Casi cada noche llegas a mis sueños. ¿Cómo te llamas? ¿De quién serás?
En el fondo espero que digas que tu eres mía.
Ay, cachito bello con luceros en los ojos; vienes cada noche para encajar como rompecabezas en mis brazos que me hace sentir esa calidez que te da el sol de verano, para después irte con los primeros rayos del amanecer.
Con tu partida dejas el vestigio de tu peso, en mi mente queda rondando ese suave aroma. Con tu partida siento un hilo que jala de mi alma.
Tienes los ojos más hermosos que jamás he visto, se achinan cada que sonríes con esos suaves y regordetes cachetes con hoyuelos. No hay mejor sensación que besar tu cara para hacerte reír.
Tu contorno es perfecto para mis brazos, deja que te siga dando mi calor mientras te pego a mi pecho desnudo para nutrirte. Deja que mi amor te siga hasta mi muerte.
Pero cachito, cuando abro los ojos ya no estás más a mi lado, me quedan sólo las memorias de mis falsos sueños.
Regresa a mis brazos cachito, ay cachito mío, deja que te sostenga un poco más y no te vayas de mi calor, que tu cuerpo repose en el mio para que nuestros corazones latan a la par, quédate más allá del amanecer.
Déjame ser quien consuele tus llantos y te arrulle en sus brazos.
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Simples escritos
شِعرAunque sea un simple sueño, pienso seguir hasta quedar satisfecha, quiero llegar a la perfección de la literatura y no hay mejor camino que la práctica. Así que por favor, lean con la mente abierta, ya que muchas cosas las escribo en un suspiro y vi...
