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=me pesan los ojos...=

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Los siguientes meses solo fueron agonía pura el dolor de su cuerpo y torso con quemaduras ardiendo en llamas todos los días a todas horas lo hacía querer gritar pero las mismas quemaduras de su garganta haciéndolo retroceder al impulso.

Su compañero Krytiel quien principalmente le cambiaba cada vendaje era delicado y dulce con el entendiendo el sufrimiento silencioso que pasaba cada día con esa simple tarea de ser manipulado con su piel ardiendo.

—Perdóname....—susurro Diorn Con culpa y melancolía mezcladas en su garganta apenas llevaban unos 4 años conviviendo pero la misma naturaleza paternal del pelirrojo hacia que verlo tan joven y tan vulnerable le desgarrara el alma.

Jadeos nerviosos salían de eli mientras los vendajes eran retirados para cambiarlos el dolor de simplemente ser tocado era insoportable quería gritar y pedir que no lo volvieran a tocar nunca pero krytiel era tan dulce y no paraba de disculparse al cambiarle las vendas.

—No...me....toques....—pidió con un susurro Tembloroso su voz afónica y áspera como si cada palabra doliera con el simple hecho de ser pronunciada pero sabía que era inútil y ser manipulado era necesario.

Las lágrimas caían de sus ojos saladas y dolorosas que trataba de retener odiaba verse tan vulnerable pero su mera apariencia física lo hacía ver Vulnerable....como odiaba eso.

—Me...duele.....—murmuro en un susurro desesperado y afónico sus lagrimas saladas y dolorosas bajando por sus mejillas mientras le volvían a cambiar las vendas.

Krytiel lo miraba con lastima...alguien tan orgulloso reducido a esto y ser dependiente debe ser humillante
—Perdóname...—murmuró sabiendo que ahora lo único que podía decir eran palabras vacías con un consuelo débil para la precaria situación del shane.

Después que ese tortuoso cambio terminará eli subió la mirada y pregunto.—puedo...puedo....—pregunto débilmente forzandose la voz a hablar apesar que las quemaduras de su garganta gritaban silencio amenazando con abrirse nuevamente.

Krytiel lo miró suavemente y ladeo la cabeza tratando de deducir que pedía pero su instinto paternal desarrollado por cuidar de los más jóvenes del grupo lo hizo deducirlo.

—¿quieres salir a caminar?—pregunto con esa dulzura habitual a lo que eli dio unos asentamientos infantiles emocionadao genuinamente por alto tan sencillo en estos meses de sedentarismo.

Krytiel sonrió por ese gesto recordando la dulzura de la personalidad de eli con la que lo conoció asintiendo levemente
—le diré a Tara que te acompañe ¿puedes vestirte solo?—pregunto con calma dando una sonrisa reconfortante.

Eli asintió tímidamente y krytiel se retiro dándole espacio para vestirse a su ritmo.

Con cuidado eli se levantó de su cama dando un siseo de dolor por el roze de su ropa, Yuki le había traído varias ropas de su casa a su sala de hospital asique rebusco en ella y termino vistiéndose con un pants y una camisa medio suelta algo corta de color negro.

Miró los vendajes de su torso con una mueca de disgusto pero terminó de cambiarse y arrastro esa cosa que sostenía el suero qué siquiera sabía que era pero lo tenía pegado a la mano por una manguera que le suministraba la sustancia directa.

Sus pasos eran lentos y débiles pero estirarse luego de estar 4 meses en cama era lo mejor del mundo respiro el aire fresco que le entraba por los pulmones dando un siseo por el movimiento brusco.

—Uhg....—murmuro sosteniéndome el pecho al sentir el movimiento.

Miró a Tara la dulce adolescente que se unió al grupo hace unos años.

Demonios PasajerosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora