29: "Ayuda"

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Esperanza puso cara de circunstancias.

-¿Qué?

-Sí. Los resultados dieron un alto nivel de estrés y problemas mentales. Vas a tener que estar internada por un tiempo.

-¿Largo o corto?

-Depende de cómo compatibilices con los medicamentos y el lugar.

-¿Puede que salga rápido?

-Sí.

Romeo alertado no sabía que decir o hacer, ahora estaba recordando las palabras de Esperanza:

-¿Qué vas a hacer si te internan? –pregunto.

-¿En qué? ¿En el Psiquiátrico?

-Y, sí.

-Te vas a quedar con cargo de conciencia, porque vos me obligaste a hacerme esos estudios.

-¿Por qué mi culpa?

-Porque me hiciste sentir culpable de ocultarle esto a los niños y ahora tome esta decisión. Por tu culpa.

Coincidieron que al día siguiente sería mejor la internación, Esperanza no quería estar presente el día de la boda, que sería dentro de unas dos semanas.

Llegaron a la casa y mientras Esperanza caminaba hacia la cocina, Romeo y Mía se iban a cuidar de los pequeñines.

En la cocina se encontró con Melanie que al verla entrar se paró y enfrentándola dijo:

-Así que la loca va al manicomio.

-¿Te importa? –pregunto cortante.

-Mmm, sí. Con tal de que salgas del medio de Romeo y yo. Estoy feliz de que te vayas lejos.

-Mira, linda, eh. Yo no voy irme lejos, porque a mis hijos no los voy a dejar solos con una roba maridos como vos.

-Hujum. Ahora soy yo la roba maridos –dice riéndose.

-¿Qué?

-Me refiero a cuando Romeo estaba casado con Solange. Los años concuerdan, Mía nació de un deslice entre su padre y su madre, mientras su padre estaba casado con otra mujer. ¿Qué pasaría si supiera que su madre es una zorra?

Esperanza se le abalanzo encima dándole una bofetada.

-Claro, la zorra se defiende así. Es imposible que pueda fijarse en alguien sin pareja, siempre se busca a los casados.

Sonó otra bofetada.

-La prostituta con esperanza –se burló.

Esperanza no soporto un insulto más, se le abalanzo con todas sus fuerzas y ambas peleaban bastante bien, solo que Esperanza daba golpes doblemente fuertes. A la cocina entro Romeo y Royce, quienes al verlas pelear, las separaron.

-Soltame –le grito Esperanza a Royce-. Le voy a dar su merecido a esta mina que viene a insultarme en mi propia casa.

-Te recuerdo que esta no es más tú casa –grito la otra en su defensa.

-Pueden dejar de pelearse como di tuvieran quince años. Son grandes –protesto Romeo.

-Antes que nada, enséñale modales a la mina esta que vas a tener como mujer. Y que no se meta con mis hijos, porque me va a conocer.

Esperanza salió de la cocina junto a Royce, quien no dijo una sola palabra, ya que tenía miedo de que le soltaran una tormenta bastante complicada en la cabeza.

Melanie se sentó en la banqueta y suspiro frustrada. Romeo se sentó frente a ella y pregunto:

-¿Qué le dijiste?

-Nada.

-Nada, no. Le dijiste algo para que se haya puesto así, es imposible que Esperanza pelee con alguien sin que este la agreda primero.

-Claro, ahora resulta que la zorra es defendida por los protectores de animales.

-No digas una cosa así de Esperanza. Si no la conoces no digas eso.

-Yo digo lo que quiero.

Romeo la miro y soltó:

-No juzgues un libro por su portada.

Lo miro como si fuera un completo loco. En ese momento entro Solange acompañada de Sean, quien no parecía tener humor.

-¿Qué pasa con Esperanza? –pregunto Solange.

-Tu amiga es una zorra –contesto Melanie.

-Melanie, por favor –protesto Romeo.

-Eh, eh, eh. De mi amiga no hablas así.

-¿Te robo a tu marido y aun así la defiendes? –pregunto.

-No te metas en caminos oscuros, porque puede pasar lo peor –advirtió Solange.

-¿Qué me puede pasar?

-Proba y vas a querer retroceder.

"Ayúdame a salir del camino,

Remover el destino.

Quiero recordar lo vivido

Y pensar para quien hemos nacido.

Necesito tu ayuda,

Ayuda,

Necesito tu salida,

Salida,

Necesito tu ayuda.

Ayuda a encontrar,

Una puerta distinta a la que entrar,

Donde siempre estemos frente al mar.

Busquemos una felicidad sin final,

Y así no tardara,

En encontrar lealtad,

Libertad,

Y no soledad..."

Sonó la puerta interrumpiendo la canción de Mía. Guardo la libreta y se levantó a abrir la puerta. Su madre y Royce entraron.

-¿Qué paso? –pregunto al ver las expresiones de estos.

-Problemas –Murmuro Esperanza-. ¿Qué hacías?

-Estaba escribiendo una canción.

-¿Y?

-Se llama "Ayuda".

-¿Trata? –pregunto sonriendo.

-Y... de todo.

Royce y Esperanza asintieron.

-¿Podemos escuchar? –pregunto Royce.

Mía comenzó a cantar. 

Todo por tu amor (3°temp. MGERS) {Terminada}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora