CAPÍTULO 3: IMAGINACIÓN

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CAPÍTULO 3: IMAGINACIÓN

Sam POV:

Abrió los ojos lentamente intentando acostumbrarse a la poca luz solar que entraba desde 25 metros más arriba. Paseó la vista por el pequeño lugar donde se encontraba sin mover más que su cabeza, aún tumbada en el frío suelo.

-"¿Dónde diablos estoy?" - Pensó la pequeña niña.

Intentó hacer memoria de lo que había pasado antes de caerse, pero nada acudió a su mente.

Se incorporó y acto seguido intentó levantarse, sin éxito, ya que un punzante dolor acudió a su pierna izquierda, provocando una mueca de dolor en su cara y obligándola a sentarse de nuevo.

Perdida y aún en el suelo, lentamente, empezó a recordar donde estaba. Por un momento, no creyó que fuese verdad, pero evidentemente se había caído a un pozo, aunque seguía sin saber cómo. La cabeza no había parado de darle vueltas y se estaba frustrando al intentar obtener respuesta y no conseguirla. Necesitaba procesarlo todo, estaba demasiado conmocionada todavía. Se volvió a tumbar y tras removerse inquieta unas cuantas veces, cayó en los brazos de Morfeo.

Soñaba que estaba con Flusky en la mano, intentando salir sin ser vista. Al abrir la puerta, corría muy deprisa, en una dirección concreta, mirando hacia atrás cada poco tiempo, cuando de repente cayó.

Se despertó sobresaltada, respirando dificultosamente y rápidamente buscó a Fluski con la mirada. Cuando lo vio lo agarró sin pensarlo y lo abrazó tan fuerte que no entendía cómo no lo había roto.

-¡¡Mami!!¡¡MAMI!!- dijo Sam empezando a sollozar. Se calló de golpe, cuando le pareció haber escuchado la familiar voz de Alfred.

-... y si llaman a la policía podría desviarlos y de esta manera ella moriría aquí, es imposible que pueda salir de ahí siendo la niñita mimada y estúpida que es. - Oyó una risa maligna que le puso los pelos de punta. - Entonces su madre, de lo deprimida que estaría, solo podría apoyarse en mí y yo ganaría de todas formas. Al final esta niña idiota si servirá para algo.

-¿ALFRED, ERES TU? ¡¡ALFRED!!- gritó Sam esperanzada. Pero no obtuvo respuesta alguna.

-"¿Y si me lo he imaginado? - pensó Sam. - ¿Me estaré volviendo loca tan pronto?"

Una parte de su mente pensaba eso, mientras la otra le aseguraba que ese era realmente Alfred, y que aún había una posibilidad de salvarse, pero cuando volvió a gritar nadie le contestó. Negó con la cabeza rechazando la idea de que ese fuera realmente su amable mayordomo, él no podría decir eso.

-Aunque por otra parte, yo no tengo tanta imaginación como para pensar toda ese monólogo yo solita... - Esta vez habló en voz alta, compartiendo sus ideas con Fluski.

-Si la tienes.

EL POZO #Wattys2015Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora