El ambiente entre ellos había cambiado.
No era igual que antes, pero ya no dolía tanto como los días pasados.
Había una calma tensa, como si cada palabra pudiera romper el frágil equilibrio que recién comenzaban a construir.
Naruto lo notaba cada vez que cruzaban miradas en los pasillos.
Sasuke ya no lo evitaba, pero tampoco lo buscaba.
Lo saludaba con un leve movimiento de cabeza, respondía a sus palabras con frases cortas, y eso, aunque poco, era un inicio.
Aun así, Naruto no podía evitar sentirse culpable.
Cada gesto amable de Sasuke le recordaba lo mucho que lo había lastimado.
Quería remediarlo, de verdad, aunque no supiera cómo.
Por su parte, Sasuke intentaba mantener la distancia emocional.
Le decía a sí mismo que necesitaba tiempo, que no debía dejarse llevar otra vez…
pero era imposible no mirarlo.
Sasuke recordaba a Menma, bueno en realidad a Naruto sin la peluca ni los pupilentes, Naruto parecía una versión más real de sí mismo.
Su cabello rubio, despeinado y brillante, sus ojos azul cielo que parecían contener mil emociones.
Y lo peor era que ahora, sabiendo que todo eso era natural, Sasuke no podía apartar la vista.
Le irritaba sentir eso.
Le molestaba no poder odiarlo por completo.
Porque, en el fondo, aún lo quería cerca.
Una tarde, mientras recogían sus cosas después de clase, Naruto rompió el silencio.
—Oye, Sasuke… —empezó, inseguro—. Pensaba… si quieres, podrías venir a mi casa mañana.
Sasuke levantó una ceja.
—¿A tu casa?
—Sí. Prometí que no iba a ocultarte nada, ¿no? —dijo con una sonrisa sincera—. Así que quiero que veas cómo soy de verdad. Sin maquillaje, sin nada raro.
El pelinegro lo observó con cautela.
—¿Estás seguro?
—Sí. —Naruto asintió, decidido—. Quiero que volvamos a ser amigos, Sasuke. Pero esta vez… sin mentiras.
Sasuke dudó. Una parte de él quería negarse, mantener esa distancia segura.
Pero había otra parte, más fuerte, que deseaba verlo.
Conocer esa versión real que durante tanto tiempo se escondió tras un disfraz.
—Está bien —aceptó finalmente—. Iré.
Naruto sonrió, y esa simple expresión hizo que el corazón de Sasuke se agitara.
El sábado llegó rápido.
Naruto se pasó la mañana limpiando su departamento.
Era grande, elegante, con muebles modernos y ventanales que dejaban entrar la luz de la ciudad.
Un lugar silencioso… demasiado silencioso para alguien como él.
Cuando el timbre sonó, Naruto corrió a abrir.
Sasuke estaba ahí, con su típica ropa oscura y una mochila al hombro, mirándolo con su expresión seria de siempre.
—Pasa —dijo Naruto, apartándose para dejarlo entrar.
Sasuke cruzó el umbral y miró alrededor.
—Vaya… —murmuró—. No imaginaba que vivieras en un lugar así.
Naruto rió, un poco avergonzado.
—Sí, es algo exagerado, ¿verdad? Mis padres lo consiguieron por lo del modelaje…
El silencio cayó unos segundos, hasta que Sasuke habló, observándolo con atención.
—Te ves diferente.
Naruto parpadeó.
—¿Eh? ¿Por qué lo dices?
—No sé… —respondió el moreno con voz baja—. Te ves más tú.
Las palabras lo tomaron por sorpresa.
Naruto sonrió, un poco sonrojado.
—Gracias, creo.
Pasaron a la sala. Naruto trajo refrescos y algo de comida, intentando hacer que el ambiente fuera más relajado.
Empezaron a hablar de cosas simples: clases, tareas, anécdotas absurdas.
Poco a poco, las risas volvieron.
Sasuke lo observaba entre cada conversación, cada gesto natural, cada sonrisa sin pretensión.
Era distinto verlo así, sin adornos.
Más real, más humano, más… hermoso.
Y esa palabra lo asustó.
Hermoso.
No quería pensarlo, pero lo hacía igual.
Su corazón se aceleraba sin permiso cada vez que Naruto se acercaba demasiado o le sonreía.
Era frustrante.
Quería decirle que aún le dolía, pero a la vez… no quería perder ese momento.
—Oye, Sasuke —dijo Naruto de pronto, interrumpiendo sus pensamientos—.
El Uchiha lo miró.
—¿Hm?
—Gracias por venir. De verdad. Pensé que ya no querrías verme nunca más.
Sasuke lo observó en silencio unos segundos antes de contestar.
—No sabía qué hacer —admitió al fin—. Estaba… enojado. Y confundido. Pero… —bajó la mirada—, no quería perderte del todo.
Naruto sonrió suavemente, sintiendo un nudo en el pecho.
—Entonces… empecemos de nuevo, ¿sí?
El silencio que siguió no fue incómodo. Fue tranquilo.
Sasuke asintió.
—De acuerdo.
La tarde avanzó entre risas, pequeñas bromas y recuerdos de los días anteriores, como si poco a poco los fragmentos de su amistad volvieran a encajar.
Naruto le mostró algunas fotografías de sus trabajos antiguos, las sesiones de modelaje, los eventos.
Sasuke las observaba con curiosidad.
—No te imagino en algo así —dijo con una ligera sonrisa.
—Créeme, yo tampoco —respondió Naruto riendo—. Pero bueno, al menos aprendí a posar para selfies.
—Idiota —murmuró Sasuke, aunque no pudo evitar reír también.
Por primera vez en semanas, la risa compartida no dolía.
Se sentía como un respiro.
Como si ambos hubieran estado esperando exactamente eso.
Cuando el cielo comenzó a teñirse de naranja, Sasuke se levantó.
—Debería irme.
Naruto asintió.
—Te acompaño a la puerta.
Antes de salir, Sasuke se detuvo un momento.
Miró al rubio, y por un segundo, su expresión se suavizó completamente.
—Gracias por invitarme —dijo, en voz baja.
Naruto sonrió.
—Gracias por venir.
Sasuke asintió, pero cuando dio media vuelta, su pecho dolía otra vez.
Porque ahora que lo veía así —sin máscaras, sin mentiras—, se dio cuenta de algo que lo aterraba:
Ya no sabía si quería ser solo su amigo.
Esa noche, Sasuke no pudo dormir.
Seguía viendo la sonrisa de Naruto, su voz, su forma torpe de reírse, su mirada sincera.
Y cada pensamiento lo hundía más en la confusión.
“Ya basta”, se dijo.
Pero el corazón no entendía de razones.
Por su parte, Naruto se recostó en el sofá, mirando al techo con una paz que no sentía desde hacía mucho.
Sasuke había ido. Habían hablado, reído, compartido.
Por fin, sentía que todo iba a estar bien.
No sabía que, en ese mismo instante, el corazón de su amigo estaba librando una guerra que apenas comenzaba.
ESTÁS LEYENDO
Modelo oculto
RomanceNaruto Uzumaki un famoso modelo rubio con ojos azules quiere tener una vida normal asi que se disfraza para no ser reconocido en su nueva escuela Sasuke Uchiha el mejor estudiante de la escuela e hijo de uno de los empresarios mas reconocidos se top...
