Siete años habían pasado desde aquellos días turbulentos en la universidad. La vida había seguido su curso para todos. Sam había encontrado estabilidad, dividiendo la custodia de Lina con Lincoln y manteniendo un trabajo estable. Su relación con Lincoln era cordial, centrada únicamente en el bienestar de su hija. Ronnie había continuado con sus estudios junto a Sid, avanzando y logrando metas personales mientras construía su camino lejos de los enredos del pasado.
Nikki, por su parte, había conquistado Europa con su arte. Sus pinturas habían ganado reconocimiento internacional, y su éxito se convirtió en una prueba de que su talento y determinación podían superar cualquier obstáculo. Stella vivía feliz junto a Clyde, disfrutando de sus dos hijos, uno de cuatro años y el otro recién nacido, mientras Jordan continuaba su trayectoria por Europa y encontró el amor en París. La familia Loud seguía su rutina, con las hijas creciendo y aprendiendo día a día.
Y Lincoln… Lincoln había cambiado. A sus 25 años, con la experiencia acumulada de una vida que no había sido sencilla, se encontraba en una pequeña agencia de viajes, pidiendo un boleto de avión hacia Vancouver. Su destino: trabajar como modelo y retomar su vida desde cero. El amor le había fallado, la emoción le había sido esquiva, pero aún conservaba la certeza de que podía reconstruirse, de que no estaba acabado.
Mientras esperaba su boleto, Lincoln miró por la ventana de la agencia y sonrió con un dejo de nostalgia. Recordó a Nikki, no con resentimiento, sino con gratitud: ella no había sido villana; al contrario, había salvado a dos mujeres de ser utilizadas como entretenimiento en sus juegos emocionales. Esa claridad lo acompañaba como un aprendizaje silencioso.
Se volvió hacia el lector, con la mirada firme y un tono que mezclaba melancolía y sinceridad:
—Gracias por estar ahí, mi único amigo. En las buenas y en las malas, siempre estuviste presente. Vivimos momentos increíbles y otros que nos rompieron, pero los recordaré con cariño… y seguiré adelante.
Lincoln tomó su maleta, respiró profundo y dio el paso hacia un avión que lo llevaría a un futuro incierto pero lleno de posibilidades. Su vida no tenía el romance que imaginó, pero sí tenía libertad, propósito y recuerdos que guardarían siempre el sabor de lo vivido.
Y así, entre despedidas silenciosas y decisiones firmes, su historia llegaba a su fin, pero la vida continuaba….
Ahora si se acabo Gracias por leer abrazo grande 🫂
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"𝓔𝓼𝓽𝓸 𝓷𝓸 𝓮𝓼 𝓐𝓶𝓸𝓻" - 𝓣𝓱𝓮 𝓛𝓸𝓾𝓭 𝓗𝓸𝓾𝓼𝓮
Random𝓤𝓷𝓪 𝓱𝓲𝓼𝓽𝓸𝓻𝓲𝓪 𝓭𝓮 𝓣𝓱𝓮 𝓛𝓸𝓾𝓭 𝓗𝓸𝓾𝓼𝓮 𝓪𝓿𝓮𝓻𝓲𝓰𝓾𝓪 𝓭𝓮 𝓺𝓾𝓮 𝓽𝓻𝓪𝓽𝓪 𝔂 𝓮𝓷 𝓺𝓾𝓮 𝓼𝓮 𝓮𝓷𝓯𝓸𝓬𝓪, ¿Q𝓾é 𝓮𝓼𝓹𝓮𝓻𝓪𝓼?
