Capítulo 10:

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Llaman al timbre, es Valeria, han quedado para ensayar. Le abre la puerta y van a su cuarto, cogen la tabla y la llevan al salón. Encienden el equipo de música, se ponen los zapatos de baile y la falda, después comienzan a calentar los brazos y los pies.

Ensayan el baile dos veces y paran cinco minutos minutos para descansar.

-Podríamos montar algún baile para cuando haya algún concurso-propone Cristina.

-Vale, ¿unos tangos?

-Vale, ¿de Marina Hereida?

-Sí, ¿unos que se llaman "De los peroles"?

-Sí, esos, son muy chulos. Los busco en Youtube.

-Vale.

Pone los tangos y improvisan cada una por su lado, luego juntan sus ideas y montan el principio. Después vuelven a ensayar sus bailes de la academia y a las nueve terminaron.

-¡Hasta mañana!-se despide Valeria.

-¡Adiós!


Su madre y su hermano acaban de llegar, ella se ha terminado de duchar ahora, se pone el pijama y va a la cocina.

-Hola mamá- le da dos besos.

-Vamos a cenar ya, ¿te vas a hacer un picadillo?

-Sí, ¿quieres tu también?

-Vale.

Está delgada, pero le gusta mantener su cuerpo y entre semana intenta no comer cosas que engorden, sobre todo para cenar.



Una vez en la cama, coge su portátil y pone música mientras ve Twitter. Tiene ganas de hablar con Cristina, a él sólo le ha gustado de verdad una chica, las demás le gustaban pero no demasiado. Cristina le hace sentir muy bien, está muy agusto con ella y siente algo especial, pero él no quiere novias,  lo pasó mal y no le apetece pasar de nuevo por eso. No le gusta nada verla mal por el tonto de Marcos, no la merece.

Suena un pitido en su móvil, es del grupo del cumpleaños de Alberto. Le van a hacer una fiesta sorpresa. Fue idea de Triana y suya, en el grupo están las Lokas y los amigos de Alberto. La fiesta va a ser en casa de Triana el sábado por la noche, ya que sus padres no van a estar en casa ni el viernes ni el sábado.                                                                                                                                                                                             Han quedado mañana a las seis para juntar el dinero e ir a comprar el regalo. Seguramente le regalen ropa.

Están todos hablando menos Cristina, han preguntado si van todos a la fiesta y la única que no ha contestado es ella. "¿Eatará ya dormida?" Se pregunta Rubén. Él se va a ir ya a dormir, son las once y tiene mucho sueño.

Enredos de una adolescente.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora