Capitulo 5

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-Eres tan jodidamente guapa..
Se hizo el silencio entre las lineas
-¿Quien eres? Pregunto algo confusa
No me suena la voz, es algo extraña pero un tanto bonita.
Acto seguido colgó
Me quedé pensativa y un poco con nervios, no, nervios no, mas bien era miedo, alguien, un extraño me llamó para.. ¿Decirme que soy guapa? Que tontería. Puede ser una broma de cualquier persona que este aburrido.Mis amigos no han podido ser, ellos saben muy bien que me no me gustan las estúpidas bromas pero ademas su numero me habría salido reflejado.
Pero intento olvidarlo y me voy a dormir.

A la mañana siguiente, sobre las 11 o sobre esa hora me levanté, desayuné, me duché y me pongo en marcha camino a la tienda.

Mi madre se fue a comprar la pintura, le apunté el color que quería y fue a comprar.
De repente un desconocido entra en la tienda ¿qué le habrá llamado la atención? Me acerco a el.
Hola, ¿qué desea? - digo y no puedo dejar de mirarle, es muy guapo.
¿Me interesaría comprar algo de fruta, qué me recomiendas?
Joder, ¿qué me ha preguntado? Ni me he enterado, pero intento retomar la conversación : Aquí lo que se vende es fruta -mi primer cliente y estoy diciendo cosas ridículas.
Ya lo veo, es una frutería. - me dice un tanto cortante, me mira a los ojos y me dice: pero no se preocupe, ya me voy, ya que no me está ayudando en nada.
No, espere, soy nueva en esto pero le intentaré ayudar, ¿que me decía? -joder Deily estar distraída, ¡concéntrate! Me digo a mi misma.

Pienso comprar algo de fruta, ¿qué me darías?
Me acuerdo de lo que me dijo mi tía así que  reacciono demasiado rápido  y le respondo: las frambuesas es lo mejor de la frutería sin duda.

Gracias, me llevaré unas cuantas.
Coge la bolsa y empieza a llenarla con frambuesas.
Yo le miro mientras lo hace e intento parecer estar en mis cosas.
¿Alguna cosa más, señor? -digo un poco seria, aunque con amabilidad.
Llámeme Ralf, si me gusta la fruta, me pasaré mas a menudo. -me guiña un ojo.
Le cobro las frambuesas y me ruborizo, sale de la tienda y me quedo más tranquila, ese señor, bueno, Ralf, me pone algo nerviosa.
Se que tengo novio bueno, tenía, pero con el no llegue a mas de unos simples besos.

Le cuento a mi madre que atendí a una persona, y ella se sorprendió, ya que no esperaba que se pasasen tan rápido por la tienda.
Voy a tener que dejarte aquí mas veces Deily- dice ella.
Ambas nos reímos y pasamos una buena mañana, también la tarde, y hoy cerramos pronto, ya que no hacíamos apenas nada allí, solo trasladar la fruta a fuera y comenzar a pintar, bueno pintaba yo, mi madre estaba afuera con la fruta, no vaya a ser que se la lleven y ya lo que nos faltaba.

Llegamos a casa y yo me di otra ducha, me fui a mi habitación a escuchar música  y luego cené con mis tíos y mi madre.
Me tumbo en la cama y rato después me levanto, no puedo dormir, así que voy a la cocina a beber un vaso de agua.

Me pongo a pensar y me doy cuenta de que joder, la voz de ese teléfono.. Era la de ¡¡Ralf!!

La vida en frambuesas.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora