Capítulo 48

461 29 1
                                        

Apenas pude dormir un poco en la noche, mis ojos ardían, mi cabeza daba vueltas, tenía unas ganas inmensas de vomitar pero eso no se comparaba con el dolor que sentía en mi corazón. No podía quitarme ninguna de las palabras que habíamos comentado anoche, solo de recordarlas se me hacía un nudo en la garganta que de nuevo mis lágrimas querían salir pero hacía el intento de no llorar. Observe el reloj de mi mesita de noche y apenas eran las 9:30 am, en mi vida nunca pensé casi estar en desvelo en la noche quizás aproximadamente solo he dormido entre unas 4 a 5 horas. De nuevo tome mi almohada y junto a esta puse mi cara hasta lo más dentro para evitar otro recuerdo; ahora mismo quisiera poder olvidar todo o no sentir ningún dolor pero todo ser humano siente y con el tiempo olvida. Pero ¿cómo se olvida a alguien que has amado durante tanto tiempo? Cerré de nuevo mis ojos e intente descansar pero el sonido de una puerta me despertó, no quería saber si era él quien ya tomo sus cosas y se fue; así que de nuevo puse mi cara en la almohada y me deje llevar por el cansancio. Pero en el momento que parecía que me iba a dormir abrieron la puerta de mi habitación y sin importar quien era mantuve mis ojos cerrados.

-Despiértate. -Genial.

Hice un pequeño gruñido para mientras que sin ánimos me levantaba de la cama y gire mi cabeza a la persona que no solo destruyo mi vida sino que también mi alma.

-¿Qué? ¿Por qué me mira así?-Apenas podía pronunciar algunas palabras.

-Me das tanta verguenza. -Su voz aun estaba llena de rabia.

-Sí tanta verguenza te doy, ¿para qué estás aquí?-Baje mi cabeza.

-Baja a la sala. Tenemos que hablar. -Suspire.

-Creo que no tengo nada que hablar con ustedes.

-Te levantas o yo te levantare.

Nuestras miradas chocaban como un cable eléctrico. No quería discutir pero siempre ellos lo provocan todo para que uno quede bien con ellos; pero está vez ya me había hartado de ser la niña buena y obediente en sus narices, nunca me dejan tomar mis propias decisiones y hasta ahora siguen haciendo lo que quieren conmigo como si no les importara lo que pienso y lo que siento.

-Al parecer aun no te queda claro lo que te digo...

No pude protestar cuando ya me tenía agarrada en el brazo, me agarro tan fuerte que mi brazo comenzaba a ponerse rojo y el dolor poco a poco aumentaba, intente zafarme de su agarre pero solo conseguí que me empujara hacía adelante y chocara con la pared, ese golpe me dolió más que el del brazo, me deslice en la pared para mientras que notaba unas pizcas de sangre en la pintura de la pared. Toque mi cabeza pero no tenía nada hasta que sentía algo correr por mis labios así que arriba de la parte superior de mi labio me toque y tenía sangre para luego hasta sentir el olor metálico de mi propio liquido rojo. Mi nariz. Cerré mis ojos y me levante, de nuevo lo mire no podía creer hasta el extremo en que había llegado. Nunca en mi vida nadie me había maltratado demasiado como él lo estaba haciendo ahora, no quería que terminara peor así que camine hacía la sala y al llegar hay estaba mi madre, la persona que tanto amaba y que también hubiera dado todo por ella, pero ahora ya eso no vale para mí, se ha puesto en mi contra y se ha convertido en aliado de mi papá.

-Dios, ¿qué te ha sucedido?-Corrió a tocarme pero me aleje de ella.

-Solo se ha dado un golpe, no te preocupes por ella. -Me quede callada.

-¿Qué no me preocupe por ella? ¡Es mi hija! No miras como está.

De un día para otro de nuevo había sido su hija, aclarando que antes ni siquiera me protegía y ahora todo cambia de nuevo. Solo pase a su lado para mientras que iba a la cocina limpiaba mi nariz y tomaba un poco de papel de mesa y me limpia la sangre que aun seguía saliendo. Al estar en la sala me senté en uno de los sofás para mientras que yo no los veía, ellos comenzaban a hablar y con solo no verlo a mi lado y no sentir su presencia sabia que ya se había marchado.

Adicta a mi primo [Terminada]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora