"Ardió troya"
Damián
Esa frase define mi día totalmente. Todo comenzó con una levantada en la mañana de malas, ¿por qué? Los pequeños no se levantaron de ánimo y eso me deja a mí en una mala posición porque tuve que regañarlos a las siete de la mañana por contestones.
—Dylan, una pataleta más y... —no pude finalizar ya que me gritó devuelta.
—¡Déjame, Damián! —me tuteó—, ¡Eres un fastidioso! ¿Por qué carajos no puedes esperar a que recoja esos putos zapatos en cinco minutos?
—¡No me hables así jovencito! —lo comencé a regañar—. Si te pido que recojas lo que tú mismo desordenas, lo haces ¿oíste? Soy tu padre jovencito.
—Padre adoptivo —quiso sacar esa carta cruel.
—Padre de todos modos, Dylan White. No te permito ninguna falta de respeto más —me acerqué a él y salió corriendo—. ¡Ven aquí jovencito!
—¡Quiero seguir durmiendo, deja de molestarme!
—Ve a vestirte por el amor de Dios. Tenemos que salir.
—¿A las 7 de la mañana? No inventes.
Dylan —gruñó—. Hazme caso, caramba.
—Papi —Noah salió de su cuarto recién bañado y listo. Agradecí que no tuviera que regañarlo.
—¿Si cariño? Lávate los dientes por favor y espérame abajo. Que ya termino con tu hermano mayor.
—Rompí la ducha —mi cabeza se volteó como la del exorcista.
—¿Qué tú que, Noah?
—¡Fue un accidente, lo juro! Me caí sin querer en la ducha y me apoyé en la llave entonces todo saltó y agua por todos lados —hizo una mueca.
—¿Hace cuanto fue eso?
—Hmm, quince minutos —cerré los ojos por un segundo— ¿Papi?
—Debiste avisarme de inmediato Noah, tu cuarto debe estar inundado —lo regañé.
Agradecí muy pronto. Error mío.
—Perdón —suspiré y vi cómo se le caían las lágrimas a cántaros.
—Si hijo, fue un accidente. No te preocupes y discúlpame ¿sí? Lo arreglaremos. Pero necesito cortar el agua y ¡Un jovencito aún no se baña!
—¡Oblígame! —gritó el mocoso dos habitaciones más allá.
—¡Oh claro que te obligaré Dylan, no será por las buenas que te sacaré de esa cama! —dije esperando que me escuchara y así sucedió.
—¿Desde cuándo obligar es de buenas? Dah —se burló.
—Noah hijo, no te preocupes, yo intentaré arreglar la ducha hoy ¿bueno? Iré a solucionar el problema con tu hermano o llegaremos tarde.
—¿A dónde?
Maldición. No les conté lo que pasaría hoy. Soy un pésimo padre, omití información y no los preparé para este momento, aunque en realidad nunca lo estarían. El mayor está llamando a gritos una reprimenda y no solo por su pataleta de ahora si no por la que tiene acumulada hace bastante tiempo por el accidente en motocicleta, al parecer llevar tiempo sin ser castigado le ha hecho pensar que tiene cierto tipo de inmunidad contra los castigos, cosa que no es para nada cierto.
—A la clínica, peque —se asustó de inmediato y no pudo evitar preguntar.
¿Por qué? ¿tienes que hacerte exámenes papi?
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Small steps
Teen Fiction¿Quién diría que los pequeños pasos podrían cambiarlo todo? Damián White, un enfermero que trabaja en una de las mejores clínicas del país se encontraba de vacaciones en New York, cuando de la nada se le cruzan dos chicos de edad desconocida para él...
