CAPÍTULO 14: AMENAZAS

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CAPÍTULO 14: AMENAZAS

Ashley POV:

Abrió los ojos lentamente. Se desperezó. Por la poca luz solar que entraba en su habitación sabía que era muy temprano. Miró la hora para comprobarlo y efectivamente, no eran más de las 7. Había repuesto algo de energía para enfrentarse al día de hoy. Tenían que conseguir encontrar a su hija viva costase lo que costase. Miró hacia su izquierda y no vió a Alfred.

-"¿Soñe todo o ha desaparecido?"

Manuela POV:

Se levantó a la misma hora que siempre y se pusó a hacer el desayuno para cuando Alfred se levantará. Alfred solía bajar a la cocina sobre las 7. Era uno de los pocos momentos que pasaban los dos juntos, dónde podían conversar sin Ashley rondando.

Tocaron a la puerta y abrió. Era el agente McArty, su grupo volvería a buscar por la casa mientras las demás patrullas buscaban por fuera y alrededores. Decidió avisar a Ashley para que se levantará y pudieran volver a buscar por su habitación, aunque ella sabía perfectamente que Sam no se encontraba allí.

Flashback:

Acababa de abandonar el salón junto al mayordomo, dejando a Ashley perdida en sus pensamientos, para dirigirse a la cocina. Nada más salir, Alfred le había dicho que le tenía que contar algo, y ese algo la tenía muy intrigada. La última vez que Alfred le había dicho algo así se enteró que él había matado al padre de Sam. Él no le había dicho el por qué, pero la hizo prometerle que no lo contaría, y a ella le gustó tanto que confiara en ella de esa manera que aceptó sin siquiera pensarlo.

Llegaron a la cocina y cerró la puerta detrás del hombre, asegurándose de que no hubiera nadie cerca antes.

-Bien, ¿qué es eso tan importante que tienes que contarme? -se agarró las manos una con otra para tenerlas ocupadas y que él no notara que temblaban por lo nerviosa que estaba de estar a solas con él en la misma habitación.

-Sé dónde está Sam -así era Alfred, frío y directo. Los ojos de Manuela se abrieron por la sorpresa y no pudo evitar dar un paso hacia atrás.

-¿Cómo...? -no estaba segura de haber oído bien la respuesta del hombre, así que formuló la pregunta con media voz.

-La he encontrado esta mañana cuando estaba buscando en el jardín trasero, en el pozo ese que no llegaron a remodelar. -con esa respuesta Manuela se aseguró de que realmente había dicho lo que ella había creído escuchar, pero eso solo hizo que fuera peor.

-¿Y por qué no le has dicho nada a Ashley? ¡Está destrozada! ¡¿Qué demonios te pasa?! -intentaba hablar lo más bajo que podía pero inevitablemente su voz se alzó con la última pregunta.

-Manuela -Alfred se acercó y envolvió sus manos con las suyas, mirándola directamente a los ojos y haciendo que se le acelerara el corazón -. Necesito que me ayudes y no hagas preguntas -ella solo asintió, tan fascinada por los ojos de Alfred que ni siquiera le dió tiempo a darse cuenta de lo que hacía ni negarse porque el hombre ya estaba en la puerta de la cocina.

Afortunadamente pudo reaccionar antes de que saliera y corrió hacia él.

-Espera -lo tomó del brazo, haciendo que girara -. Has dicho que necesitas que te ayude, ¿en qué, exactamente?

-En que no encuentren a la niña, obviamente.

-¿Y qué gano yo con eso?

Alfred se acercó de nuevo a ella y acarició su mejilla, juntando sus frentes y rozando sus labios.

-Ya veremos -y salió de la habitación.

Fin Flashback

Dejó al agente abajo y se encaminó hacia el piso de arriba. Recorrió el pasillo hasta que llegó a la última puerta, la habitación de Ashley. Tocó un par de veces suavemente. Nadie contestó, así que volvió a tocar. Nada, sin respuesta.

-Señora, ¿está usted bien? -preguntó preocupada Manuela.

Otra vez, silencio.

-"¿Debería entrar? No, en verdad no debería entrar sin el permiso de Ashley, pero ¿y si le había pasado algo?" -ese pensamiento cruzó la mente de Manuela y preocupada como estaba decidió abrir, sin esperar lo que iba a encontrar.

Ashley estaba tumbada, durmiendo en su cama con Alfred a su lado abrazándola, completamente desnudos. Ignoró las ganas de gritar y llorar y entró a la habitación intentando hacer el menor ruido posible. Despertó a Alfred con pequeños golpes en la cabeza y éste se desperezó y la miró con los ojos entrecerrados, todavía medio dormido, y el pelo completamente revuelto.

-Tenemos que hablar, te espero en la cocina - habló con la voz más fría que pudo y salió de la habitación. Unos minutos después Alfred llegó allí completamente vestido y con su típica expresión fría.

-¿Qué quieres? Estaba durmiendo muy bien - Manuela se sintió indignada por ese comentario, pero intentó que no se le notara en el rostro.

-¿Así que era por eso por lo que no querías que encontraran a Sam? ¿Para poder tirarte a la señora Ashley cuando estaba más débil? - se cruzó de brazos y elevó la cabeza con una pose digna.

-Te ha costado un poco entenderlo, ¿no? - Alfred le regaló una sonrisa cruel - ¿Para qué más iba a ser si no? ¿Realmente creías que algo pasaría entre nosotros? ¡JÁ! Que ingenua...

-No te saldrás con la tuya, Alfred - sentía las lágrimas escocerle en los ojos. Lágrimas de rabia y de tristeza -. Si yo no consigo lo que quiero, tu tampoco lo harás. La policía está aquí, puedo delatarte en cualquier momento - soltó una risa macabra antes de girarse para ir a buscar al agente McArty, pero un pie hizo que cayera al suelo. 

EL POZO #Wattys2015Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora