El sol de media tarde iluminaba el patio del campus. Lincoln y Nikki estaban sentados frente a frente, con sus bocetos esparcidos por la mesa.
—Tengo que admitir… —dijo Lincoln, inclinándose un poco hacia ella—, nunca pensé que mezclar estos colores fuera tan… complicado.
—Bueno, eso es lo divertido, ¿no? —respondió Nikki, sonriendo—. A veces hay que equivocarse para que algo quede perfecto.
—Sí… pero tú lo haces ver tan fácil —Lincoln le guiñó un ojo, y Nikki rió bajito.
Sid apareció desde un costado, levantando un papel con un dibujo y preguntando:
—Eh, ¿pueden ayudarme con esto un segundo?
Nikki negó con suavidad, sus ojos nunca dejando a Lincoln. —Ahora no, Sid —dijo tranquila pero firme—. Esto es más importante.
Ronnie Anne se inclinó sobre la mesa, apoyando la mano cerca de Lincoln.
—Vaya… —dijo con un tono juguetón—. Te ves… distinto hoy. Algo en tu mirada… me gusta.
Lincoln se inclinó hacia atrás, soltando una risa nerviosa. —¿Yo? ¿Distinto? No sé de qué hablas… —dijo, tratando de disimular su leve incomodidad.
Nikki, notando la intención de Ronnie, le lanzó una patadita ligera bajo la mesa a Lincoln. Él entendió al instante: “Acaba esto pero ya”.
—Ajá… claro —dijo Lincoln, recuperando la compostura y sonriendo con picardía—. No pasa nada.
Ronnie levantó una ceja, sorprendida por la tranquilidad repentina de Lincoln.
—¿Y qué tal si me cuentas más de ti? —dijo Ronnie, bajando un poco la voz—. No solo del arte… de todo lo demás.
Lincoln sonrió, divertido, y respondió: —No sé si quieres escuchar todo lo “aburrido” que pasa en mi cabeza.
—Oh, vamos… algo me dice que no es tan aburrido —replicó ella, con una sonrisa traviesa.
Nikki miraba a Lincoln con el ceño apenas fruncido, sintiendo un calor interno, pero manteniéndose tranquila.
—Al parecer, alguien está tratando de ayudarme —dijo Lincoln, mirando de reojo a Nikki—, pero creo que ya lotengo… bajo control —comentó con una risa ligera, señalando la patadita.
—Sí… —dijo Nikki con una sonrisa juguetona—. Tienes el Control absoluto
La conversación continuó, con Lincoln y Nikki comentando detalles del proyecto y compartiendo risas, mientras Ronnie se retiraba discretamente un poco frustrada.
Por dentro, Nikki sentía su corazón latir rápido, pero su exterior seguía tranquilo. Lincoln notó esto y sonrió levemente, disfrutando la cercanía sin perder la compostura.
—Supongo que alguien tiene el control —dijo Lincoln, inclinándose hacia Nikki—. Y eso está bien… me gusta.
—No es por gusto —respondió Nikki, divertida y seria al mismo tiempo—. Es para que recuerdes dónde estás… y con quién.
Lincoln soltó una risa ligera, mirando a Nikki con complicidad. —Bien… creo que eso funciona perfectamente —dijo, manteniendo el tono juguetón.
Lincoln estaba sentado en la mesa del campus con Nikki y Sid, revisando apuntes. La tarde era tranquila hasta que Ronnie Anne se acercó con su aire juguetón y confiado.
—¿Sabes qué, Lincoln? —dijo Ronnie, apoyándose levemente sobre la mesa—. Creo que hoy puedo sacarte unas cuantas sonrisas.
—Mm… —respondió Lincoln, tranquilo—. No sé si eso es un reto o una amenaza.
—Un poco de ambos —replicó Ronnie con una sonrisa traviesa—. Pero me gustan los desafíos.
Ronnie comenzó a lanzar comentarios juguetones, insinuando cosas sobre su físico y bromeando con sus reacciones. Lincoln mantenía la calma, sonriendo discretamente y respondiendo con amabilidad, sin perder la compostura. Nikki lo observaba desde la mesa, sintiendo un calor en el pecho que le recordaba lo intensa que era esta interacción, mientras Sid lanzaba miradas cómplices y divertidas.
Después de unos minutos, Ronnie se retiró un poco, y justo en ese momento, Sam apareció caminando sola por el campus. Su presencia era directa y segura; al notar a Lincoln, se acercó sin que nadie más la interrumpiera.
—Lincoln… —dijo Sam, tocando ligeramente su mano—. Pensé que podríamos pasar un buen rato juntos.
Sam comenzó a coquetear de manera más atrevida, con comentarios subidos de tono y gestos sugerentes. Lincoln se inclinó ligeramente hacia atrás, incómodo por la intensidad del acercamiento, aunque mantenía la compostura. Nikki, sentada frente a él, frunció levemente el ceño y cruzó los brazos, claramente descontenta con la situación.
Desde un costado, Ronnie y Sid observaban todo a lo lejos. Ronnie inclinó la cabeza y susurró con una sonrisa:
—Esto… es la guerra.
—Sí —afirmó Sid, divertida—. Va a ser interesante ver cómo sigue esto.
Lincoln respiró hondo y, en voz baja, inclinándose hacia Nikki, le susurró:
—Hoy solo quiero ver hasta dónde llegan Sam y Ronnie, respectivamente.
Nikki asintió, un poco sonrojada, procesando la frase mientras miraba a Lincoln y Sam, y sintiendo cómo la tensión entre ellas crecía. Lincoln mantenía la calma, sonriendo con suavidad y riendo de vez en cuando ante los comentarios de Sam, pero sin perder el control.
Sam siguió con comentarios juguetones y gestos coquetos, mientras Lincoln respondía con cortesías y leves bromas, haciendo que la competencia entre Sam y Ronnie se intensificara sin que él se viera abrumado. Nikki contenía sus emociones, con un suspiro discreto, mientras Sid disfrutaba cada momento desde su lugar.
Nikki entró al baño, cerró la puerta detrás de sí y se apoyó contra el lavamanos. Frente al espejo, se quedó mirando su reflejo, tratando de calmar el torbellino de emociones que sentía.
—Esto… esto está siendo demasiado para mí —susurró, con un hilo de voz—.
Se pasó una mano por el cabello y respiró hondo, intentando ordenar sus pensamientos. Recordó los momentos con Lincoln: su sonrisa tranquila, cómo la escuchaba, cómo parecía entenderla. Una parte de ella sabía que también sentía algo por él, y eso hacía que la situación fuera aún más confusa.
—Dos chicas coqueteándole… y él… él no hace nada —murmuró, con un dejo de frustración y un poco de tristeza—. ¿Cómo puede mantener la calma así?
Nikki cerró los ojos un instante y luego volvió a mirarse en el espejo. Su corazón latía más rápido de lo habitual, y sintió una mezcla de celos y preocupación.
—Pero no puedo dejar que esto me afecte… —dijo, firme, aunque por dentro sentía que cada palabra era un recordatorio de lo mucho que le importaba Lincoln—. No voy a mostrar debilidad, no aquí… aunque duela.
Se enderezó, tomó aire, y salió del baño con paso decidido, lista para volver a la mesa y mantener la compostura frente a Lincoln, Sam y Ronnie, aunque su mente seguía ardiendo con la incertidumbre de lo que estaba pasando.
Nota del autor: 👻 digo yo que esta semana ya termino la historia debería de terminar en el capítulo 32 nose si ya sabrán como va a terminar o si no tienen idea pero eso no me importa ya sabremos si se lo esperaban o no en el último capítulo por mientras nos despedimos cualquier fantasmeada mía en la trama que no tiene sentido avisenme pa corregir 🫂
Fin del capítulo
Ya q voy a decir si todo lo dije arriba
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"𝓔𝓼𝓽𝓸 𝓷𝓸 𝓮𝓼 𝓐𝓶𝓸𝓻" - 𝓣𝓱𝓮 𝓛𝓸𝓾𝓭 𝓗𝓸𝓾𝓼𝓮
Random𝓤𝓷𝓪 𝓱𝓲𝓼𝓽𝓸𝓻𝓲𝓪 𝓭𝓮 𝓣𝓱𝓮 𝓛𝓸𝓾𝓭 𝓗𝓸𝓾𝓼𝓮 𝓪𝓿𝓮𝓻𝓲𝓰𝓾𝓪 𝓭𝓮 𝓺𝓾𝓮 𝓽𝓻𝓪𝓽𝓪 𝔂 𝓮𝓷 𝓺𝓾𝓮 𝓼𝓮 𝓮𝓷𝓯𝓸𝓬𝓪, ¿Q𝓾é 𝓮𝓼𝓹𝓮𝓻𝓪𝓼?
