Capítulo 82.

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-No entiendo, si van a haber más partidos vas a tener que usar más ropa.- Negué con la cabeza riendo.

- El reglamento del equipo es así.-.

-No tiene sentido salir casi desnuda al aire libre.- Bufó.

Reí y le besé suavemente los labios. Caminé a mi cama, Jorge fue detrás mío. Me acosté arriba de las sábanas, luego sentí que un par de manos calientes se metían debajo de mi blusa y acariciaban mi vientre lentamente, acaricié sus brazos, tan musculosos, era imaginable tener aquellos brazos rodearme, algo tan grande rodear algo tan pequeño. Y esos dedos, que causaban sensaciones inolvidables, e irreales. Sus labios, tan gruesos, con una carne tan tierna, suaves. Que ahora estos se encontraban besando mi cuello.

Ya estábamos a dos semanas de las vacaciones, pensar que ya me voy, voy a recibirme de cualquier materia en la que me toque, y voy a dejar de estudiar, irme con Jorge, vivir mi vida al máximo, y no voy a estar sola, tengo al mejor acompañante. Pensar que me voy a recibir, en la materia en que mejor de destaque.

-¿En que éstas pensando?.- Preguntó quitando su camisa, y luego tirándola a alguna parte de la cama.

- Algunas cosas.- Me volteé para ver su rostro, su bellísimo rostro.

Me tomó la cabeza, y me besó. Abracé su torso y me separé de él. Rodeó mi cintura con sus brazos.

- Duerme nena. Necesitas descansar.- Besó mi frente.

Cerré mis ojos, dispuesta a obedecer la orden de mi novio.

Narra Jorge:

Ya había amanecido, me desperté de la misma forma de siempre. Con Martina en brazos. Como siempre, dormida. Se encontraba tan tierna, tan tranquila, y bella como siempre. Con un mechón dorado que tapaba gran parte de su ojo, desvié mis ojos a su cuerpo, su bronceado y pequeño cuerpo. Me volvía loco con tan solo verlo. Y loco con que otros lo vean. Sabiendo que ese pequeño cuerpo, es mío. Ahora miré su rostro nuevamente, ya mantenía sus ojos café abiertos, mirando lo que yo miraba.

-Buenos días.- Se acercó a mis labios, y los besó suavemente. Amaba el beso de buenos días, más cuando ella me lo daba.

- Buenos días.- Le devolví el beso en la frente.

Bostezó estirando sus brazos, luego los regresó a mi torso. La miré, tenía unas inmensas ganas de besarla, y acorralarla contra la cama, más hacerla mía una y otra vez.

Mi Profesor (Jortini-HOT)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora