Capítulo 33

610 40 6
                                        

Mordía mi labio inferior, lo que me hacía sentir no era nada comparado a lo que una vez me imagine. Me tenía rodeada con sus brazos, acariciaba de arriba hacía abajo mi cuerpo como si fuera una estructura de mármol delicada, sus labios hacían un dulce complemento con los míos y sus ojos cada vez se dilataban pero en el momento en que quería cerrarlos para no seguirlos viendo porque sentía que era mi culpa por que esas delicadas joyas estaban así, él susurro con su voz entre cortada y varonil que los mantuviera abiertos. El calor se profundizaba en la habitación y una oleada de fuego paso por mi piel cuando el comenzó a decirme cosas hermosas, no quería que parara, pero sentía una pequeña inseguridad ¿qué sucedería después de esto? ¿Somos familia, estará correcto? ¿Después de esto, seremos algo más que primos? Muchas preguntas llegaban a mi mente, inundando aquel sentimiento que no pensaba que apareciera hacía él, siempre sentí ese amor por él, desde que lo vi por primera vez en televisión, la primera vez que lo vi en su película, por primera vez cuando lo vi en un libro y al final verlo sentado en mi casa...algo que nunca me imagine. Comencé a bajar los primeros tirantes de mi blusa dejando al descubierto mis pequeños hombros, dejaba una línea de besos alrededor de mi cuello, su caliente lengua hacía lo posible para disfrutar mi sabor. Me dejaba que hiciera lo que quisiera conmigo, sentía que le pertenecía, no sé si él siente eso conmigo. Pero siempre soñé que en cualquier momento esto podía suceder, mis sueños ya no han sido normales desde la vez que lo vi sin camisa y solo con la toalla cuando se había terminado de bañar. Por Dios, si descubrieran todo lo que estamos haciendo no solo terminarían descubriendo lo que sentimos uno del otro sino que también sobre lo que hicimos. Mordió mi hombro haciendo que pegara un pequeño grito, al mismo tiempo el besaba la parte de la mordida. De nuevo poso sus ojos con los míos, observe sus labios, rojos e hinchados de tanto que los había besado y mordido, pase mis yemas primero por su labio inferior y luego por el superior, el beso cada yema de mi dedo haciéndome temblar, como si se hubiera cansado del primer momento, escondió su cara en mi cuello donde sentí como su nariz lo rozaba y me hacía cosquillas.

-¿Cosquillas?-Asentí.

Plantó un beso en ese lugar donde me provocaba cosquillas, donde me hizo sacar una risita. Escuchaba como inhalaba el aroma de mi cuerpo. De nuevo pegó su frente con la mía para luego darme un corto beso. Siguió de nuevo, comenzó a querer quitar mi camisa, primero se le complico el trabajo porque no quería separar sus labios de los míos, con un poco de ayuda mi camisa salió volando al suelo hasta que el primero comenzó a observarme de nuevo y toco desde la parte de mi clavícula hasta la parte de mi estomago; dio un suspiro dando  entender que le encantaba lo que estaba viendo, de nuevo se apego a mi cuerpo haciendo que me fuera hacía atrás y dejándome acostada en la cama, comenzó a besar la parte de arriba de mis pechos, pasando al mismo tiempo su lengua, mordí mi labio para no soltar un gemido. Siguió besando la parte descubierta de mi cuerpo, su nariz rosaba cada parte, adoraba cuando me mordía y luego me besaba, separo un poco mis piernas par acomodarme, quería que todo fuera más rápido pero se había encaprichado tanto en mi cuerpo que no quería que parara y lo hiciera a su forma.

Paró un momento para quitarse su camisa y lanzarla, de nuevo se acostó encima de mi para besar toda mi cara, tocaba su abdomen, sus músculos bien formados hacía que tuviera ganas de besarlos y como no hacerlo. Solo se alejo un poco de mí para comenzar a besar desde su pecho hasta su estomagó. Luego de ello, entrelace mis brazos a su cuello, para mientras que él se sostenía de la cama con una mano y con la otra intentaba abrir el botón de mi short. Logro desabotonarlo, cuando no sé tardo en quitármelo. Logre hacer lo mismo yo con su pantalón y de nuevo habíamos llegado a la fase de quedar con solo ropa interior, su miembro rozaba la tela de mi ropa interior, gemí cuando lo sentí cerca. Lo quería y lo deseaba a la vez. Nuestras respiración se acoplaron en una sola, nuestros latidos se volvieron uno solo y nosotros comenzábamos a ser uno solo. Comenzó a jugar con el elástico de mi tanga. Eso me estaba volviendo loca para mientras que él se divertía haciéndome sufrir. De nuevo me levantó para poner una de sus manos en el broche de mi sostén y la otra en mi espalda acariciándomela. Se escucho el sonido del clic cuando desabrocho mi sostén. Lo fue quitando tan lento que se me hacía una eternidad hasta que desprevenidamente se metió uno de mis pechos a su boca, haciéndome gemir. Para mientras que con el otro se ponía a pellizcarlo o jugarlo. Sentí como se me volvían duros. Antes de sacarse de su boca mi pezón le dio un mordisco haciéndome jadear y de nuevo sentir esa oleada de fuego arrasar por mi columna vertebral. Se paso al otro cuando lo tomo sentí su caliente lengua tocarlo con la punta. Agarre su cabello rubio y lo jale. Haciendo que él sacara también un jadeo. Comenzó a jugar con mi pezón dentro de su boca, se lo metía, lo sacaba, lo tocaba con su lengua, lo mordía y cada vez me volvía loca.

Adicta a mi primo [Terminada]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora