BELCAN
Todo comenzó aquel día en que Los Hijos del Sol desembarcaron en las costas de Punta Cinco Soles en el sur de Solara buscando un nuevo reino.
Solo que estas tierras estaban habitadas por hombres y bestias.
Algunas amables se arrodillaron ante los Hijos del Sol y los aceptaron como sus reyes, otros por otro lado. Encolerizados con los extraños, acudieron al poder de las brujas y se enfrentaron a ellos con sus ejércitos y sus hechizos...pero eran inútiles en comparación a sus barcos de hierro fuego y humo, sus potros alados y sus cuernos de destrozaban castillos.
Y pudiendo convivir con un pueblo mágico y diferente.
Los Hijos del Sol insistieron en no reconocerlos como iguales.
Tomaron sus tierras y construyeron castillos en ellas.
Tomaron sus creencias y las convirtieron en recuerdos y finalmente los conquistaron.
Y a ese nuevo Imperio lo llamarón Auror...
Esa era su historia favorita y le gustaba tenerla siempre en mente cuando salían a cazar, el bosque agonizante se extendía miles de leguas y eran muy pocos los que se atrevían a entrar en él.
Belcan lo sabía, los tres habían caminado durante varias horas siguiendo el musgo de los arboles en dirección al este, y mientras caminaban siempre era bueno tener en mente algo más a parte de la caza.
De los tres, Belcan era el más menudo. Pues Jagar era un hombre de pelo castaño como la tierra, con una barba tan larga que le llegaba al pecho, medía dos metros con veinte centímetros y era tan fuerte como un buey, o un gigante con una complexión robusta.
Raggo, el primogénito de Jagar no se le quedaba atrás. Él medía ya los dos metros y tenía cabello castaño tirándole al rubio, con ojos negros como el carbón, también era robusto, pero él era "el joven toro".
Luego por delante de los dos se encontraba Nyria, la joven era de la misma edad que Belcan, pero mucho más atlética y fuerte que él. Era muy hermosa, con el cabello castaño como el caramelo, con ojos verdes como esmeraldas, su cuerpo era incluso mucho más hermoso, capaz de despertar la lujuria de cualquiera, al menos la de Belcan lo había hecho varias veces.
Los tres habían sido hechos para sobrevivir a las afueras de las aldeas y los castillos, su hábitat era ese, en las entrañas del Bosque Agonizante y por más que Belcan intentara semejarse a ellos, le resultaba imposible. Pues Belcan era delgaducho, con ojos ámbar enfermos, el cabello castaño y con la fuerza de una niña en los brazos y en las piernas.
Se preguntaba si Helio le había jugado una treta cuando lo hizo llegar con aquella familia.
Jagar usaba un hacha de hierro que le había comprado a unos "Provos" (libres) mientras Raggo usaba una espada larga que llamaba "Beoxdraga" (mata ciervos) y Nyria llevaba una daga de hierro que guardaba en una bolsa de cuero de piel de ciervo.
A Belcan le habían tratado de enseñar a usar una espada, pero muy pocas veces podía con el peso de ella. El débil cazador usaba un arco y un carcaj lleno de flechas con plumaje de lechuzas del sol.
"Cada uno a lo suyo" como solía decir Jagar.
Raggo era bueno para la lucha, mientras que Nyria era una excelente rastreadora y Jagar sabía moverse por cualquier lado. Incluso se saltaba a los bosques privados de los Lores y les robaba alguna que otra gallina o mataba algún lechón.

ESTÁS LEYENDO
ERA OSCURA
FantasySi te gustó GAME OF THRONES, VIKINGOS, EL SEÑOR DE LOS ANILLOS Y ATTACK ON TITAN presta atención. Auror un continente que a permanecido en la oscuridad de la noche eterna por más de 200 años por culpa del hechizo de Morrigan: la Reina Bruja. Dond...