CAPÍTULO 17: REENCUENTRO
Sam POV:
-Bueno, te quedan pocas horas para morir, así que, ¿qué te gustaría como última petición? - preguntó Max.
-¿Mi última petición? - preguntó Sam para sí misma, pensando qué podía pedir - Pues...
-Tiene que ser algo que podamos cumplir, por ejemplo, no puedes pedir cosas como ver a alguien o algo por el estilo - dijo Erick sin levantar la vista de su libro.
-Pues... - recordó otra vez el día en el que pintaron el retrato del pasillo de su casa - ¿Helados?
-¿Helados? - preguntó Zack extrañado.
-¡Sí! ¡Yo también quiero helados! - chilló Laura levantando los brazos.
-¿Y de dónde sacamos helados, si se puede saber? - de nuevo el tono irónico de Max las sacó de su felicidad momentánea.
-Pero sois almas, ¿no? - preguntó - ¿No podéis hacerlos aparecer o algo así?
-Tú lo has dicho, somos almas, no magos, así que pide algo coherente, pulga.
-¡Deja de llamarme pulga!
-¿Esa es tu última petición? - sonrió Max.
-¡NO! - chilló levantando los brazos en dirección a la chica. Se quedó pensando unos instantes y después una sonrisa maligna se formó en su rostro - ¡Ya sé que quiero!
-¿Qué? - resopló Clarisse ya cansada de la charla.
-¡Quiero que Max y Zack se besen! - todos rieron cuando los nombrados se separaron de repente poniendo caras de asco.
-¿De verdad esa es tu última petición? ¡¿En serio?! - gritó Max molesta.
-Bueno, aquí dentro no es que pueda pedir nada mejor, así por lo menos moriré riéndome - le sacó la lengua divertida y luego hizo un gesto con las manos indicando que se dieran prisa -. Venga, ¡que es para hoy!
Max y Zack se miraron entre ellos aún con las muecas de asco en el rostro y estuvieron en esa posición unos segundos que a los demás se le hicieron eternos. Después, Zack se encogió de hombros y agarró a Max por los codos para acercarla más (si es que era posible debido a la falta de espacio). Ella se revolvió gritando que no quería pero el chico tenía más fuerza y logró acercar sus rostros hasta que quedaron a milímetros. Max se quedó completamente quieta y ambos se miraron a los ojos. Finalmente, con todos mirándolos, Zack acabó con la distancia entre ambos y se besaron.
Notó como Laura le agarraba el brazo derecho con una mano y le daba golpes con la otra, soltando algún que otro chillido sofocado.
-¡Son tan monos! - gritó haciendo que se separaran y se miraran a los ojos de nuevo.
Sam se fijó en sus rostros y vio que estaban sonrojados y que no quedaba ni rastro de odio en sus ojos, pero cuando Max las miró los tenía entrecerrados y las fulminaba con la mirada.
-¿Contentas? - dijo malhumorada.
-Mucho, pero tu también ¿o me equivoco? - dijo Laura divertida, haciendo que de nuevo Zack se quedara sin uno de sus zapatos, que acabó en el rostro de la chica - ¡Auch!
Empezó a reírse de la situación pero de repente se encontraba muy mareada.
-Chicos... - empezó, haciendo que todos se giraran a mirarla - No me encuentro muy bien...
-Oh, oh - murmuró Zack -. Ya empieza.
-¿Qué? - preguntó confusa. Notaba el cuerpo pesado y como los párpados se le iban cerrando poco a poco.
-Sam, tranquila, túmbate, pasará rápido - le dijo Laura amablemente, haciendo que se tumbara en el suelo.
-Solo... sigue la luz - oyó la voz de Clarisse justo antes de cerrar los ojos.
Estaba en un túnel muy oscuro, la única luz que veía estaba justo al final y era un punto diminuto.
-¿Dónde estoy? - preguntó dando una vuelta sobre sí misma, pero no conseguía ver nada, solo oscuridad.
-Sam, sigue la luz - miró sus brazos y se dio cuenta de que estaba abrazando a Fluski como si su vida dependiera de ello. Y puede que así fuera.
-Pero... Tengo miedo - susurró.
-No te pasará nada, todo será mucho mejor.
Empezó a caminar lentamente, notando que la pierna ya no le dolía, por lo que aumentó un poco el ritmo. Se acercó a la luz y intentó ver el otro lado, pero no había nada, tan solo eso, luz.
-Sam - oyó que una voz que le parecía conocida la llamaba, pero no veía a nadie -. Sam.
-¿Quién eres? - preguntó, intentando reconocer de qué conocía esa voz.
-Sam, cariño, soy yo, papá - dio un paso más cerca de la luz y allí sí que lo vio. Una figura alta y delgada que la miraba con una sonrisa y los ojos brillantes -. ¿Qué haces aquí?
-¡Papi! - gritó, corriendo hacia el hombre y abrazándolo nada más llegar a su lado - Papi, me he caído a un pozo...
-Oh, así que tú eras la siguiente... - susurró acariciándole la cabeza con cariño - El consejo no dejaba de hablar de tí, pero deseaba que me estuviera equivocando y fuera otra persona.
-¿No te alegras de verme? - preguntó triste.
-¡Claro que me alegro! Pero... Piensa en mamá, primero yo y ahora tu... ¿Crees que podrá soportarlo?
-Mamá es fuerte, pero si no puede... Vendrá aquí con nosotros, ¿no?
Su padre le sonrió con ternura.
-Claro.
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EL POZO #Wattys2015
De TodoCuando su madre se negó por tercera vez a dejarla salir de su castillo, como ella lo llamaba, para hacer nuevos amigos, no aguantó más y huyó. Corría mirando que no la siguieran cuando el suelo se esfumó debajo de sus pies y cayó 25 metros bajo tier...
