Los suelos empezaron a estremecerse otra vez...
Se trataba de un estremecimiento profundo, como si algo muy antiguo respirara bajo la tierra. Polvo y ceniza cayeron de los edificios fracturados, y a lo lejos se escuchó el crujido de estructuras cediendo lentamente.
Aurora apretó a Elián contra su pecho al percatarse de ello.
—Tranquilo hijo… —susurró, más para convencerse a sí misma que a él.
El pequeño, sin embargo, solo aferró con más fuerza la cajita improvisada donde Onyx asomaba el hocico rosado entre mantas sucias. Sus ojos brillaban, curiosos, atentos a todo.
—¿Eso fue un trueno? —preguntó.
—Sí —respondió su madre—. Algo así.
Lucifer caminaba a su lado, vigilante. Sus sentidos percibían lo que los humanos no podían: la vibración enferma del planeta, la furia contenida en cada réplica, la cuenta regresiva marcada en la médula del mundo.
<<Madre Tierra ya había tomado una decisión.>>
Y el monstruo se acercaba.
Leal iba unos pasos más atrás. Su expresión era serena, pero distante.
"—Solo te utilicé. Solo quiero devolverte con Padre".
Las palabras aún flotaban entre ellos como restos tóxicos.
El niño se soltó un poco del abrazo de su madre y miró a Lucifer con descaro infantil.
—Señor… —dijo—. ¿Usted es militar?
Lucifer parpadeó.
—No.
—¿Doctor?
—Tampoco.
El niño frunció el ceño, pensativo.
— Es que se ve muy fuerte — explicó—. Camina como los superhéroes. Parece no tener miedo de lo pasa.
Aurora se sonrojó, incómoda.
—Perdón, él habla mucho…
—No molesta —dijo Lucifer, sorprendiéndose a sí mismo al sentir que lo decía en serio.
El niño sonrió para él. Algo en el pecho de Lucifer se tensó ante eso.
Leal lo observaba en silencio y se percató de cómo él se había afectado por el gesto. Ver a Lucifer reaccionar así por el niño… le removió algo doloroso. No quería sentir ternura por él, no en ese momento donde ella aún sufría por tanta decepción por lo que él le había confesado ya, pero no podía evitarlo.
No podía evitar... sentir tanto por él.
—El refugio está cerca —dijo Aurora, devolviendo a Leal al aquí y obligándola a despegar su mirada de Lucifer—. Espero que deseen quedarse. Me preocuparé si deciden buscar otro lugar. Por ahora, muy pocos sitios son seguros.
Leal sólo apretó los labios y miró a Lucifer con duda.
<<Si tan sólo supieran...
Si supieran que la Tierra está muriendo a propósito.>>
El suelo volvió a temblar, esta vez un poco más fuerte. A lo lejos, una columna de humo se alzó donde antes había una colina.
Lucifer alzó la vista, tenso.
El agujero negro aún estaba lejos…
pero Madre Tierra ya estaba gritando.
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Luzbel. (En Curso)
Science FictionSoy Lucifer. Me pueden llamar como quieran; "Satanás", "El Diablo", "El Demonio"... La verdad es que me tiene sin cuidado el nombre que usen. Sabré que, si lo usan, es para nombrar al mal. Incluso a su propio mal. Mucho gusto, mi nombre es Lucifer...
