Capítulo 39.

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***
-Toma tu sopa corazón- Me entregó un plato que echaba humo. Me humeó la cara.

Gracias- Sonreí, tomé la cuchara con el contenido y la metí en mi boca.

Se sentó a un lado de mi cama, jaló la sábana que cubría la mitad de mi cuerpo y la alargó, así cubría más mi cintura.

Suspiré al beber del líquido espeso y caliente. Mis piernas aún no tienen la movilidad necesaria para caminar nuevamente, ya ha pasado un día. Jorge no deja de atender los necesidades, lo que necesité, él lo hace. Me siento alagada pero a la ves necesito concentrarme.

-¿Necesitas algo más?- Acarició mi cabello.

- Ven conmigo- Sonreí dejando el tazón en mi mesa ratona, abrí las sábanas, se acostó a mi lado, me tapó nuevamente.

Me moví entre las sábanas, ya era de día, me volteé, esperando encontrarme con Jorge, pero no estaba, sólo estaban las sábanas de fondo arrugadas, me volteé nuevamente y miré hacia mi mesa, había un papel que antes no estaba, estiré un brazo y mis dedos hicieron un esfuerzo por agarrar esa nota. Cuándo finalmente la agarré, abrí su capa, era una nota.

"Salí por una sorpresa corazón, mientras llegó, te preparé el desayuno. Te amo corazón, llegaré en un rato".

Sonreí y miré la mesa. Ahí estaba mi café y chocolate favorito, estiré mis brazos y tomé la bandeja, acomodé mi torso en el respaldar de la cama, acomodé la bandeja en mis piernas. Le quité el saco de granos de café y lo acomodé en alguna parte de la bandeja.

Bebí un poco de café, y partí el chocolate en cuadrados, para luego ingresar uno por uno a mi boca. Repetí el proceso hasta terminar todo, lo apoyé en la mesa, tomé el control. Quería ver televisión. Cambié un par de canales, cuando encontré algo interesante, un documental se llama " Yo estoy embarazada ". Me llamó la atención, pasaban escenas emocionantes, backstages.

Algún día... ¿Podré embarazarme?. En respuesta espero que sí, pero pronto. Creó que debería esperar a terminar la universidad y cumplir un par de años más. Eso sí, con Jorge. Sería lo mejor, pero no puedo pensar en eso aún, falta tiempo, dedicación.

Para interrumpir mis pensamientos sobre un bebé, entró Jorge, con algunas bolsas en sus manos, lo miré y sonreí.

-Buenos días- Dejó las bolsas a un costado de la puerta, la cerró y se sentó a mi lado.- ¿Como dormiste?- Acarició mi cabello. Amaba esas caricias, esos maravillosos dedos que restregaban cada mechón contra otros y que hacían otro tipo de maravillas, hasta en los momentos más íntimos.

- Bien, ¿Tú?- Elevé mi cabeza para plantarle un beso.

-Bien, ¿desayunaste?- Lo miré.

-Preguntaselo a la bandeja- Apunté a la bandeja vacía. Reímos- ¿Compraste algo para mí?- Hice un puchero.

-Sí, pero en la noche te lo voy a dar.

Miles de cosas perversas invadieron mi mente al escuchar decir " Pero en la noche te lo voy a dar ". Reí. Pero no, aún estaba inmóvil, y no podía moverme correctamente.

-¿En que estas pensando pequeña perversa?- Reí.

-Nada- Tapé mi cara ruborizada.

-Sé lo que estas pensando- Besó mi frente.

-No sabía que mi novio era vidente- Rió.

-No lo soy, te conozco más de lo que tú, sé cuándo mientes, cuándo estás excitada.-.

-Que perverso- Me ruboricé y tapé mi cara con la sábana.

- ¿Yo?, no soy la que pensó en eso.

Mi Profesor (Jortini-HOT)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora