El puerto fortificado de Kamino no era lugar para soñadores, y mucho menos para piratas con los bolsillos vacíos. Era una bestia de piedra gris y acero, erizada de cañones que apuntaban hacia el mar como dedos acusadores, bajo la estricta vigilancia de la Marina Real. El aire olía a salitre, pólvora quemada y a la burocracia opresiva del Imperio.
En una taberna de mala muerte llamada El Barril Roto, ubicada en los suburbios más sucios del puerto, seis figuras se apiñaban alrededor de una mesa coja.
—Repítelo una vez más, Deku —gruñó Katsuki Bakugo. El rubio tenía las botas sobre la mesa y afilaba un cuchillo de caza con una piedra, haciendo un ruido rítmico y desesperante—. Y si la palabra "sigilo" sale de tu boca, te juro que haré estallar este antro con nosotros dentro.
Izuku Midoriya, el capitán del Plus Ultra, suspiró y se ajustó su tricornio. El sombrero había visto días mejores; tenía un mordisco en el ala (cortesía de un perro callejero) y le quedaba ligeramente grande, dándole una apariencia más adorable que intimidante. Izuku no tenía un apellido de renombre, ni oro, ni tierras. Solo tenía un abrigo verde lleno de parches, unas botas que le lastimaban los talones y una obsesión.
—Kacchan, el sigilo es vital —insistió Izuku, señalando un plano dibujado con carboncillo sobre una servilleta manchada de grasa—. La Bóveda del Almirante está en el corazón de la fortaleza. Ahí guardan el "Cilindro del Alba".
—¿Esa cosa vieja de nuevo? —preguntó Mina Ashido, balanceándose en su silla. Llevaba el pelo teñido de rosa con bayas exóticas y varios aros de oro (falsos) en las orejas—. Deku, cariño, llevamos semanas comiendo galletas duras con gorgojos. ¿No podemos robar algo más práctico? ¿Como un cofre con diamantes? ¿O un jamón? Mataría por un jamón.
—No es solo una cosa vieja —intervino Ochako Uraraka. Su voz era suave pero firme, y todos en la mesa se callaron. Ella era la intendente, la brújula moral y, secretamente, la razón por la que Izuku se peinaba por las mañanas—. Es la llave para encontrar el One For All.
Un silencio respetuoso cayó sobre la mesa. One For All. No era un tesoro cualquiera. Las leyendas decían que era el legado del Primer Rey Pirata, un poder o un saber capaz de unificar los mares. Pero para Izuku, significaba algo más.
—All For One ha vuelto —dijo Izuku en voz baja. La taberna pareció oscurecerse solo al mencionar ese nombre. El Señor de los Bajos Fondos, el pirata que gobernaba desde las sombras, esclavizando islas enteras—. He escuchado los rumores en los muelles. Pueblos desaparecidos en la niebla. Barcos mercantes hallados vacíos, sin tripulación, solo con manchas de sangre en la cubierta. La Marina lo ignora porque tienen miedo. Si encontramos el tesoro del One For All... dicen que contiene el secreto para vencerlo.
—Es una historia de fantasmas, kero —dijo Tsuyu Asui, limpiando su monóculo de navegante—. Pero si el Capitán cree que es real, yo le sigo.
—¡Es de hombres enfrentarse a la oscuridad! —Eijiro Kirishima golpeó la mesa con su puño, sonriendo con sus dientes afilados—. ¡Cuenta con mis músculos, hermano!
—Bien —Izuku sonrió, esa sonrisa nerviosa pero brillante que inspiraba lealtad—. El plan es simple. Tsuyu y Mina crearán una distracción en el lado oeste, soltando a los caballos de los establos. Kirishima y Bakugo...
—¡EXPLOSIONES! —gritó Bakugo.
—...harán una pequeña detonación controlada en la puerta este —corrigió Izuku rápidamente—. Ochako y yo entraremos por el sistema de ventilación de la cocina, llegaremos a la bóveda, tomaremos el Cilindro y saldremos antes de que el Comodoro Iida termine su ronda de inspección de las cinco.
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💚 𝙊𝙣𝙚 𝙎𝙝𝙤𝙩𝙨 𝙄𝙯𝙪𝙤𝙘𝙝𝙖 🩷
Random¡Te Verde! 🍵 En este libro podrás encontrar One Shots, Two Shots, Three shots sobre esta pareja tan tierna. Si quieres dejarme sugerencias para One Shots, ¡siéntete libre de escribírmelo en los comentarios!
