CAPITULO 22.
-Yo a ti no te conozco, no tengo porque hacerte saber de mis problemas - reprocho Martina.
-Bueno, está bien, solo si sales de nuevo intenta avisar, vale? - preguntó.
-Vale, les avisaré - suspiró -porque eres así Jorge- pregunto.
-Así como? - volvió a preguntar.
-Sé que lo paso - trago saliva bruscamente - lo de ....lo de la muerte de tu novia.
-Quien mier.da te contó eso - pregunto gritándole y parándose del asiento.
-Te molesta que lo sepa - pregunto, parándose igualmente.
-Obvio que me molesta, eres solamente una empleada - criticó.
-Eres un cretino - gruño ella.
-Y? soy yo, a ti no te interesa nada de mi - reprocho enojado - cuando te le encaramas a mi hermano, simplemente pienso que eres una ...- y sus últimas palabras fueron interrumpidas por una cachetada de Martina, nadie la había insultado nunca, porque habría de serlo el.
-A mí me respetas - dijo amenazante ella.
-Que puedo respetar de ti - respondió mirándola con desprecio.
-A veces eres tan repugnante, me pareces un maldito...........- prefirió callar su boca - déjalo, no quiero perder el tiempo en insultarte.
-Así me gusta, que te calles la boca, solo hablas estupideces - gruño - ah - la tomo fuertemente del brazo - no quiero que me vuelvas a tocar el tema de mi novia, respeta - critico.
-Tú hablas de respeto?, si quieres que te respeten, pues también hazlo TU - dijo recalcando la última palabra - te pasas la vida criticando a los demás, pero no te fijas como eres tú, un arrogante, frío, irrespetuoso, vulgar, antipático y muchas otras cualidades negativas - reprocho ya irritada - eres el peor ser vivo que he conocido en mi vida Blanco - dijo y este la soltó bruscamente del brazo - siento ser tan directa, pero debes enterarte.
-Eres una inútil- reprocho.
-Una inútil que sirve mucho en esta casa no?.
-Mira ya basta - le grito - no puedes quedarte callada?, tú no tienes derecho a decirme cosas de mi pasado que a ti no te interesan - le gritaba a Martina- a mi tu no me importas, y no te preocupes por mí, eres una tonta.
Ella ya creía que ya estuvo bueno de insultos, lo miro con odio, jamás nadie le había gritado en su cara, nadie la había tratado tan mal en su vida, estuvo a punto de pegarle una cachetada, pero no lo hizo, se dio vuelta y lloró, lloro de rabia, de tristeza acumulada, de no poder salir de aquella casa, lloro por los insultos de Jorge, porque simplemente no lo soportaba, de tal manera que sentía que ya lo odiaba, se detuvo en seco cuando Jorge le sujeto la mano, impidiéndole que esta golpeara la cara de él, la sujeto fuertemente de los brazos, cerca de sus codos, las sujeto firmemente y la atrajo hacía a él con brusquedad, y de un improviso, la beso bruscamente, así como leen, la beso, si, ella abrió sus ojos al tope ante el asombro y trato de zafarse pero fue imposible, él tenía mucha más fuerza, se dejó llevar, poco a poco el soltaba su amarre lentamente, hasta que lo hizo por completo, sus labios se movían al compás, calzaban a la perfección, Martina jamás pensó besar esos labios carnosos y ahora mismo lo estaba haciendo, no sabía cómo explicar lo que sentía, estaba confundida ante el acto de Jorge, desde un comienzo la beso con brusquedad, ahora era todo lo contrario, lo hacía con delicadeza, ella lentamente se separó de él, necesitaba de aire y de una muy buena explicación.
-Porque has hecho eso Jorge- pregunto ella en un susurro.
-Si esperas una respuesta pues, tendrás que esperarla sentada, porque no tengo ninguna - articulo y salió del lugar.
Martina quedo más que confundida, las actitudes de Jorge le daban ganas de vomitar, no entendía por qué la había besado y sin darle ninguna explicación sobre tu repentino acto, Martina no podía negarlo el castaño besaba bien, pero porque lo hizo?, porque a ella, si la odia y la desprecia por ser una simple empleada.
*
Mis impulsos me jugaron una mala pasada, pensaba Jorge tendido en su cama, no debí haberla besado, no ha ella, a cualquiera pero no a ella, pero Maldi.ción tenía unas ganas de hacerlo, como movía su boca para decir estupideces, me fascino, es a la primera mujer que beso después de la muerte de mi ex novia, pero simplemente ese beso no significo nada ni lo significará, solo fue un simple desliz que no volverá a ocurrir nunca más, y ahora que haré, para no verle la cara............perdóname amor por fallarte así - dijo mirando el techo.
El castaño sintió haber traicionado a su ex novia, pero tenía en claro que ella ya no estaba con él y debía seguir adelante con su vida como se lo dijo claramente Jaxon, superar todo tipo de trauma y salir, hacer amistades y conocer chicas, y eso precisamente iba a hacer, se levantó de aquella cama, olvidándose por completo del beso con Martina, pesco su chaqueta y salió, volvería tarde, al amanecer, eran precisamente las 01.45 de la madrugada y aprovecharía al máximo la noche para divertirse.
-Hermanito, te haré caso, desde hoy seré otro - articulo mientras se subía a su lujoso auto y salía de la gran casa de los Blanco.
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Una Novela De Amor Jortini
RomanceMartina Stoessel una muchacha de 18 años, humilde, de buen corazón, decide trabajar en una casa de ricos, la casa de los "Blanco", una familia que se deja llevar por la avaricia, las apariencias y la ambición. Jamás pensó que trabajar en esa casa se...
