Capítulo 10

15 2 0
                                        

-Brooke, no...no puedes decirme eso, tú no me debes nada.

-¡No, Blake no sigas por ahí!-le contesté, quería hacerle saber que lo agradecida que estaba por lo que hizo por mí, no iba a permitirle que menospreciara esas acciones. En esos momentos en los que Blake me sacó de esas situaciones tan peliagudas, sentía alivio, en cierta forma sabía que con él estaría a salvo independientemente de sus cambios de actitud.

Empezamos a pelear de una forma bastante estúpida por ver quien tenía más argumentos para justificarse, no dejaba de ser una tontería, pero poco a poco la cosa fue a más. Empecé a ponerme nerviosa, estaba realmente alterada sin saber porque, gritaba cosas sin sentido que no venían a cuento; no sabía que me pasaba.

Blake me observaba sin saber cómo reaccionar a mi actitud, pude sentir que él también comenzó a enervarse por ese motivo.

-¡Tengo que salir de aquí, joder!-grité fuera de mi misma.- ¡Tengo que volver a casa, Kathy necesita que esté con ella! ¡Sacadme de aquí!- gritaba mirando al techo como si estuviera esperando a que alguien me contestara.

-Brooke, relájate-dijo por primera vez

-¡Ni se te ocurra volver a decirme que me relaje, Blake! ¿No lo ves, no ves donde estoy metida?- de la ira y la impotencia empecé a llorar sin parar, lágrimas y lágrimas caían por mis coloradas mejillas.

Sentía que me estaba quedando sin aire, me costaba respirar, el aire no llegaba a mis pulmones.

-Brooke, eh, eh, mírame- le mire- respire hondo, estás sufriendo un ataque de ansiedad, tranquila, estoy aquí- dijo sereno, al escucharle hablar me empecé a relajar, Blake me hacía sentir segura dentro del antro en el que estaba-cierra los ojos e intenta respirar más despacio.

-¿Qué eres, enfermero en tus ratos libres?-dije con un poco de gracia.

-Algo así-contestó sonriendo.

Agradecía tener a Blake en momentos como estos, una vez más me había ayudado. Sin poder evitarlo, le abracé, él pareció no reaccionar, estaba rígido ante el contacto entre ambos. Poco a poco fue relajándose hasta el punto en el que me devolvió el abrazo. Me sentía como si estuviera flotando, tal vez era un simple abrazo, pero cuando alguien está en una situación como esta aprende a valorar muestras de afecto por muy pequeñas que sean, y esas son las palabras exactas para definir lo que me pasaba en ese momento.

Blake era un chico bastante corpulento, por lo que al abrazarme, sus brazos ocupaban gran parte de mi espalda.

-Gracias, por todo.- dije separándome un poco para poder mirarle a la cara.

Él suspiró y volvió a abrazarme, esta vez con un poco más de fuerza, como si no quisiera soltarme, como si me estuviera protegiendo.

El corazón me latía con fuerza, y al parecer él se dio cuenta ya que noté como sonreía sobre mi cabeza, lo que hizo que me ruborizara inconscientemente.

-¿Estás mejor?

-Eh... s-sí-dije tartamudeando y eso me dio vergüenza de mi misma, esto no me suele pasar.

Nos separamos y Blake me miró a los ojos con una gran sonrisa, como si acabara de tener una idea.

-¿De qué te ríes?-le pregunté.

-De que si siempre que empecemos a discutir o pelear por algo acabamos como ahora, me plantearé eso de llevarte la contraria más seguida.- dicho esto me guiñó un ojo, la cual cosa hizo que me volviera a ruborizar, no lo podía evitar.- Me hace gracia cuando te pones colorada, estás graciosa.

-Oh, cállate-le contesté riendo, y así es como fue transcurriendo el día, riéndonos de pequeñas tonterías que íbamos diciendo.

Llegó la noche, por lo que Blake me había dicho, y me dispuse a ir a dormir, él en cambio se quedó sentado en su colchón haciendo no se qué cosa en una pequeña libreta. Me quedé observándolo entretenidamente hasta que el sueño ganó y me dormí.

<<Estaba atada en una silla, cuando de pronto la puerta se abrió, salió un hombre al que no identifiqué, solo sabía que no era la primera vez que le veía.

-Vas a pagar por todo esto, Brooke...- Peter, era Peter>>

Me desperté sudando a mitad de la noche, tenía la respiración agitada y una sensación de desconfianza y angustia muy desagradable. Blake se asustó y vino corriendo hacia mí.

-¿Qué ocurre?

-Peter- fue lo único que logré decir en aquel momento. La angustia se volvió a apoderar de mi, necesitaba salir como sea, alejarme de este sitio.- Tengo que salir de aquí, necesito irme de este sitio, Blake, por favor ayúdame a salir, ¡sácame de aquí, joder!-empezaba a gritar de nuevo, Blake, de seguro pensaría que estaba loca.

-Relájate, Brooke, solo ha sido una pesadilla, no puedo ayudarte, ya lo sabes.

-¿Eres idiota? ¡Sácame de aquí! ¿Por qué estás haciendo todo esto, eh? ¿Disfrutas viendo sufrir a la gente, es eso? ¿Por qué demonios estoy aquí?

-Brooke, ambos sabemos que no puedo hacer nada más por ti, no estoy haciendo esto por que quiera, escúchame, ¿crees en el destino?

No le contesté, me dediqué a mirarle únicamente.

-Estoy aquí para seguir el mío, y tal vez tú formes parte de él...


DIAMONDDonde viven las historias. Descúbrelo ahora