10. Helado pega-pega.

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En este momento, eran las 16:30 del viernes. El día se había pasado rápido después de habernos estado metiendo con la profesora Grassa... de nuevo...

- ¿Tienes algo para ponerte mañana? - me preguntó Summer mientras guardaba sus libros en su taquilla.

Seguíamos en el colegio, pero eso no era excusa para no divertirse.

- Claro. Me pondré unos vaqueros con mis converse. - lo dije tan pancha, sin ninguna preocupación, pero viendo la cara de mi amiga, estaba claro de que había algo preocupante. - ¿Qué ocurre?

- ¡Pero cómo se te ocurre! Vais a una cita y te piensas poner como siempre. Qué chorradas dices. Ahora mismo nos vamos de compras.

Tiró los libros dentro de la taquilla y no le importó dejar la puerta abierta. Me agarró fuertemente del brazo izquierdo y me llevó corriendo al autobús. Siempre lo perdíamos porque salíamos muy tarde, pero justo hoy llegamos a tiempo, justo el día en el que Summer se pone con sus ataques de compras. Entramos por las rendijas del autobús, Sum le dio al conductor los tickets y nos agarramos a un barrote del medio del transporte.

- Por cierto Summer, me tienes que dar una explicación.

Me miró desconcertada.

- ¿A qué te refieres?

- ¿Cómo que a qué me refiero? ¿Cómo pudiste hacerme una trampa así? - me siguió mirando como si no entendiese la situación. - Ayer me mandaste un mensaje diciendo que la directora me reclamaba, y era mentira, Mason aprovechó y me gastó una broma... horrible.

- Phoebe no se de qué me hablas, ¿a qué hora fue?

- Pues fue a la hora en la que tu estás, oh no. Fue a la hora en la que tú sueles estar en la clase de arte.

- Creo que ya se qué ha pasado. - antes de que comenzara a decirme la versión que tenía, llegamos al centro comercial, donde había otro Froyo Loco. Se que estoy viciada a ese sitio, pero cuando algo te gusta mucho, no puedes dejarlo nunca. Dicho lo anterior, bajamos rápidamente y fuimos a la tienda que tanto nos encantaba, más bien tiendas, Bershka y Ostradivarius.

- Mientras me pruebo estos tropecientos vestidos que me has escogido, cuéntame desde fuera la versión que tienes preparada.

Le di a la dependienta mi vestido para que me asignase un probador. En cuanto lo hizo, entré en el indicado y Summer comenzó hablarme desde fuera.

- Pues que creo que, a ver siempre que vamos a entrar en la clase, dejamos las mochilas y todo fuera. El muy estúpido de Mason debió de cogerme el móvil y mandarte aquellos mensajes.

- ¿Pero tú no tenías contraseña? - pregunté confusa.

- Pues es verdad... No tengo ni idea... - aquella negación, no parecía muy segura. ¿Me estaría ocultando algo?

Me probé los vestidos, y tarde media hora en probármelos todos.

- ¿Cuánto te falta? Se ha ido casi toda la tienda. Y esta silla se me empieza a meter por el culo.

Hasta la elegidora de los miles de vestidos se aburría. En cuanto me decidí por uno, salí del probador con tal intensidad que parecía una película.

- ¿Qué te parece?

- ¡Phoebe, estás preciosa!

En cuanto pronunció mi nombre, sentí como si unos ojos me mirasen diretamente, y así era. Detrás de un probador, los ojos de un chico se asomaron, me visualizaban de arriba a abajo, se estaba quedando conmigo, y en cuanto se quedó también con mi paciencia, me dirigí hacia su dirección y abrí las cortinas de golpe, no me esperaba ver a...

Guerra De IdiotasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora