9 - Vuelta a casa

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9:38 a.m.

Abrí los ojos lentamente y puede observar que estaba cara a Pacifica y que la estaba abrazando como su fuera un peluche. Yo, asquedado por esa situación en la que me encontraba, le di la espalda repentinamente, despertando a Pacifica, sin querer:

- Uppss... Te he despertado... Esper.. - Le dije levantándo mi espalda de la cama.

- No, no te preocupes, no tengo sueño ya. De todas formas, gracias por ser mi despertador - Dijo levantando la espalda de la cama y despeinámdome el pelo. Cogió unas clancas que le presté y se fue al baño, supongo que para hacer sus necesidades. Mientras ella estaba allí, Mabel y Candy se despertaron:

- Ahhgg... - Dijo asqueada Mabel - ¿Qué hora es?

- Las dies menos veinte ¿Por? - Le dije mirado mi reloj de mi bazo derecho.

- Venga Candy, vamos a desayunar... *Bostezo* - Dijo Mabel

Candy la siguió como si nada y yo fui a ver a Pacifica.

Estabá peinándose con mi cepillo y mirándose en el espejo, tatareando una canción en inglés. Ella seguia llevando mi ropa que le presté. Yo me quedé mirándola y me sonrojé un poco. Ella, al verme reflejado en el espejo, se giró y me dijo sorprendida:

- ¡Oh! ¡Hola! Espero que no te moleste que esté utilizando tu peine, tengo el pelo un poco enredado - Dijo tocándose su melena rubia y dorada como el sol.

Yo, que no le presté mucha atención a lo que decía, estaba sumergido en mi propio mundo, le dije aturdido:

- ¿Eh? ¡NO! No pasa nada, lo puedes utilar cuando quieras.

- ¡Ja,ja,ja! - Se rió

- Bueno, ¿Recuerdas el camino de vuelta a tu casa? - Dije rascándome la nuca y mirando al suelo.

Pacifica se giró y me miró a los ojos:

- Pues ahora que lo dices... - dudaba - creo que si.

- Bueno, bajemos, mi tío abuelo nos está esperando - dije señalando las escaleras y me giré en dirección hacia ellas.

Pacifica me siguió y nos metimos en el coche.

Era hora de dejarla en su hogar...

¿Porqué ella?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora