3. Conociendo A La Marina.

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Conmigo sólo tenía una espada en la cintura, pero más bien hacía la función de adorno que de otra cosa, no me considero buena espadachina. También me dieron una cesta llena de comida, aunque sólo para unas semanas, y luego una pequeña bolsa donde tenía dinero, bastante dinero de los tesoros de mi padre.

Partí al mar con 16 años, y según mi padre, Luffy era un año mayor que yo, pero eso no me preocupaba, ya que ganaré yo cuando le rete.

Me encontraba en medio de la nada, sólo podía ver el mar y ni siquiera un pez, me estaba aburriendo demasiado. Pero dentro de unos minutos vi a la lejanía un buque de guerra de la Marina, que se dirigía en mi dirección.

- ¡Hey, niña! ¿Te encuentras bien? -Me preguntaron algunos de los marines, mirándome con pena.

- La verdad es que me encuentro un poco sola aquí, pero estoy bien. -Sonreí mientras me lanzaban una escalera para que subiera.

Acepté amablemente su petición, cogí mis cosas y abandoné mi barca a su suerte. Por ahora yo no era un pirata aunque mi padre fuera uno, pero tampoco estaba de parte de la marina, sólo que todavía no estaba de parte de ninguno. Era una ciudadana "normal" y corriente.

Al pisar el buque todos se me quedaron mirando embobados, aunque más bien fue sorpresa de tener a una chica a bordo.

- ¿Qué hacéis ahí parados? -Preguntó una voz que venía desde atrás, y se notaba enfadado. Cuando se acercó levantó una ceja mirándome con superioridad y me señaló.- ¿Qué hace una niña aquí?

El hombre era robusto y bastante fuerte, con el pelo blanco y con un porro en la boca, además de que adornaban su ropa de marine un montón de porros, rápidamente me pregunté mentalmente si estaba bien de salud con tanto veneno en el cuerpo.

- La encontramos sola en una pequeña barca, y es una niña inofensiva, y como deber de un marine tenemos que proteger a los ciudadanos de todo peligro. -Informó un marine inferior al que me miraba, asesinándome con la mirada.

- ¿No ves que puede ser una trampa de algún sucio pirata? -Dio un pisotón haciendo que se impusiera respeto.

- Vicealmirante Smoker, no creo que esta chica sea algo así, sino ya nos hubiera atacado. -De todos los marines se acercó una mujer con el pelo negro y corto, haciendo la postura de saludar de un soldado, con la mano en la frente y su cuerpo erguido.

- Hump... Haz lo que quieras Tashigi, pero como te equivoques la responsabilidad será tuya. -Se retiró molesto.

- ¡Gracias señor!

No me atreví a hablar, pero no por miedo sino por respetar a los marines, tan sólo era una desconocida ahí y por fin encontraba a una chica que era amable. Sonreí y ella vino hacia mí, aunque ambas éramos casi de la misma estatura, sólo que ella unos centímetros más.

- ¿Cómo te llamas y por qué estabas en alta mar tú sola? -Preguntó mientras me cogía de la mano y llevaba a un camerino.

- Me llamo Kaoru, y porque quería recorrer el mundo en busca de una persona. -Dejé mis cosas y ella me ofreció quedarme en ese lugar hasta que encontremos una isla.

Observé un periódico y lo cogí para ojearlo un poco. En la segunda página me encontré a un chico con un cartel de se busca, con 30.000.000 Berries, llamado... Monkey. D. Luffy. Éste había derrotado a los piratas de Arlong Squalo. Cuando terminé de leerlo arrugué el papel y lo tiré furiosa.

"Te superaré Monkey. D. Luffy, yo también seré un pirata." Pensé mientras Tashigi me devolvía a la realidad.

- ¿Pasa algo, Kaoru? -Preguntó preocupada.

- No, nada... Creo que saldré a tomar un poco de aire. -Sonreí mientras salía de la habitación, dándome una vuelta.

Mientras me daba un paseo los marines que me encontraban se olvidaban de su trabajo y se me quedaban mirando hasta que de sus ojos desaparecía. Era como tener acosadores. Me parecía divertido, la verdad.

En la parte delantera del buque me encontré a Smoker, el hombre malhumorado, fumándose un porro y dándose cuenta de mi presencia con sólo pisar el mismo suelo que él.

- ¿Necesitas algo? -Preguntó sin girarse.

- Sólo hablar con un Vicealmirante de la Marina. -Sonreí mientras me ponía a su lado, me sacaba dos palmos.

Él me miró por el rabillo del ojo, y sonrió como si no fuera nada comparado con él. Pero lo que él no se esperaba es que tenía el nivel de un Shichibukai o más, según Papá, y posiblemente podría derrotar a Smoker con sólo utilizar el 40% de mi poder y con un 20% si utilizo el Haki.

- ¿A dónde se dirige este buque? -Pregunté mientras me sentaba en el suelo, abrazándome las piernas.

- A Loguetown, la ciudad del principio y del fin. -Respondió con frialdad.

- Donde murió Gol. D. Roger eh. -Reí.- Os acompañaré hasta esa isla.

- Haz lo que quieras.

Pasaron unas cuantas horas y no encontrábamos ninguna isla, parecía estar bastante lejos y me empezaba a aburrir teniendo de conversación a un hombre tan soso como Smoker.

De la nada el buque tembló y comenzó a salir humo. Un barco pirata había tirado una bola de cañón contra nosotros, y pronto abordaron el buque hiriendo a muchos de los marines, pero Smoker se puso en acción y capturó a la mayoría de los piratas.

- ¡Quedáis bajo arresto! -Gritó Tashigi apuntándolos con su katana.

Yo me quedé quieta, no era mi asunto meterme. Pero a uno de los piratas que se quedaron en su barco lanzó una bola de cañón apuntando hacia donde yo estaba, mala decisión.

- ¡Sois unos cobardes, no ataquéis a una chica indefensa! -Volvió a gritar Tashigi mientras corría hacia mi posición para protegerme, pero cabe decir que llegaría tarde.

Smoker se quedó observando, él sospechaba de que yo no era una chica normal, y más por mi actitud de tranquilidad ante una invasión pirata. Como era de esperarse de un vicealmirante de la Marina. Sonreí e hice que el viento cortase la bola de cañón con un tajo, y que luego levantara un tornado de aire para hacer trizas el barco pirata, quedando sus tripulantes en el mar, indefensos.

- Vaya, el tiempo se ha puesto furioso jajaja -Reí mientras Tashigi se encontraba a medio camino, sorprendida.

- ¿Has sido tú quién lo ha hecho? -Preguntó Smoker mientras los otros marines arrestaban a los piratas que quedaban.

- ¿Qué tonterías dices? Yo no he hecho nada, ¿acaso me has visto mover un dedo? -Le desafié con la mirada.

Tashigi corrió y me abrazó casi llorando, apretándome contra ella y sus pechos. Eso me recordó a mis tiempos con Melody, mi niñera.

- ¡Menos mal que no te ha pasado nada! -Exclamó separándose para observarme mejor.

- Sí, la verdad es que tenía mucho miedo jajaja. -Mentí rascándome la cabeza.

Smoker se notaba más molesto aún, no se llegaba a tragar mis mentiras, pero no le daba mucha importancia, pues cuando llegase a Loguetown seríamos enemigos, me convertiría en una pirata.

- ¡¡Smoker-San, Loguetown a la vista!! -Grito uno de los soldados.

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