- Maldito rubio prepotente, juro que me las va a pagar- iba murmurando la pelirroja de camino a la madriguera.
Dias después de su conversación con Marcus había descubierto- mientras curioseaba la casa sin que nadie se diera cuenta- en la biblioteca Malfoy un libro bastante curioso que contenía miles de hechizos oscuros, en cuyas páginas estaba descrito claramente un hechizo rastreador... ¡Bingo!- dijo exaltada cuando vio lo que necesitaba, así que sin mas, tomo un trozo de pergamino y apunto su varita hacia él lanzando el hechizo, el que rápidamente funciono pues de la nada comenzaron a aparecer unos trazos que dibujaron el mapa de un bosque con una solitaria cabaña... ¡Los tengo!- dijo con una sonrisa arrogante y desapareció con rumbo hacia la cabaña.
El maldito rubio se había atrevido a rechazarla... otra vez, pero ahora se había pasado de la raya, la había insultado y casi golpeado, había pisoteado su orgullo y todo por esa maldita mujer; la perfecta, la inteligentísima, la orgullosa sangre pura Hermione Yaxley...
- ¿Donde diablos estabas Ginevra?- dijo Molly en cuanto la vio entrar por la puerta de la cocina.
- Salí un rato a tomar un poco de aire porque en verdad lo necesitaba- mintió fingiendo aflicción- esta angustia me esta matando madre- sollozo sentándose llevando sus manos al rostro en señal de angustia
- Tranquila cielo, ya veras como pronto encontraremos al bebé- dijo Molly tratando de calmar a la muchacha.
- ¡ES QUE NO LO ENTIENDES! ¡MI BEBÉ LLEVA DESAPARECIDO CASI UN MES Y YO AQUI SIN PODER HACER NADA!- explotó golpeando la mesa con fuerza
- Entiendo por lo que estas pasando...-
- No, nadie sabe por lo que estoy pasando- le grito a la mujer antes de ponerse de pie tomando su bolso nuevamente
- ¿Donde vas?- pregunto la mujer al ver que su hija caminaba hacia la puerta
- No pienso seguir aquí encerrada mientras mi hijo sigue en manos de quien sabe que maniático- dijo y salió de la casa dejando a una preocupada Molly Weasley
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No sabia donde estaba pero poco le importaba, a esta altura solo le preocupaba la seguridad y bienestar de ese bebé es sus brazos... sabia que nada llenaría el vacío de la pérdida de su bebé, pero al estar con James su dolor aminoraba y era todo lo que le importaba.
Corrió por el medio de aquel bosque helado sin un rumbo fijo, con la sola idea de poder encontrar alguna cabaña abandonada en donde pasar un par de dias. Ya había perdido las esperanzas de encontrar algo cuando a lo lejos divisó unas difusas luces provenientes de una cabaña, asi que sin pensarlo mucho corrió hasta ella y entró.
- ¿Quién eres tú?- le dijo una mujer que en ese minuto estaba preparando una taza de café
- Por favor, necesito un lugar donde poder pasar la noche, prometo que no molestaré- suplicó la castaña meciendo al bebé quien en ese momento comenzaba a despertar
- Claro, pasa- repuso la mujer tendiéndole una taza de cafe- Puedes dejar al bebé en el dormitorio- añadió
- Gracias-
- ¿Eres Hermione Granger, verdad?- le dijo cuando Hermione regreso y ésta se tensó al ser reconocida
- Si- respondió escuetamente
- Sirrah Johnson- le estiro la mano a modo de saludo, gesto al cual la castaña respondió
- Pues, ¿Que hace que estés a estas horas en un bosque con un bebé en los brazos?- preguntó la mujer mientras se servia una taza de te
- Pues veras...- comenzó la castaña pero no pudo continuar ya que la puerta se abrió repentinamente dejando entrar a un encapuchado, quien se detuvo al ver a la castaña en la casa.
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Apariencias
FanfictionLa vida de Hermione Granger es una gran mentira, todo es parte de un plan macabro que se ha venido gestando desde antes de su nacimiento. Durante años cada paso, cada conversación ha sido friamente calculada; nada es como parece. Pronto las caretas...
