CAPÍTULO 10: Búsqueda
Ashley POV:
-Bien, nos ponemos en su búsqueda ahora mismo -dijo el policía escribiendo en su libreta. Dicho esto, el agente llamó a sus dos compañeros para que avisaran a la otra patrulla. Aunque solo tardaron 15 minutos en llegar a Ashley le pareció una eternidad.
-Bien, ahora que estamos todos y que habéis acordonado la zona, vamos a dividirnos para buscar. Vosotros - habló Patterson señalando a un grupo de cinco hombres -, buscaréis por dentro de la casa. Vosotros - señaló a otro grupo de seis -, por los jardines, y nosotros miraremos por los alrededores.
Después de un asentimiento grupal los grupos fueron cada uno por un lado.
-Permítanme acompañarlos - Alfred frenó al grupo que se dirigía a los jardines y los alcanzó-. No me puedo quedar aquí sin hacer nada cuando mi pequeña niña está perdida quién sabe dónde.
Estaba abstraída en sus pensamientos cuando una mano le tocó el hombro. Al girarse vio el preocupado rostro de Manuela contemplandola con pesar.
-¿Vamos hacia dentro, señora? -preguntó Manuela.
Ashley asintió. Entraron y se dirigieron a la sala de música . Se sentaron ambas en el alféizar de la ventana y observaron cómo los policías seguidos de Alfred buscaban a Sam.
Alfred POV:
Los policías empezaron a caminar hacia el jardín delantero, por lo que sonrió internamente. Cuanto más tardaran en dirigirse al trasero mejor. Lo único en lo que pensaba era en que cuánto más tiempo estuvieran buscando, más posibilidad de que la niña muriera había.
Unas horas después de que hubieran empezado a buscar, lo único que habían conseguido era avanzar unos cuantos metros en la dirección incorrecta, por lo que Alfred ya podía sentir el sabor a victoria en la boca.
-Deberíamos parar un rato, ya está muy oscuro, llevamos muchas horas y aún tenemos que volver - Alfred elevó un poco la voz para que todos los agentes dispersos lo oyeran -. Les sirvo una bebida cuando lleguemos -añadió eso para que los agentes no rechazaran la oferta.
-De acuerdo -aceptó el agente Garner.
Caminaron hacia la casa en silencio. Al acercarse más, se percató que Ashley lo observaba desde la ventana, así que levanto la mano tímidamente y la saludó. Entraron y se encaminaron a la cocina donde Manuela les sirvió un vaso de cerveza.
-Estamos de servicio, señora. - habló el agente Garner, devolviéndole el vaso amablemente.
-Por favor, es solo un vaso, además, no creo que deban seguir buscando por hoy, está demasiado oscuro y podría ser peligroso. - Manuela le devolvió la cerveza con una sonrisa.
-Pero llevamos nuestras linternas - en ese momento el vaso había empezado una pequeña batalla por la mesa, yendo de un lado al otro sin pausa.
-Aunque lleven las linternas, estos jardines son peligrosos, hay hoyos y cosas por el estilo, sobretodo en la parte más cercana a la puerta de entrada del jardín delantero - la mujer empujó el vaso por última vez y, después de una mirada de reproche del policía, éste le dio un sorbo y los demás, que habían estado de espectadores impacientemente durante la "pelea", lo siguieron.
Al acabarse el vaso, el agente Garner, seguido de Alfred que le indicaba el camino, se dirigieron a la sala de música, donde Ashley se encontraba. Alfred llamó a la puerta suavemente.
-Adelante. -dijo Ashley levantándose de donde estaba sentada y posicionándose en un lugar cercano a la puerta.
Alfred asomó la cabeza.
-Señora, el agente Garner quiere hablar con usted. -habló el mayordomo educadamente.
-Mejor hablemos en el despacho. -Ashley salió de la sala, seguida por Alfred y el agente.
-Les dejo solos. -indicó Alfred una vez habían llegado al despacho. Salió de la sala cerrando la puerta tras de sí, pero quedándose escondido detrás, un sitio perfecto para escuchar la conversación.
-Soy el agente Garner. -dijo el policía extendiendo su mano amablemente.
-Señora Harries. -contestó ella lo más amablemente que pudo, estrechándole la mano.
-Según lo que me acaban de decir ahora el agente McArty y el agente Patterson, no han encontrado a Sam. Aún. -añadió la última palabra para intentar tranquilizarla, sin éxito.
Alfred no puedo evitar alegrarse por la noticia.
-"No la han encontrado ni lo van a hacer." -pensó muy seguro de sí mismo.
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EL POZO #Wattys2015
RandomCuando su madre se negó por tercera vez a dejarla salir de su castillo, como ella lo llamaba, para hacer nuevos amigos, no aguantó más y huyó. Corría mirando que no la siguieran cuando el suelo se esfumó debajo de sus pies y cayó 25 metros bajo tier...
