Capítulo 11: (Jueves)

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Triana la espera abajo, hoy se ha quedado dormida veinte minutos más y no le ha dado tiempo a desayunar. Lleva un look deportivo ya que tienen gimnasia a primera hora.

-Buenos días, corre que vamos a llegar tarde.

-Buenas, es que me he quedado dormida.

-¿Estás mejor?

-Sí, paso ya de todo, lo que tenga que ser será y punto, esa es mi decisión final.

-Me parece bien, pero a ver si es verdad y pasas.

-Sí, esta vez va enserio, me gusta y si tiene que pasar algo pasará pero yo no voy a estar detrás de él ni nada de eso. No lo he hecho nunca y no lo voy a hacer ahora.

-Tenemos que salir de fiesta y echarle el ojo a alguno- rién.

-Pues sí, a vivir la vida que son dos días.

De repente alguien les tapa los ojos.

-¿Quién es?- Cristina taca la mano pero no sabe quien es.

-El coco.

-¿Alberto?-pregunta Triana.

-¡Acierto!-ríe.

-¿Rubén?- pregunta Cristina.

-El mismo-ríe.

-Venga que llegamos tarde-les apresura Alberto.

Cristina y Rubén van detrás de los hermanos hablando.

-¿Qué tal?

-Bien, genial, ¿y tú?

-Bien, ¿por qué no hablaste anoche por el grupo?

-Me quedé dormida, estaba agotada.

-Ah, pero vienes a las fiesta ¿no?

-Sí.

Llegan a la puerta del instituto, se dan dos besos y él se dirige a su clase y ella se queda en el patio.

Marcos llega y le da dos besos en forma de saludo. Se ponen en grupos y continúan montando la coreografía.

Cuando baila con Marcos siente algo especial, algo parecido a lo que sentía con Gonzalo, basta de pensar en Gonzalo se recuerda.

A Susana y a Raúl también se les ve muy bien compenetrados, se miran de forma especial y quizá pueda surgir algo entre ello, ¿por qué no?

Elisabeth y Alex están demasiado compenetrados para ser ellos, hacen muy buena pareja, pero se pasan el día metiendose el uno con el otro, aunque sus amigos piensen que terminaran juntos y ellos siempre lo niegen el como se miran lo dice todo.

-¡No te rías!- le dice Alex a Eli.

-Es que cuando te pierdes eres muy gracioso.

-Sí ya- hace un movimiento y la queda casi tumbada en el suelo.

-¡Sueltame!

-No te vuelvas a reir de mi- la pone bien y continuan bailando.


En el recreo, hablan sobre el cumpleaños de Alberto y quedan Triana y Cristina para hacer ellas la tarta. Al cumpleaños iran algunos de los compañeros de Alberto y sus amigos, Rubén lo engañará y luego lo acompañará a su casa.

Cuando suben a las aulas de nuevo, Marcos agarra a Cristina de la cintura y le da un beso en el cuello, se le ponen los pelos de punta, pero le dice que la suelte, más bien por orgullo. Este no le hace caso y le da otro beso, cuando llegan a clase Cristina consigue soltarse y va rapidamente a su sitio. Como para concentrarse en clase...

Enredos de una adolescente.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora