26: "Psicópata"

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La noche llego, Esperanza se preparó con un vestido simple, no iba a vestirse de gala, para us última noche con el hombre que amaba. Menos para lo que estaba, dispuesta a hacer. Sin pensarlo dos veces, metió el pañuelo blanco con el objeto, dentro de la cartera. Salió de la habitación decidida. Saludo a sus hijos, salió de la casa y se subió al coche junto a Romeo.

-¿Lista? –pregunto sintiéndose raro, ella asintió.

En el camino solo se oía la música de fondo, música melancólica, romántica. Nada que decir, las palabras sobraban en ese momento, si hablaban arruinaban el momento. Tuvieron una cena romántica, donde Romeo cocino. Pasaron una noche increíble. Hasta que llegó el momento. Esperanza se levantó al baño, mientras Romeo dormía. Al ver que ella entro al baño y trabo la puerta, él se apresuró a abrir el bolso de Esperanza. Vio el pañuelo blanco que cubría algo. Curioso saco el objeto y al ver que era quedo impactado, lo primero que se le cruzo en la cabeza fue que lo iba a matar. Le quito las balas al arma, luego se fue a disimular que estaba dormido en la cama, no sin antes esconder las balas en la mesita de noche.

Esperanza salió del baño, volvió a inspeccionar si Romeo estaba dormido, cuando lo comprobó, saco del bolso su arma. Se sentó ahorcajadas sobre él, Romeo sonrió –pareciendo estar dormido-, ella le apoyo el arma en el pecho, el cual estaba la descubierto. El espero. Esperanza trato de disparar, pero, no pudo. Al tercer intento se decidió, iba a hacerlo cueste lo que cueste. Cuando apretó el gatillo, la empujo de encima de él haciendo que esta cayera al suelo alfombrado.

-¿Estás loca? –Grito fuera de si -¿Estabas intentando matarme?

-No me diste opción.

-¿Opción de qué? Sos una psicópata.

-Me convertí en esto cuando te conocí. Nunca en tu puta vida, hubieras aceptado ser mi "Niñero" si yo no hubiera chillado día y noche, para que estés a mis pies. Lo malo es que todo salió mal, con Stephania, Solange, Leonardo, después Royce. Pero, al final, viene esta tipa, queriendo ser mi amiga, y me roba lo que conseguí.

-Psicópata.

-Todo cambio cuando viste que tenía las pastillas esas. Tuve que cambiar el juego y hacer todo lo posible para que no me dejes por...

-Psicópata –repitió.

-... Y así seguí jugando. Ya viste no todas las protagonistas somos como Cenicienta, Bella, Blancanieves o Aurora.

-¿Por qué querías matarme?

-¿Por qué me querías dejar a causa de una venganza?

-Porque ella nos destruyó como familia. Yo te amo, pero, viendo lo que estas ocasionando, estarías mejor en un psiquiátrico.

-No. No es eso lo que quiero.

-No se trata de lo que quieras. Tienes que hacerte ver. No es normal en una persona que haga eso.

-¿Quién es normal en esta vida?

-Esperanza, no estoy jugando.

-Yo tampoco.

-Entonces, hablemos en serio. No quiero lidiar con algo que no pueda controlar. Quiero que estés bien, voy a ayudarte. Necesitas esas atenciones médicas.

-No quiero. Quiero que estés conmigo, no con ella. Solo conmigo.

Romeo quedo en silencio. No sabía qué hacer. Se sentía culpable, pensaba que todo esto lo había ocasionado él.

-Esperanza.

-¿Qué querés?

-Hazlo por mí.

-¿Qué cosa? –pregunto mirándolo fijamente sin ninguna expresión.

-Hacerte ver.

-Sí, claro. Cueste lo que cueste me van a internar.

-Por favor.

Ella suspiro. No quería responder. Después de esa revelación, no tenía ganas de volver a un hospital o nada por el estilo. Él la observo en busca de respuesta. Sonrió falsamente y murmuro:

-¿Qué tendría a cambio?

-Esperanza.

-Ya me canse de estupideces, me canse de ser la sirvienta. A veces me dan ganas de agarrar a mis hijos e irme bien lejos. Pero, no puedo, ¿Qué vida les daría estando así? ¿Te pensas que no pensé alguna vez en salir corriendo y dejarte? Me rompiste el corazón más de una vez, millones. Siempre te perdono, pero, volves a hacerlo.

-Quiero arreglar las cosas. Te voy a ayudar en tu tratamiento en todo.

-No es solo eso.

-¿Qué es entonces? ¿Me vas a decir que ahora te va a costar empezar un tratamiento? Nada es fácil.

-Lo único que quiero es que hagas lo que tengas que hacer, pero, no me llames, no me busques, ni nada.

-¿Por qué? Estaba por cambiar los planes. Dejar todo e irnos todos juntos a otro lugar.

-Me preguntas porque y sabes perfectamente porque digo todo esto. Si querés, podes ayudarme con lo del tratamiento, pero, espero que solo lo hagas por los chicos, no por mí. No quiero ser el hazmerreír de nadie, ni la carga de alguien que ya no me soporta.

-¿Cómo que no te soporto? Siempre, te amé y siempre te voy a amar.

-Pero, por favor. Soy tan imbécil, que te ate a una relación que solo sigue en pie gracias a la alegría de los niños. Solo por ellos yo sigo en pie. No sé qué me pasa, pero, siento que... ya... ya no te amo.

Romeo la miro con el semblante descompuesto. Agarro la camiseta, luego el calzado y cuando se puso la campera, observo a Esperanza una vez más y dijo levantando la voz:

-Vístete, nos vamos. Voy a hacer todo lo posible por dejarte en paz, si así lo deseas.

Esperanza asintió. Entro al baño y allí se vistió. Romeo se sentó en la orilla de la cama, Agarro su celular y tecleo. Cuando Esperanza salió del baño, sin ningún ánimo se fueron del lugar. 

Todo por tu amor (3°temp. MGERS) {Terminada}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora