo a su madre con los brazos. El florero se rompió en su espalda

-¡USTEDES NO ENTIENDEN POR LO QUE ESTOY PASANDO!- grito el furioso hombre

-¡POR UNA VEZ TRATAME COMO LO QUE SOY! ¡SOY TU HIJO, NO SOY UN COMPAÑERO, NO SOY TU AMIGO, NO PUEDO HACER NADA PARA AYUDARTE!- dijo Sebastian dándose vuelta hacia el

Entonces el vio a Valentine, que estaba de pie en el umbral, sin hacer ruido, sin moverse, aterrorizada

"Vete" dijo Sebastian sin hacer ningún ruido

El hombre giró la cabeza hacia donde estaba Valentine, le sonrió, y siguió arrojando cosas a Sebastian y su madre, y gritándoles cosas que no tenían sentido, o tal vez las tenían, pero con otras personas

Cuando ya no tenía más objetos a su alcance, avanzo a Sebastian, que empujo a su madre hacia atrás, entonces el hombre golpeó a su hijo

Valentine abrió los ojos como platos, Sebastian le puso un brazo a su padre en el cuello y lo empujó hasta la pared más cercana, donde lo retuvo hasta que más golpes se hicieron presentes

Valentine corrió hacia donde estaba la aterrorizada mujer, que en ese momento se encontraba en el suelo, le tomó las manos y tiró de ella hacia arriba, después le rodeo los hombros con un brazo, y empezó a avanzar en dirección a la puerta

Cuando estaban afuera, la mujer empezó a sollozar más, se dejó caer de rodillas en el pasto y se cubrió la cara con ambas manos

Valentine no sabía qué hacer, no quería dejar sola a la madre de Sebastian, pero no sabía si Sebastian estaría bien, y tampoco sabía si podría ayudarlo

Llamó a su propia madre, y solo le dijo que fuera a la tercera casa a la derecha. Su madre apareció allí dos minutos después, y Valentine entró en la casa de Sebastian

-¡Ya basta papá!- grito Sebastian alejando los puños de su padre-¡ES SUFUCIENTE!- gritó a todo pulmón

Su padre también empezó a sollozar, y unos segundos después abrazó a Sebastian, que al principio no reacciono, pero después suspiró y le devolvió el abrazo

***

-¡Quédate quieto!- le reprendió Valentine

-Me duele- se quejó Sebastian

Tenía sangre en el labio, era una cortada un tanto grande, y también en la mejilla tenía un moretón, seguido de un raspón en el pómulo

-¡Ay!- se quejó apartando la cara

-Solo es alcohol- dijo Valentine

-Nada más- se burló el- te recuerdo, mi vida, que fue un puño y una botella lo que me hicieron esto- dijo señalándose la cara

-Aún te ves hermoso- dijo Valentine, y le dio un beso en la mejilla sin moretones

-Yo estoy consciente que soy hermoso, pero ¿Qué tal si esto me deja cicatriz?- dijo señalándose el labio

-No te va a dejar nada, y de todas maneras te vas a ver guapo

-¡AUCH! ¡Ya deja de ponerme eso!- dijo Sebastian quitándole el algodón y lanzándolo al pequeño bote que había en una esquina

Valentine hizo una mueca que marcaba sus hoyuelos y entrecerró los ojos

Sebastian se estaba desabotonando la camisa

-¡No por favor! ¡No es momento de que hagas eso!- se quejó ella

-Mi papá me dio una golpiza, quiero ver como quedé- replico el

Entonces se quitó la camisa y se puso frente al espejo que tenía detrás de la puerta

Y Valentine pudo ver el golpe que el florero le había dejado en la espalda

-Ay- dijo Sebastian observando los diversos golpes

Valentine estaba viendo a todos lados para evitar la incomodidad que le causaba ver a Sebastian sin camisa, cuando él lo notó empezó a reír

-No. Es. Gracioso- dijo Valentine con la mandíbula apretada

Sebastian abrazó la camisa del uniforme entre risas, ninguno se había cambiado

-Soy tu novio, no debería apenarte, de hecho ya deberías estar acostumbrada- dijo alzando una ceja

-¡Eso no se dice! ¡Mira entonces si esto te incomoda!- le dijo, y luego ella se desprendió de su propia camisa

Sebastian dejo caer la suya en el piso

-Oh Dios mío, ponte la camisa por favor- dijo cubriéndose los ojos y dando media vuelta

-Oh no, "soy tu novia, no debería apenarte, de hecho ya deberías estar acostumbrado"- le imitó

Asi estuvieron unos segundos que parecían eternos

-Entonces acostumbrémonos- dijo Sebastian, y luego se acercó a Valentine para después besarla

Ella levantó las manos en un intento fallido de retroceder, pero luego las apoyo en el pecho de Sebastian, que la rodeo con ambos brazos

Ambos eran conscientes de lo que estaba pasando, y que aquel era un mal momento, y mucho más lo fue cuando abrieron la puerta de golpe

-¡Mamá! ¡Toca la puerta!- dijo Sebastian soltando a Valentine y poniéndose frente a ella para que nadie la viera

-Lamento interrumpirlos...- dijo la incómoda mujer- pero pensamos que podrían ayudarnos a arreglar abajo- dijo apuntando hacia atrás

-Estaremos en dos minutos, por favor vete- dijo Sebastian

Se vistieron dándose la espalda y con las caras rojas, Sebastian se había atrevido a cambiarse el uniforme, Valentine se había puesto la camisa y luego se había quedado de pie con los ojos cerrados esperando a que Sebastian estuviera vestido

-Aquí no pasó nada- dijo Sebastian

-¿De qué hablas?- preguntó Valentine

Ambos rieron. Bajaron las escaleras, y por suerte la madre de Sebastian no había dicho nada de lo ocurrido

Otra cosa que solo quedaba entre ellos

***

Imaginen que Sebastian esta alli corriendo pero con el uniforme

Una chica en Dalton?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora