15. Mi madre.

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Yo pensaba que al entrar en este lugar mi mayor problema sería superar mi pasado y mi salud mental, pero se ve que estaba equivocada.

Tenía una lista de problemas más grande de lo que me gustaría; Dilan, Hunter, Mayne Sein, el sótano, la chica misteriosa de la ventana, las notas del desconocido, y, por si fuera poco, Kaia Stein. La directora del psiquiátrico resultaba ser una Stein. 

Debía hablar con alguien de todo esto, la primera persona que se me vino a la cabeza fue Andrew, pero aunque diga que todo lo que le digo es confidencial, sé perfectamente que pensará que se me ha ido la cabeza como se me ocurra decirle algo de esto. 

Normalmente no me lo pensaría dos veces y se lo contaría a Hiena, pero desde lo de la fiesta en el bosque siento que me está ocultando algo.

Debía de acudir a mi bicho raro. Liam. 

-¿Me estás diciendo que alguien te está vigilando y que hay una familia de psicópatas en el psiquiátrico? -Llevo una hora en mi habitación contándole a Liam lo que ha pasado en el último mes y lo primero que me suelta es esto.

-No estoy loca Liam.

-No he dicho que lo estés... solo... es un poco raro todo lo que me estás contando. estamos en un psiquiátrico, ¿Sabes la cantidad de cámaras y seguridad que hay? Es prácticamente imposible que algo de lo que me estás contando sea cierto. No digo que te lo hayas imaginado o me estés mintiendo, solo que igual se trata de una broma de mal gusto y has confundido a alguien de ese sótano. 

¿Y si Liam tenía razón? 

-Se está haciendo tarde, deberíamos ir a cenar Jane. Venga, anima esa cara, que hoy hay pizza para cenar.

el comedor estaba repleto de gente cuando llegamos, pero enseguida vi a hiena saludándonos con la mano desde nuestro banco de siempre.

-¡Jane, Liam, Aquí! -La noto mucho más feliz y tranquila que estos días atrás.

-¿A qué se debe esta alegría? -Me alegra saber que no soy la única que opinaba así y que Liam también la notaba más contenta.

-Mañana vuelve a visitarme mi familia. Creo que esta vez también vendrá mi madre. -Dice sin prestar mucha atención a nuestra reacción y mordiendo un trozo de pizza.

Liam me mira de reojo y me dedica una mirada entristecida.

Hiena cambia de tema sin siquiera dejarnos contestar a lo de su familia.

-¿Sabéis que este finde hay otra fiesta en el bosque? ¡Faltan solo seis días! Ya hacía falta una, estaba empezando a volverme más loca de lo normal. ¿Vendréis, verdad?

Antes solían encantarme estas fiestas, pero las últimas han sido un desastre, Dilan y Hunter hablando, aparecer en mi cuarto, y por si fuera poco, que todo el mundo desapareciera.

-¿Me ves con cara de saltarme una fiesta? -Le dice Liam sonriendo.

-¿Y tu, Jane? ¿Te animas?

-Claro, claro -Digo sin mirar a Hiena a la cara.

Sin darnos cuenta, el comedor se ha quedado vacío y los pocos doctores que quedan nos miran con clara intención de que quieren que salgamos ya.

-Se está haciendo tarde, deberíamos irnos ya. -Le digo a mis amigos.

Quince minutos después y dos controles de seguridad, ya estoy en mi habitación.
La imagen de la chica de la ventana no para de atormentarme y no consigo sacármela de la cabeza, por eso decido que esta noche no será ella la que me sorprenda a mi.

Después de media hora larga intentando salir por una de las puertas de emergencia (Que si fuera de día y se pudiera salir, hubiera tardado cinco minutos) el frío de la noche me abraza.

Como decía mi padre, despacito y con buena letra, me acerco lentamente a uno de los setos que están cerca de la farola donde suele aparecer la chica misteriosa de la ventana. 

Sé que es muy probable que no aparezca esta noche, ya que no la veo siempre, pero pienso venir todos los días hasta que consiga verla.

Media hora más tarde, creo que me voy a quedar dormida aquí mismo, pero escucho unos sutiles pasos ya que el césped está repleto de hojas y es imposible no hacer nada de ruido.
    
Por un instante cierro los ojos y me replanteo lo que estoy haciendo ¿y si es una asesina? No tengo pensado ni lo que voy a hacer. 
Quizá esto sea una mala idea. Empiezo a ponerme nerviosa y trato de respirar con normalidad antes de abrir los ojos otra vez. 

Miro hacia la farola con la esperanza de ver a la mujer. Pero no hay nada. Nada.

Me levanto y voy yo misma a la farola, y lo único que encuentro es un trozo de papel amarillento y arrugado en el suelo. 
  
                                        Monstruito, Monstruito...

No, no, no, no, no, esto no puede estar pasando. Es la misma letra que en las otras notas que he recibido.  Me han tendido una trampa. Mierda. 

Doy dos pasos hacia atrás con la intención de volver por donde he venido, pero alguien me da un fuerte golpe en la cabeza y me vuelve la vista borrosa, antes de caer al suelo veo a una mujer con el pelo negro largo sonriedo y a su lado una melena rubia que reconozco muy bien

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El frío invierno había llegado a Alemania helando las calles como de costumbre, mi padre y yo estábamos sentados en la alfombra del salón enfrente de la chimenea que habíamos encendido poco antes, de pequeña era lo que más me gustaba, amaba tirar la madera al fuego.

La puerta de la entrada se abrió  y cerró con un  fuerte golpe, enseguida escuché la voz de mamá

-Chicos, estoy en casa -Dijo con su dulce voz. Me levanté lo más rápido que pude y fui corriendo a abrazarla, ella me dio un beso en la frente. -¿cómo estás pequeña? Papá y yo tenemos que hablar de cosas aburridas de mayores, ¿puedes subir a tu cuarto?

Miré a mi padre de reojo y él asintió sonriendo.

Subí a mi habitación pero al entrar no cerré la puerta, la dejé entreabierta para poder escuchar de qué hablaban. 

-Cariño, tienes sangre en las manos, ¿Qué ha ocurrido? -Dijo mi padre suavizando la voz. 

-Ha sido horrible -Mi madre empezó a sollozar. - Está muerto.

-¿Qué? - Desde aquí arriba se notaba que mi padre no esperaba que le dijese eso.

-Mi hermano... Mi hermano está muerto -Le temblaba la voz - Heiner... Los Stein lo han matado.

Silencio. Uno, dos, tres segundos. 
Desde arriba vi como mi padre estaba paralizado, a él nunca le había caído bien mi tío, pero era el hermano adoptivo de mamá, y ahora estaba muerto.

-Tienes que irte de aquí, y no volver nunca más a Wilson -Le dijo mi padre.

-¿Y Jane?

-Yo la cuidaré.

Y esa fue la última vez que vi a mi madre. Jaeda. 

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La semana que viene el mismo día tendremos otro capítulo!!

Jane (Saga Darks)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora