NOTA (Favor leer)
Luego de que Argos nos dejara en la calle que mi amiga le había indicado, no nos fue demasiado difícil encontrar la parada del tren donde esperamos más o menos unos diez minutos hasta que nuestro transporte llegara.
Viajabamos en una especie de cubículo algo espacioso, con una gran ventana que nos dejaba a la vista la belleza natural del lugar por el que pasábamos en ese instante, la ventana estaba cubierta con una cortina color azul oscuro que podías retirar cuanto quisieras. Además, habían dos largos sillones marrones, uno frente al otro, para que los pasajeros fuesen con mayor comodidad en su viaje.
_______ íbamos en uno, yo al lado de la ventana, y Nico en el de enfrente.
Sonreí un poco, aliviándome un poco al saber que ella había escogido sentarse conmigo y no con el hijo de Hades.
La escuché carraspear su garganta, llamando nuestra atención.
- Bien, nuestro viaje nos llevará mas o menos unas tres horas hasta Washington DC, así que debemos descansar y reponer energías para investigar al llegar a nuestro destino -Vociferó el ángel en voz alta para que ambos la escucháramos.
Asentí y saqué la almohada de viaje que siempre llevaba en mi mochila por si la necesitaba.
Casi al instante, Di Angelo se acurrucó en una esquina de su asiento con una frasada y cayó rendido ante el sueño.
Giré un poco mi rostro y pude ver como _______ intentaba acomodar su cabeza para poder dormir cómodamente. Y tuve una idea.
- ¿Estás bien? -Le pregunté, ladeando un poco mi cabeza.
Ella pareció dudar, pero finalmente movió la cabeza negativamente.
- Creo que estoy algo incómoda, y no puedo dormir -Se sinceró, curvando la boca en una mueca.
Hice un gesto como analizando la situación, y pasados un par de segundos le sonreí de costado.
- Ven -Le dije apoyando mi cabeza en la ventana y levantando mi brazo contrario hacia ella- Puedes apoyarte en mí -Ofrecí.
Otro adorable gesto se apoderó de su rostro.
- ¿Seguro? -Me miró- ¿No estarás tú incómodo? -Objetó.
Negué.
- No, no te preocupes -Insistí.
- Gracias -Murmulló, acercándose a mí.
Apoyó su cabeza en mi pecho, y yo pasé mi brazo por su espalda, tocando su otro brazo, donde comencé a hacerle un pequeño masaje para que se relajara y se durmiera.
Era muy relajante estar así con ella, y nos imaginé de esa manera. Juntos, ella acurrucada sobre mí frente a una fogata, disfrutando de nuestra compañía.
Pasados unos minutos pude sentir su respiración acompasándose, dándome a entender que se había dormido.
No tardé mucho en seguirle el ritmo. Todo se volvió oscuro, y no pasó mucho para que me sumergiera en el extraño mundo de los sueños.
De nuevo estaba ahí, bueno, no realmente ahí, porque era un sueño, pero volvía a encontrarme soñando con la misma habitación oscura de hace algunos días.
En mi sueño nada grato en el que había visto a Luke besar al ángel, y sin que ella le rechazara.
La escena ahora era distinta.
Yo estaba ahí, posicionado en la puerta de ese extraño lugar con semblante lleno de impresión. Se me notaba que estaba molesto, puesto que apretaba a contracorriente tanto, que ocasionaba que mis nudillos se pusieran blancos.
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Sangre de semidiós. |Percy Jackson y tú|
FanfictionMi vida tomaba un rumbo normal hasta esa mañana. Bueno, tan normal como le es permitido a un mestizo. Al verla algo se removió interiormente. Un sentimiento de protección hacia ella, era extraño pero algo me decía que nunca me perdonaría si dejaba q...
